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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Asclepio</journal-id>
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				<journal-title>ASCLEPIO. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Asclepio</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-4466</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">asclepio.2017.p206</article-id>
				 
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				<subject>RESE&#x00D1;AS / BOOK REVIEWS</subject>
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				<article-title>Rese&#x00F1;a del libro "El c&#x00F3;lera morbus en Yucat&#x00E1;n: medicina y salud p&#x00FA;blica 1833-1853"</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en"><trans-title>Book review</trans-title></trans-title-group>
				<alt-title alt-title-type="running-head">Rese&#x00F1;a</alt-title>
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				 <surname>Gonz&#x00E1;lez Mart&#x00ED;nez</surname>
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			<aff id="U1">Universidad de Guanajuato </aff>
			
			<pub-date pub-type="epub">
				<day>31</day>
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				<year>2017</year>
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				<year>2017</year>
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			<volume>69</volume>
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					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
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			<title/>
				<p><bold>Peniche Moreno, Paola</bold>. <italic>El c&#x00F3;lera morbus en Yucat&#x00E1;n: medicina y salud p&#x00FA;blica 1833-1853</italic>. Ciudad de M&#x00E9;xico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&#x00ED;a Social/ Miguel &#x00C1;ngel Porr&#x00FA;a, 2016, 191 p&#x00E1;ginas [ISBN: 978-607-524-011-4].</p>
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			<title/>
				
			<p>La enfermedad siempre ha estado presente en la vida del hombre. Por esta raz&#x00F3;n, el ser humano le ha dedicado al dolor, al sufrimiento y a la molestia numerosos tratados cient&#x00ED;ficos e importantes obras de arte, tratando de desentra&#x00F1;ar la verdadera naturaleza del padecimiento, buscando un remedio contra los males del cuerpo y procurando explicar las reacciones de la sociedad ante los malestares f&#x00ED;sicos, especialmente cuando salen de su control y su comprensi&#x00F3;n. </p>

			<p>Las ciencias sociales no han sido ajenas a este esfuerzo, ejemplo de lo cual es el libro <italic>El c&#x00F3;lera morbus en Yucat&#x00E1;n: medicina y salud p&#x00FA;blica, 1833-1853</italic> de Paola Peniche Moreno, doctora en antropolog&#x00ED;a por la UNAM y profesora-investigadora en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&#x00ED;a Social, Unidad Peninsular, en M&#x00E9;rida, Yucat&#x00E1;n.</p>

			<p>En este texto, la autora se centra en “la medicina y la salud p&#x00FA;blica en la primera mitad del siglo XIX, tomando como hilo conductor los dos primeros brotes de c&#x00F3;lera que se registraron en la pen&#x00ED;nsula” (p. 9) de Yucat&#x00E1;n, durante los a&#x00F1;os 1833 y 1853. Para ello, Peniche Moreno hace uso de cuatro tipos de fuentes:</p>
			
						<list list-type="order">
							<list-item>
								<p>Literatura m&#x00E9;dica de la &#x00E9;poca: Esta categor&#x00ED;a se compone de “obras publicadas originalmente en distintas partes de Europa como Inglaterra, Espa&#x00F1;a, Francia o Austria” (pp. 15-16), mismas que tambi&#x00E9;n fueron posteriormente traducidas para ser le&#x00ED;das en Espa&#x00F1;a o en M&#x00E9;xico. En este tipo de textos “m&#x00E9;dicos especializados describieron –tambi&#x00E9;n para un p&#x00FA;blico especializado- la epidemia asi&#x00E1;tica, teorizaron sobre su etiolog&#x00ED;a, plantearon hip&#x00F3;tesis respecto a su difusi&#x00F3;n y propusieron estrategias profil&#x00E1;cticas” (p. 16). Cabe se&#x00F1;alar que, como complemento de estas fuentes hist&#x00F3;ricas, la autora consult&#x00F3; otras obras generales sobre medicina (todas ellas del siglo XIX) como diccionarios y pharmacopeas (p. 16). </p>
							</list-item>
							<list-item>
								<p>Folleter&#x00ED;a: Dirigidos al p&#x00FA;blico en general, estos documentos no solamente se publicaron en Yucat&#x00E1;n, sino que tambi&#x00E9;n fueron editados en otras partes de la Rep&#x00FA;blica Mexicana como el Estado de M&#x00E9;xico, Monterrey, Puebla, Quer&#x00E9;taro, San Luis Potos&#x00ED; y Veracruz. Asimismo, relevantes para la investigaci&#x00F3;n fueron tambi&#x00E9;n los diversos folletos sobre el c&#x00F3;lera que se elaboraron en el extranjero, en pa&#x00ED;ses como Cuba, Espa&#x00F1;a, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Inglaterra y otros. El valor de estos papeles radica en su contenido, destinado a un p&#x00FA;blico m&#x00E1;s amplio, raz&#x00F3;n por la cual a trav&#x00E9;s de este medio se ofreci&#x00F3; informaci&#x00F3;n sobre las caracter&#x00ED;sticas del c&#x00F3;lera, las maneras de prevenirlo, adem&#x00E1;s de algunos remedios para curarlo ( p. 16).</p>
							</list-item>
							<list-item>
								<p>Hemerograf&#x00ED;a: Compuesta principalmente por publicaciones peri&#x00F3;dicas en las que, ya sea por iniciativa privada o gubernamental, se publicaron remedios, medidas de prevenci&#x00F3;n y algunas otras instrucciones para el gran p&#x00FA;blico (p. 16).</p>
							</list-item>
							<list-item>
								<p>Documentaci&#x00F3;n primaria: Proveniente de archivos locales, comprende la correspondencia oficial entre el gobernador del estado de Yucat&#x00E1;n y distintos funcionarios de los pueblos del estado. Dentro de este corpus documental se encuentran tambi&#x00E9;n “la correspondencia y oficios del Ayuntamiento de M&#x00E9;rida, los libros de actas del cabildo capitalino y las actas de su Junta de Sanidad de los a&#x00F1;os 1832-1833 y 1848-1853” (p. 17); y no hay que dejar de mencionar las leyes, decretos y papeles varios del Poder Legislativo de Yucat&#x00E1;n y las cuentas de cabildo de la ciudad de M&#x00E9;rida (pp. 17-18).</p>
							</list-item>
						</list>

			<p>As&#x00ED; pues, con este corpus documental rico y diverso, Peniche Moreno desarrolla su tema en cuatro interesantes cap&#x00ED;tulos, el primero de los cuales est&#x00E1; centrado en “las teor&#x00ED;as m&#x00E9;dico-cient&#x00ED;ficas sobre la etiolog&#x00ED;a y transmisi&#x00F3;n del c&#x00F3;lera” (p. 18). Este apartado es especialmente importante, pues plantea un escenario en el que varias enfermedades epid&#x00E9;micas que afectaron al estado de Yucat&#x00E1;n ya se encontraban en fase de “domesticaci&#x00F3;n”, gracias a lo cual la poblaci&#x00F3;n y las autoridades ya conoc&#x00ED;an sus s&#x00ED;ntomas y se les daba seguimiento de manera rigurosa (p. 21). Es por esto que, cuando el c&#x00F3;lera sali&#x00F3; de Asia y diezm&#x00F3; de manera importante la poblaci&#x00F3;n de diversos pa&#x00ED;ses y regiones de Europa, gener&#x00F3; en M&#x00E9;xico y en Yucat&#x00E1;n un gran estupor y, en consecuencia, una enorme cantidad de escritos m&#x00E9;dicos (pp. 21-22).</p>

			<p>Estos textos sobre el c&#x00F3;lera desarrollaron las posturas b&#x00E1;sicas de la epidemiolog&#x00ED;a decimon&#x00F3;nica, atribuyendo a la aparici&#x00F3;n y el desarrollo de la enfermedad causas circunscritas dentro de teor&#x00ED;as “f&#x00ED;sico-qu&#x00ED;micas o geogr&#x00E1;ficas (anticontagionistas), biol&#x00F3;gicas (contagionistas) y sociol&#x00F3;gias [sic] (la transmisi&#x00F3;n subordinada a factores socioecon&#x00F3;micos)” (pp. 29-30).</p>

			<p>Cabe destacar que un tema interesante del primer cap&#x00ED;tulo es tambi&#x00E9;n la descripci&#x00F3;n que se hace del gradual proceso de secularizaci&#x00F3;n de la enfermedad, como resultado de la Ilustraci&#x00F3;n, y debido a la cual los padecimientos (en este caso el c&#x00F3;lera) dejaron de ser vistos como un “castigo divino” (p.23) -lo cual no impidi&#x00F3;, por otra parte, el fortalecimiento de una “teor&#x00ED;a moral” de la enfermedad que atacaba especialmente a los pobres, marginados y menos asistidos- (p. 55), con lo que se favoreci&#x00F3; un esp&#x00ED;ritu cient&#x00ED;fico que buscaba explicaciones respaldadas en “la observaci&#x00F3;n, la descripci&#x00F3;n minuciosa y la evidencia” (p. 54).</p>

			<p>Por otra parte, a lo largo de la primera secci&#x00F3;n del libro se describen tambi&#x00E9;n las diversas explicaciones que existieron en el &#x00E1;mbito m&#x00E9;dico tanto sobre el origen como sobre la transmisi&#x00F3;n del c&#x00F3;lera y otras enfermedades. Algunas de ellas fueron la teor&#x00ED;a humoral -seg&#x00FA;n la cual “la salud es el equilibrio de los humores, y la enfermedad es el predominio de algunos de ellos”- (p. 33), la teor&#x00ED;a de las miasmas -seg&#x00FA;n la cual las enfermedades surg&#x00ED;an por las emanaciones f&#x00E9;tidas y gases t&#x00F3;xicos de aguas y suelos, e incluso, de los enfermos- (p. 34), el contagionismo y el anticontagionismo (pp. 46-54). </p>

			<p>Hay que se&#x00F1;alar que todas estas teor&#x00ED;as son importantes para la autora, en la medida en que condicionaron las pol&#x00ED;ticas de atenci&#x00F3;n a la enfermedad. De esta manera el anticontagionismo y la teor&#x00ED;a moral de los padecimientos y las diversas ideas sobre las miasmas favorecieron los movimientos higienistas de los siglos XIX y XX (p.55), y “fueron consistentes con los estados liberales decimon&#x00F3;nicos que exaltaron la individualidad, reformaron ciudades, promovieron el urbanismo e impulsaron la libertad de comercio y tr&#x00E1;nsito” (p. 55). Por otra parte, “los Estados absolutistas (…) adoptaron una visi&#x00F3;n contagionista para racionalizar su intervenci&#x00F3;n en asuntos de la sociedad civil” (pp. 49-50).</p>

			<p>En el segundo cap&#x00ED;tulo Paola Peniche Moreno se enfoca en las medidas de prevenci&#x00F3;n que la administraci&#x00F3;n p&#x00FA;blica de Yucat&#x00E1;n con todos sus &#x00F3;rganos de gobierno y comisiones ciudadanas pusieron en marcha para hacer frente a la epidemia del c&#x00F3;lera (p. 57). Es necesario establecer que, para la autora, dichas medidas no depend&#x00ED;an solamente “del estado del conocimiento m&#x00E9;dico o biol&#x00F3;gico” (p. 58), sino tambi&#x00E9;n de “cuestiones pol&#x00ED;ticas y de comercio” (p. 58).</p>

			<p>As&#x00ED;, entre las estrategias promovidas en el Estado de Yucat&#x00E1;n se encontraron las cuarentenas, mediante la apertura de lazaretos (p. 59) y restricciones en el comercio (p. 65), o bien, cercos y controles sanitarios que pretend&#x00ED;an detener la enfermedad incomunicando diversos pueblos (p. 61). La prevenci&#x00F3;n tambi&#x00E9;n fue importante, para lo cual se recurri&#x00F3; al saneamiento de los espacios p&#x00FA;blicos (pp. 75-81), la constante vigilancia de las conductas individuales (pp. 81-84), la secularizaci&#x00F3;n de cementerios y el adecuado manejo de cad&#x00E1;veres (p. 93), entre otras medidas no menos importantes.</p>

			<p>En el tercer cap&#x00ED;tulo del libro se presentan los diversos remedios y terapias utilizados contra el c&#x00F3;lera en el Estado de Yucat&#x00E1;n, que se caracterizaron por su eclecticismo y diversidad (p. 95). Entre las varias curas que se aplicaron a los enfermos col&#x00E9;ricos de Yucat&#x00E1;n destacaron aquellas que proven&#x00ED;an de las teor&#x00ED;as humorales de la enfermedad, las cuales “buscaban restablecer el equilibrio interno de los humores supuestamente vulnerado por la enfermedad” (p. 95). Otras m&#x00E1;s, como aquellas derivadas del vitalismo, se enfocaron en revitalizar los &#x00F3;rganos del cuerpo enfermo, mezclando herbolaria y especies curativas de la regi&#x00F3;n (p. 95).</p>

			<p>As&#x00ED; pues, de acuerdo con Paola Peniche Moreno, para el tratamiento del c&#x00F3;lera se utilizaron terapias revulsivas (purgantes, lavativos, vomitivos) y antiflog&#x00ED;sticas -sangr&#x00ED;as y vejigatorios- (p. 102), o bien sustancias qu&#x00ED;micas como la Flor de Azufre, la Magnesia y la Quinina (p.108), y especies bot&#x00E1;nicas como el Guaco, el Peyote, el Epazote y otras (pp. 116-117). Menci&#x00F3;n aparte merece la profesionalizaci&#x00F3;n de la atenci&#x00F3;n m&#x00E9;dica, para lo cual el c&#x00F3;lera fue un factor catalizador (p. 96).</p>

			<p>Finalmente, el cap&#x00ED;tulo cuarto del libro de Peniche Moreno describe claramente el organigrama de salud p&#x00FA;blica de Yucat&#x00E1;n en los a&#x00F1;os 1833 y 1853, en el que figuraban instancias como la Junta General de Sanidad del Estado, las Comisiones permanentes de M&#x00E9;rida y Campeche, la Comisi&#x00F3;n especial de polic&#x00ED;a y otras (p. 138). </p>

			<p>Especial menci&#x00F3;n merece el se&#x00F1;alamiento que la autora hace de la presencia de la Iglesia en las redes de acci&#x00F3;n contra el c&#x00F3;lera pues, pese al proceso de secularizaci&#x00F3;n, p&#x00E1;rrocos y curas formaban parte de las Juntas Locales de Sanidad. Efectivamente, de acuerdo con Paola Peniche Moreno, los religiosos formaban parte de todas las comisiones, de hecho “los ayuntamientos deb&#x00ED;an tomar decisiones en acuerdo con los p&#x00E1;rrocos locales” (p. 151), pues eran ellos los que en muchos casos se hac&#x00ED;an cargo de los enfermos (p. 151), mientras el gobierno atend&#x00ED;a otras problem&#x00E1;ticas como la escasez de alimentos (pp. 163-167).</p>

			<p>Como ha podido observarse, por su tem&#x00E1;tica y contenidos, el libro de Paola Peniche Moreno se encuentra a la par de otros que, en tiempos muy recientes se han enfocado en cuestiones de salud en M&#x00E9;xico como el texto <italic>C&#x00F3;mo prevenir la locura. Psiquiatr&#x00ED;a e higiene mental en M&#x00E9;xico, 1934-1950</italic> de Andr&#x00E9;s R&#x00ED;os Molina (UNAM, 2016); o bien, <italic>Educaci&#x00F3;n higi&#x00E9;nica y cine de salud en M&#x00E9;xico, 1925-1960</italic> de Mar&#x00ED;a Rosa Gudi&#x00F1;o Cejudo (COLMEX, 2016), en incluso <italic>C&#x00F3;lera y poblaci&#x00F3;n, 1833-1854. Estudios sobre M&#x00E9;xico y Cuba</italic> de Alicia Contreras S&#x00E1;nchez y Carlos Alcal&#x00E1; Ferr&#x00E1;ez –editores- (COLMICH, 2014). </p>

			<p>Sin embargo, para entender la verdadera naturaleza de la investigaci&#x00F3;n de Paola Peniche Moreno hay que centrarse en el di&#x00E1;logo que esta autora realiza con otros investigadores concentrados en el problema del c&#x00F3;lera, de la salud, la medicina y la enfermedad. As&#x00ED; pues, uno de los aciertos del libro es la importante revisi&#x00F3;n de las investigaciones de diversos especialistas como Erwin Ackernecht, el historiador Carlos Alcal&#x00E1;, Francisco, Eduardo Laviada Arrigunaga, &#x00C1;lvaro H. Puga Navarrete y Mar&#x00ED;a Eugenia Patricia Ponce Alcocer, entre otros no menos importantes, por no hablar de las innumerables fuentes de primera mano que se emplean para el desarrollo del tema.</p>

			<p>Relevantes tambi&#x00E9;n resultan las descripciones sobre el panorama m&#x00E9;dico y cient&#x00ED;fico de la &#x00E9;poca, que permiten entender los verdaderos alcances de la Ilustraci&#x00F3;n en M&#x00E9;xico y la manera en la cual el personal m&#x00E9;dico y cient&#x00ED;fico de este pa&#x00ED;s estaba en comunicaci&#x00F3;n con sus hom&#x00F3;logos del viejo continente y los Estados Unidos. En este sentido, mediante los escritos de Paola Peniche Moreno, tambi&#x00E9;n es posible visualizar el impacto que ya ten&#x00ED;an las publicaciones cient&#x00ED;ficas en el ambiente acad&#x00E9;mico y pr&#x00E1;ctico de la medicina del siglo XIX de manera particular y de la ciencia en general.</p>

			<p>Otra cualidad del libro de Peniche Moreno es la relaci&#x00F3;n que se percibe entre visi&#x00F3;n cient&#x00ED;fica y el actuar de las autoridades civiles, al grado de que los criterios m&#x00E9;dicos de la &#x00E9;poca fueron muy tomados en cuenta (si bien matizados por otros factores, especialmente los comerciales) para hacer frente al c&#x00F3;lera y otras enfermedades ¿Puede observarse entonces un discurso de poder de la pr&#x00E1;ctica m&#x00E9;dica y cient&#x00ED;fica que permea todos los aspectos de lo social? La autora no da una respuesta, por lo que queda como un planteamiento que los lectores deber&#x00E1;n de responderse con base en la evidencia presentada.</p>

			<p>Muy probablemente, la &#x00FA;nica cr&#x00ED;tica que puede hacerse al texto es la poca informaci&#x00F3;n que ofrece sobre los problemas a los que tuvo que enfrentarse el gobierno de Yucat&#x00E1;n ante la contingencia del c&#x00F3;lera y que no estaban directamente ligados con la enfermedad, pues pertenec&#x00ED;an a un &#x00E1;mbito m&#x00E1;s social. En este sentido, el breve relato que se ofrece sobre el abasto y la escasez de alimentos (pp.163-167), o bien, los se&#x00F1;alamientos que se hacen sobre la disposici&#x00F3;n del dinero utilizado para el pago de los profesores de primeras letras (pp.151-153) -que debi&#x00F3; generar no pocos disgustos- son una ventana abierta para futuras investigaciones, situaci&#x00F3;n que no demerita en lo absoluto un trabajo tan bien documentado y logrado como el de Paola Peniche Moreno.</p>
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