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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Asclepio</journal-id>
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				<journal-title>ASCLEPIO. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Asclepio</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-4466</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">asclepio.2017.p187</article-id>
				 
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				<subject>RESE&#x00D1;AS / BOOK REVIEWS</subject>
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				<article-title>Rese&#x00F1;a del libro "Contra-Psicolog&#x00ED;a"</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en"><trans-title>Book review</trans-title></trans-title-group>
				<alt-title alt-title-type="running-head">Rese&#x00F1;a</alt-title>
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				 <surname>Delgado</surname>
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			<aff id="U1">Universidad de C&#x00E1;diz</aff>
			 
			
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				<day>30</day>
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				<year>2017</year>
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				<year>2017</year>
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			<volume>69</volume>
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			<title/>
			
			<p><bold>Rodr&#x00ED;guez L&#x00F3;pez, Roberto (ed.)</bold>. <italic>Contra-Psicolog&#x00ED;a</italic>, colecci&#x00F3;n disonancias, n&#x00FA;mero 2. Madrid, Dado Ediciones, 2016, 449 p&#x00E1;ginas. [ISBN: 978-84-945072-1-2]</p>
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			<title/>
		
			<p>Desde 1961, a&#x00F1;o de la publicaci&#x00F3;n de <italic>Historia de la locura en la &#x00E9;poca cl&#x00E1;sica</italic> e <italic>Internados</italic>, el debate en torno a los ‘saberes psi’ inspir&#x00F3; una corriente <italic>contra</italic> la funci&#x00F3;n <italic>psicologizante</italic> (o funci&#x00F3;n psi<italic>) </italic>de determinados saberes, que aparecieron durante el siglo XX en el mundo occidental. En la presente edici&#x00F3;n de Roberto Rodr&#x00ED;guez se establece un pormenorizado an&#x00E1;lisis del estado actual de aquellas tesis de la <italic>cr&#x00ED;tica psi</italic> que mejor han resistido al paso del tiempo. Uno de los objetivos fundamentales de esta obra, la elaboraci&#x00F3;n de las genealog&#x00ED;as de aquellas primeras reivindicaciones polemizantes de los a&#x00F1;os sesenta, analizando su valor actual, nos facilitar&#x00E1; una lectura homog&#x00E9;nea de las diferentes aportaciones. En la intervenci&#x00F3;n actualizada sobre aquellas primeras pol&#x00E9;micas en torno a los saberes psi, encontramos pendiente la cr&#x00ED;tica a una de las disciplinas m&#x00E1;s representantivas de esos saberes: la Psicolog&#x00ED;a. El t&#x00ED;tulo <italic>Contra</italic>-<italic>psicolog&#x00ED;a</italic>, es ya una declaraci&#x00F3;n de intenciones, pero rescata entre otras cuestiones abiertas, como la del <italic>estatuto</italic> <italic>cient&#x00ED;fico</italic> de la Psicolog&#x00ED;a (sobre todo de la Psicolog&#x00ED;a experimental), la discusi&#x00F3;n acerca del valor cient&#x00ED;fico de sus m&#x00E9;todos o el alcance que tuvieron sus propuestas sobre la poblaci&#x00F3;n actual. Preguntas sin contestar por una simple cuesti&#x00F3;n de tiempo; en el largo recorrido iniciado por la revisi&#x00F3;n de la Psiquiatr&#x00ED;a y la locura, todav&#x00ED;a, la Psicolog&#x00ED;a, no hab&#x00ED;a tenido espacio suficiente para mostrar sus potencialidades finales. </p>

			<p>Esta obra aparece entonces en un momento muy adecuado, justo cuando el paradigma cient&#x00ED;fico de la Psicolog&#x00ED;a aparece en entredicho y cuando la <italic>psicologizaci&#x00F3;n de la cultura</italic> es m&#x00E1;s que evidente. Utilizada como un dispositivo clave en la ordenaci&#x00F3;n de los comportamientos, una herramienta muy pr&#x00F3;spera para la consolidaci&#x00F3;n de un nuevo modelo de “mundo interior” desarrollado por la Medicina Mental, la Psicolog&#x00ED;a se acerca a la pr&#x00E1;ctica diagn&#x00F3;stica con intenciones que la diferenciar&#x00E1;n del resto de saberes. La estructuraci&#x00F3;n en cuatro secciones del libro nos permite un recorrido multidisciplinar de estas y otras cuestiones; son las secciones de <italic>Historia</italic>, <italic>Epistemolog&#x00ED;a</italic>, y &#x00E1;mbitos <italic>Institucional</italic> y <italic>Cultural</italic>, donde se analiza la evoluci&#x00F3;n del campo de la Psicolog&#x00ED;a y algunos saberes asociados a ella, sus logros m&#x00E1;s significativos y la relevancia de los mismos en las sociedades contempor&#x00E1;neas. </p>

			<p>En la Secci&#x00F3;n de Historia, Nikolas Rose muestra la necesidad de rehacer de otra manera la <italic>Historia de la Psicolog&#x00ED;a</italic>. Para comprender la vinculaci&#x00F3;n de las disciplinas m&#x00E9;dicas con el desarrollo de las psicopatolog&#x00ED;as modernas, debemos atender a un objeto espec&#x00ED;fico del campo de los saberes psi, la inteligencia. La inteligencia supuso un apoyo primordial para la elaboraci&#x00F3;n de nuevas pr&#x00E1;cticas en el tratamiento de la debilidad mental, amparada por las nosolog&#x00ED;as y nosograf&#x00ED;as de la Medicina Mental, donde los nuevos expertos psi van a trabajar en el establecimiento de una frontera clara entre la normalidad y la anormalidad mental. Esta categor&#x00ED;a actu&#x00F3; mayoritariamente como elemento de <italic>cohesi&#x00F3;n</italic> en lecturas muchas veces inconmensurables, usadas m&#x00E1;s como pr&#x00E1;cticas para el control psicol&#x00F3;gico de los sujetos que para el planteamiento de una verdadera cura de las distintas patolog&#x00ED;as. La visi&#x00F3;n que la Psicolog&#x00ED;a ofreci&#x00F3;, acerca de la enfermedad mental se convirti&#x00F3; entonces en la &#x00FA;ltima frontera psi, responsable de la imagen normalizada de la salud mental que todav&#x00ED;a albergamos en nuestra cultura. </p>

			<p>&#x00D3;scar Daza, coincidiendo con ese diagn&#x00F3;stico acerca del concepto de “inteligencia”, elabora un ajustado an&#x00E1;lisis de la aplicaci&#x00F3;n de las nuevas categor&#x00ED;as normal/anormal en relaci&#x00F3;n con las de &#x00FA;til/in&#x00FA;til, caracter&#x00ED;sticas del <italic>neoliberalismo</italic>. Esta transformaci&#x00F3;n <italic>psicologizada</italic> del Yo, elabor&#x00F3; un criterio de utilidad ‘psicot&#x00E9;cnica’, campo donde podr&#x00E1; desarrollarse sin impedimentos el modelo de diagnosis diferencial de los sujetos anormales. Los <italic>tests psicol&#x00F3;gicos</italic> de <italic>aptitudes mentales</italic>, consolidar&#x00E1;n la puesta en marcha de un sinf&#x00ED;n de dispositivos de control <italic>biopol&#x00ED;tico</italic>, responsables del modelo psicologizado de <italic>autoexplotaci&#x00F3;n</italic> en las modernas sociedades de mercado. Esta transformaci&#x00F3;n, en el texto de Fernando &#x00C1;lvarez-Ur&#x00ED;a, llega a consolidarse mediante el triunfo del modelo del psicoan&#x00E1;lisis freudiano. La tendencia hacia la psicologizaci&#x00F3;n de la cultura cobra un impulso extra con la teor&#x00ED;a freudiana sobre la sociedad, lo que supone el abandono de algunos elementos importantes para la teor&#x00ED;a social, acentuando as&#x00ED; la psicologizaci&#x00F3;n de las disciplinas sociales. Esta nueva ‘antropolog&#x00ED;a psicol&#x00F3;gica’ se difundi&#x00F3; gracias a la influencia de la reinterpretaci&#x00F3;n de la antropolog&#x00ED;a freudiana desde la cultura norteamericana. </p>

			<p>En la Secci&#x00F3;n de Epistemolog&#x00ED;a, Ian Parker hace recuento de las contradicciones internas de las disciplinas psi, las cuales por su original eclecticismo y por ser abordadas desde diferentes perspectivas, aparecen como s&#x00ED;ntoma de la inestabilidad de estos saberes en sus intentos por alcanzar un estatuto cient&#x00ED;fico propio. La evoluci&#x00F3;n del <italic>Manual Estad&#x00ED;stico de los Trastornos Mentales</italic>, que elimina o recupera enfermedades mentales seg&#x00FA;n el criterio cultural de la &#x00E9;poca, es una prueba manifiesta de ello. </p>

			<p>Francisco V&#x00E1;zquez Garc&#x00ED;a traslada esta pol&#x00E9;mica a la obra de Canguilhem, quien acu&#x00F1;a una de las primeras cr&#x00ED;ticas significativas al concepto naturalizado de la anormalidad mental, y desmonta las supuestas evidencias organicistas sobre las que se fundamentaron los saberes psi. Una de las cr&#x00ED;ticas clave tiene que ver tambi&#x00E9;n con esta idea falaz de una <italic>inteligencia adaptativa</italic>, cuya disfuncionalidad primordial es la inadaptaci&#x00F3;n social. Canguilhem, antecedente de la cr&#x00ED;tica foucaultiana al concepto de anormalidad introducido por los saberes psi, desmontar&#x00E1; el sesgo ideol&#x00F3;gico del debate sobre la locura en estos t&#x00E9;rminos. Ana El&#x00FA;a Samaniego cierra la Secci&#x00F3;n de Epistemolog&#x00ED;a se&#x00F1;alando precisamente este car&#x00E1;cter “ficticio” de la imagen naturalizada de la enfermedad mental y las justificaciones nosogr&#x00E1;ficas y nosol&#x00F3;gicas de los expertos psi. </p>

			<p>Ya en la secci&#x00F3;n Institucional, Mario Dom&#x00ED;nguez S&#x00E1;nchez aborda las intensas relaciones entre las “ciencias psi” y el derecho penal, durante un per&#x00ED;odo en el que aparecen los primeros peritajes psiqui&#x00E1;tricos y, como consecuencia de su &#x00E9;xito, su aplicaci&#x00F3;n dentro de las f&#x00E1;bricas, los hospitales, las c&#x00E1;rceles o los colegios. Este “tutelaje psicologizado” situ&#x00F3; al ciudadano en un marco donde se impuso una analog&#x00ED;a entre la conducta criminal y la enfermedad mental, ambas consideradas como patolog&#x00ED;as psicol&#x00F3;gicas o incluso cong&#x00E9;nitas, responsables en gran medida del desorden social. </p>

			<p>Para Julio Rubio la aplicaci&#x00F3;n de estas recetas contra el desorden social, enfocadas a la protecci&#x00F3;n del menor, consolid&#x00F3; un modelo institucionalizado y psicologizado de protecci&#x00F3;n a la infancia donde, gracias a esta intervenci&#x00F3;n se podr&#x00E1;n prevenir los estragos de las enfermedades mentales infantiles en el posterior desarrollo del adulto. Los saberes psi consolidan un modelo de intervenci&#x00F3;n a trav&#x00E9;s de nuevos agentes del orden social; el pedagogo, el educador social, el trabajador social y el orientador escolar ser&#x00E1;n los protagonistas de la transformaci&#x00F3;n psicol&#x00F3;gica de la cultura. </p>

			<p>Para Eduardo Crespo y Amparo Serrano Pascual, fue la intervenci&#x00F3;n de la Psicolog&#x00ED;a en el trabajo lo que encumbr&#x00F3; esta ideolog&#x00ED;a pol&#x00ED;tica del valor subjetivo del individuo moderno. La consolidaci&#x00F3;n institucional de algunos saberes psi y su despliegue en la cultura occidental actual promovieron t&#x00E9;cnicas disciplinarias de control de las conductas, asumidas de manera totalmente naturalizada en una cultura plenamente moralizada a trav&#x00E9;s del “estado psicol&#x00F3;gico” del Yo. Teresa Cabruja se&#x00F1;ala precisamente c&#x00F3;mo estas construcciones psicologizadas poseen un car&#x00E1;cter significativamente androcentrista, ya que este proceso de naturalizaci&#x00F3;n del Yo, fue impulsado mediante “dispositivos de g&#x00E9;nero” propios del imaginario cientificista de la &#x00E9;poca.</p>

			<p>Guillermo Renduelles advierte sobre los peligros de generalizar la cr&#x00ED;tica a los saberes psi del siglo XX. La cr&#x00ED;tica no exime a aquellos del &#x00E9;xito real que tuvieron y tienen en la actualidad, ya sea por el riesgo de infravalorar su aceptaci&#x00F3;n social o por la sensaci&#x00F3;n de rechazo que toda persona se supone debe admitir ante determinadas estrategias utilizadas por estos saberes especuladores y oscuros. El &#x00E9;xito de los saberes psi fue mayoritario a pesar de las resistencias, y su &#x00E9;xito no fue casual, fue evolucionando y superando las cr&#x00ED;ticas y los obst&#x00E1;culos que parec&#x00ED;an iban a terminar con ellos. </p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, en el &#x00E1;mbito Cultural, Roberto Rodr&#x00ED;guez advierte sobre el &#x00E9;xito en la adaptaci&#x00F3;n de los saberes psi a los distintos obst&#x00E1;culos encontrados en su desarrollo, en su capacidad para amoldarse a las necesidades de la ciudadan&#x00ED;a, principalmente en el eclecticismo pr&#x00E1;ctico y en la vulgarizaci&#x00F3;n y la divulgaci&#x00F3;n popular de sus valores como “ciencia”. El ejemplo propuesto, la literatura de autoayuda, le lleva a mostrar c&#x00F3;mo determinadas modas pueden suponer una regresi&#x00F3;n a modelos antiguos (caso de la moderna <italic>resiliencia</italic> y sus implicaciones &#x00E9;ticas), operativos ahora por el trabajo de enmascaramiento de las pol&#x00ED;ticas neoliberales del auto-cuidado o “care of self”. </p>

			<p>Silvia Garc&#x00ED;a Dauder y Patricia Amigot Leache toman como ejemplo de esta divulgaci&#x00F3;n popularizada el programa de Radio Televisi&#x00F3;n Espa&#x00F1;ola “Redes para la ciencia”. En programas como el de Eduard Punset, perduran muchos de los t&#x00F3;picos machistas (ahora neuro-sexistas) de posturas pseudocient&#x00ED;ficas y totalmente arbitrarias. </p>

			<p>En el &#x00FA;ltimo cap&#x00ED;tulo Jan de Vos nos presenta la “&#x00FA;ltima vulgarizaci&#x00F3;n” de la Psicolog&#x00ED;a y el recurso a las neurociencias. La Psicolog&#x00ED;a es ahora quien mira con buenos ojos a las nuevas explicaciones cient&#x00ED;ficas sobre el origen som&#x00E1;tico de la enfermedad mental. Este recurso ha producido una hibridaci&#x00F3;n, una nueva s&#x00ED;ntesis “neuropsi”, que ha rizado a&#x00FA;n m&#x00E1;s el rizo de la ret&#x00F3;rica psicologista. </p>

			<p>En resumen, esta obra plantea una revisi&#x00F3;n actualizada del fen&#x00F3;meno de la <italic>psicologizaci&#x00F3;n de la cultura</italic>, de los hitos m&#x00E1;s relevantes en el desarrollo de los saberes psi que propiciaron esta transformaci&#x00F3;n y de las principales consecuencias de este proceso en nuestra sociedad. Un ejercicio necesario para la comprensi&#x00F3;n pol&#x00ED;tica y politizada de nuevos dispositivos dise&#x00F1;ados con vistas a la organizaci&#x00F3;n del espacio social.</p>
	
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