<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD Journal Publishing DTD v3.0 20080202//EN" "journalpublishing3.dtd">
<article article-type="book-review" dtd-version="3.0" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">

	<front>
		
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Asclepio</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>ASCLEPIO. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Asclepio</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="epub">0210-4466</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">asclepio.2016.p164</article-id>
				 
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
				<subject>RESE&#x00D1;AS / BOOK REVIEWS</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
							
			<title-group>
				<article-title>Rese&#x00F1;a del libro "Psicolog&#x00ED;a, ni&#x00F1;o y familia en la Argentina 1900-1970. Perspectivas hist&#x00F3;ricas y cruces disciplinares"</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en"><trans-title>Book review</trans-title></trans-title-group>
				<alt-title alt-title-type="running-head">Rese&#x00F1;a del libro "Psicolog&#x00ED;a, ni&#x00F1;o y familia en la Argentina 1900-1970. Perspectivas hist&#x00F3;ricas y cruces disciplinares"</alt-title>
			</title-group>
			
			<contrib-group>
			  <contrib contrib-type="author" corresp="yes"> 
				<name>
				 <surname>Miranda</surname>
				 <given-names>Marisa A.</given-names>
				</name>
				<xref ref-type="aff" rid="U1"/>
				<xref ref-type="corresp" rid="cor1"/>
			  </contrib>
			  
			  <aff id="U1">CONICET, Argentina</aff>
			 
			</contrib-group>
			
			<pub-date pub-type="epub">
				<day>31</day>
				<month>12</month>
				<year>2016</year>
			</pub-date>
			
			<pub-date pub-type="collection">
				<year>2016</year>
			</pub-date>
			
			<volume>68</volume>
			<issue>2</issue>
			
			<elocation-id>p164</elocation-id>
		 
			<permissions>
				<copyright-statement>&#x00A9; 2016 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2016</copyright-year>
				<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/es/deed.en">
					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution (CC BY) Espa&#x00F1;a 3.0.</license-p>
				</license>
			</permissions>
	
		</article-meta>
	</front>		
	
	<body>


		<sec id="S0">
				<p><bold>Garc&#x00ED;a, Luciano; Macchioli, Florencia; Talak, Ana M.</bold> <italic>Psicolog&#x00ED;a, ni&#x00F1;o y familia en la Argentina 1900-1970. Perspectivas hist&#x00F3;ricas y cruces disciplinares.</italic> Buenos Aires, Argentina, Editorial Biblos, 2014, 218 p&#x00E1;ginas [ISBN: 978-987-691-308-9].</p>
		</sec>
		
		<sec id="S1">
		
				
			<p>Este promisorio texto ahonda en un tema a&#x00FA;n poco explorado en el pa&#x00ED;s, como es el an&#x00E1;lisis hist&#x00F3;rico de la interdependencia de la psicolog&#x00ED;a respecto de saberes, supuestos y problemas de diversos &#x00F3;rdenes. Al inicio de sus p&#x00E1;ginas nos encontramos con una sesuda Introducci&#x00F3;n (un verdadero cap&#x00ED;tulo m&#x00E1;s) donde se encuentra una pregunta clave y, a la vez, provocadora, que guiar&#x00E1; directa o indirectamente, todo su desarrollo: ¿C&#x00F3;mo considerar el permanente movimiento de las fronteras de la psicolog&#x00ED;a? Esta condici&#x00F3;n destaca cierta permeabilidad e inestabilidad disciplinar, y si bien la advertencia de los autores podr&#x00ED;a ser pensada como una preocupaci&#x00F3;n, constituye, a nuestro juicio, un plusvalor epist&#x00E9;mico de indudable val&#x00ED;a, tanto en el marco espec&#x00ED;fico de la psicolog&#x00ED;a como en el de la historia y, en general, de la totalidad de las variantes a partir de las cuales se expresan las denominadas ciencias sociales.</p>

			<p>El trabajo propone ofrecer a los historiadores datos espec&#x00ED;ficos respecto de la forma de producci&#x00F3;n de los saberes psicol&#x00F3;gicos, en qu&#x00E9; puntos particulares las teor&#x00ED;as cient&#x00ED;ficas se alimentaron de conocimientos de otra &#x00ED;ndole y viceversa, as&#x00ED; como los modos que les otorgaron legitimidad; llegando, en ocasiones, mucho m&#x00E1;s lejos. En efecto, sustentado en la historia intelectual -cuyo marco resulta un baluarte interpretativo de valiosos insumos- el libro nos induce a pensar, a formularnos, diversos interrogantes (no necesariamente todos respondidos en &#x00E9;l), y oficia, por ello, como eficaz disparador de otras investigaciones o focalizaciones tem&#x00E1;ticas que resultar&#x00ED;an con seguridad m&#x00E1;s arduas e imprecisas de no contar con esta excelente obra.</p>

			<p>Los estudios de recepci&#x00F3;n planteados conducen a precisar esas apropiaciones discursivas y cient&#x00ED;ficas en un contexto dado, en el caso, la Argentina del siglo XX. En este sentido, la memoria nos remite al trabajo de Thomas Glick y Mark Henderson, quienes han establecido categor&#x00ED;as anal&#x00ED;ticas muy pertinentes para pensar la recepci&#x00F3;n de ideas cient&#x00ED;ficas y las reacciones en un contexto dado. Esas reacciones a su vez enmarcan una percepci&#x00F3;n de la idea que irrumpe y que, con distintos matices, oscila entre adjudicarle la capacidad de engendrar una p&#x00E9;rdida para valores preexistentes e insta a oponerle resistencia; o, por el contrario, ver en ella la representaci&#x00F3;n de una ganancia y que, por eso, vale la pena apropi&#x00E1;rsela. Se inscriben aqu&#x00ED; l&#x00F3;gicas de recepci&#x00F3;n antit&#x00E9;ticas, t&#x00E9;ticas, correctivas o extensionales,<xref ref-type="fn" rid="NOTE1">1</xref> influidas todas ellas por valores epist&#x00E9;micos pero tambi&#x00E9;n, por una no desde&#x00F1;able presencia de valores no epist&#x00E9;micos (&#x00E9;ticos, sociales, culturales, pol&#x00ED;ticos, religiosos, est&#x00E9;ticos, etc.) dentro de los cuales, seg&#x00FA;n nos explican Talak, Macchioli y Garc&#x00ED;a, tal o cual teor&#x00ED;a, en el caso, psicol&#x00F3;gica fue aceptada, rechazada o rectificada.</p>

			<p>Ahora bien, si nos concentramos en el aspecto de organizaci&#x00F3;n de estas ideas, el libro est&#x00E1; conformado por tres grandes partes que est&#x00E1; lejos de constituirse en una especie de “compilado” de cap&#x00ED;tulos m&#x00E1;s o menos relacionados entre s&#x00ED; pero, a la vez, independientes. En efecto, los trabajos que lo componen deben ser le&#x00ED;dos como parte de un trabajo integrado y, en gran parte, integrador, del mundo <italic>psi</italic> en nuestro pa&#x00ED;s.</p>

			<p>Ana Mar&#x00ED;a Talak indaga, en particular, las consideraciones (y creencias, por qu&#x00E9; no) constituidas en torno al desarrollo psicol&#x00F3;gico entre 1900 y 1920, planteando el impostergable debate entre naturaleza y crianza o naturaleza y ambiente o <italic>Nature vs. Nurture</italic>, si retomamos la controversia decimon&#x00F3;nica entre Francis Galton y Alphonse De Candolle; y, de ah&#x00ED;, el no menos problem&#x00E1;tico asunto de la transmisibilidad hereditaria de cualidades intelectuales y de “patolog&#x00ED;as mentales”.</p>

			<p>En el tratamiento de la cuesti&#x00F3;n, Talak nos invita a rescatar diversas complejidades asociadas, en general, a las instituciones disciplinadoras por excelencia: la escuela y la ley, a trav&#x00E9;s de la demarcaci&#x00F3;n de lo permitido y lo prohibido; lo deseable y lo indeseable; lo legal y lo ilegal.</p>

			<p>As&#x00ED;, de la previa tarea clasificatoria para detectar sobre qui&#x00E9;nes esa educaci&#x00F3;n, de indudable sesgo eug&#x00E9;nico, pod&#x00ED;a ser efectiva (y, claro est&#x00E1;, sobre qui&#x00E9;nes “no val&#x00ED;a la pena” utilizar los recursos p&#x00FA;blicos), se definir&#x00ED;a el universo de aquellos dotados hereditariamente de “aspirabilidad”, en el sentido inaugurado por el positivista argentino Carlos Octavio Bunge en su obra <italic>La Educaci&#x00F3;n</italic>, donde la define como el “impulso de perfeccionarse al infinito” del cual carec&#x00ED;an las razas inferiores, “no muy distantes de los animales”.<xref ref-type="fn" rid="NOTE2">2</xref> Y, aun cuando Bunge no se desvelara por la b&#x00FA;squeda de un “s&#x00FA;per-hombre” que, por perfecto, ser&#x00ED;a impermeable a una educaci&#x00F3;n modeladora, se encargaba empero de enfatizar jerarquizaciones asentadas en diferenciaciones por caracteres externos. Ellas distingu&#x00ED;an individuos pertenecientes a distintas etnias, relacionadas con estadios evolutivos que implicaban gradaciones intelectuales o espirituales para explicar qui&#x00E9;nes detentaban aquella condici&#x00F3;n de “aspirabilidad”.<xref ref-type="fn" rid="NOTE3">3</xref> En este orden de ideas resultaba ineficaz la amputaci&#x00F3;n de “uno o dos &#x00F3;rganos enfermos”, dado que era un “vasto cuerpo” el “apestado por el acarreo de la sangre”. Cabe recuperar, entonces, la confidencia que Bunge le hiciera a su amigo Miguel de Unamuno, creyendo ver a “la estructura del drama” en la Argentina originada por la oposici&#x00F3;n y ag&#x00F3;nica lucha entre las fuerzas ilustradas, conscientes, europeas y blancas, y los instintos irracionales unidos a la tierra salvaje y a los sentimientos masivos del pueblo bajo, nativo, indio, negro y mestizo.<xref ref-type="fn" rid="NOTE4">4</xref></p>

			<p>En una sinton&#x00ED;a emparentada, las obras de Jos&#x00E9; Ingenieros, V&#x00ED;ctor Mercante y Rodolfo Senet, nos demuestran (seg&#x00FA;n Ana Talak) que el orden social y el orden individual pueden ser visibilizados desde su vinculaci&#x00F3;n con las im&#x00E1;genes institucionalizadas del sujeto humano. Y en ellas, nos ense&#x00F1;a la autora, la psicolog&#x00ED;a contribuy&#x00F3; desde su car&#x00E1;cter de saber experto en los diferentes &#x00E1;mbitos ocupados de la ni&#x00F1;ez y la adolescencia, donde esos modos de explicar el desarrollo psicol&#x00F3;gico se vincularon a formas de relacionar l&#x00F3;gicas sociales e individuales, de integrar diversas perspectivas temporales as&#x00ED; como de validar los conocimientos sobre el ser humano y los lugares que estos detentan en el orden social vigente.</p>

			<p>El cap&#x00ED;tulo de Luciano Garc&#x00ED;a, por su parte, bajo el t&#x00ED;tulo “La civilizaci&#x00F3;n de la psiquis” se detiene en esa especie de s&#x00ED;ntesis liberal-positivista de la cual An&#x00ED;bal Ponce fuera tributario. De ah&#x00ED;, resulta tentador repensar la postura de este intelectual argentino desde la perspectiva biopol&#x00ED;tica en la cual se integraron, de manera inescindible, ciencia y pol&#x00ED;tica, biolog&#x00ED;a y poder; ideas que contribuyeron a afianzar cierto simplismo determinista, ya hereditario, ya ambiental. Sin embargo, uno de los interrogantes fundamentales a plantearnos aqu&#x00ED; es la real dimensi&#x00F3;n de ese <italic>laissez faire</italic>, propio del liberalismo, en un contexto determinista; pero, m&#x00E1;s aun, desde d&#x00F3;nde se legitimaron los discursos acerca de la posesi&#x00F3;n (o carencia) de aptitudes para salir airoso de una lucha por la vida a todas luces excedentaria del darwinismo (de quien Ponce, a decir de Luciano, renegaba), aunque impregnada de evolucionismo. En este sentido, Garc&#x00ED;a nos pone en alerta respecto al rechazo de Ponce del darwinismo y, su paralela adscripci&#x00F3;n a una perspectiva haeckeliano-lamarckiana. Y ahora, una pregunta inevitable, no para Garc&#x00ED;a, sino para la obra de Ponce, se vincula con la forma c&#x00F3;mo pudo (¿?) disociar a Haeckel de Darwin, y el esfuerzo interpretativo de la tarea; siendo el primero, como sabemos, el mayor propagandista de la tesis del ingl&#x00E9;s.</p>

			<p>De esta manera, las oscilaciones de Ponce entre el liberalismo y el marxismo, entre Sarmiento e Ingenieros, nos hablan de un personaje que, probablemente mejor definido a partir de su exilio en M&#x00E9;xico, hubiera resultado perturbador para las elites locales centradas, desde los a&#x00F1;os ‘30, en la construcci&#x00F3;n de una pretensa superioridad humana bastante lejana a sus idearios.</p>

			<p>A su vez, esa especie de “vuelta de tim&#x00F3;n” hecha por Ponce respecto a qui&#x00E9;n era en verdad el civilizado y d&#x00F3;nde estaba la barbarie, nos permite echar luz sobre ese <italic>bowl</italic>, vac&#x00ED;o, que desde el biopoder fue llenado por el “otro”, ya sea el negro, el amarillo, el loco, el leproso, la prostituta, el comunista, el subversivo, o quien se nos ocurra. Pero tambi&#x00E9;n, el autor trabajado por Luciano Garc&#x00ED;a nos advierte en <italic>La cuesti&#x00F3;n ind&#x00ED;gena y la cuesti&#x00F3;n nacional</italic> (1938), con indudable acierto, sobre la falacia de aquella predominancia de lo gen&#x00E9;tico o ambiental que, en definitiva, terminar&#x00ED;a en los horrorosos determinismos por todos conocidos: “La superioridad de un grupo sobre otro -naci&#x00F3;n, tribu, clase- es la posesi&#x00F3;n, o no posesi&#x00F3;n, de los &#x00FA;tiles, de la t&#x00E9;cnica, de los instrumentos de trabajo y de combate…nada pues de inferioridades “cong&#x00E9;nitas”, invariables, eternas”.</p>

			<p>Finalmente, y luego de transitar los diversos “Ponces”, el cap&#x00ED;tulo ahora comentado remata con el planteamiento de una cuesti&#x00F3;n excedentaria, a todas luces, de la figura en an&#x00E1;lisis, sobrevolando tensiones y acuerdos entre intelectuales, marxismo e historia de la psicolog&#x00ED;a.</p>

			<p>El trabajo de Florencia Macchioli, (“La familia entre la neurosis y la comunicaci&#x00F3;n”) exhuma aspectos no tan conocidos de la conformaci&#x00F3;n del &#x00E1;mbito <italic>psi</italic> de la Argentina de las d&#x00E9;cadas de 1960-70. As&#x00ED;, aborda una serie de cruces heterog&#x00E9;neos que toman por eje a la familia y culminan, de alg&#x00FA;n modo, en el libro <italic>Comunicaci&#x00F3;n y neurosis</italic> (1970), de Eliseo Ver&#x00F3;n y Carlos Sluzki; texto donde se ensamblan psicoan&#x00E1;lisis, estructuralismo y teor&#x00ED;a sist&#x00E9;mica. Sin embargo, el cap&#x00ED;tulo de Florencia no se limita a una ex&#x00E9;gesis del libro mencionado, sino que demuestra, a cada paso, los profundos conocimientos de la autora en materia de historia de la psicolog&#x00ED;a y de la psiquiatr&#x00ED;a (argentina y comparada), digna de menci&#x00F3;n. Tomando como base esa especie de “prototeor&#x00ED;a de la neurosis desde el punto de vista comunicacional” encarada por Ver&#x00F3;n y Sluzki, Macchioli se introduce en la difusi&#x00F3;n en el pa&#x00ED;s de los tratamientos familiares, inaugurados aqu&#x00ED; por Pich&#x00F3;n Rivi&#x00E8;re. De esta manera, los “des&#x00F3;rdenes psiqui&#x00E1;tricos individuales” fueron concebidos no s&#x00F3;lo como de etiolog&#x00ED;a biol&#x00F3;gica y psicol&#x00F3;gica, sino considerados de un origen basado en la interacci&#x00F3;n familiar.</p>

			<p>Por nuestra parte, destacamos que la familia, en este planteo setentista de Ver&#x00F3;n y Sluzki, no fue -por suerte- le&#x00ED;da desde la “funci&#x00F3;n social” que le fuera otorgada durante finales del siglo XIX y las primeras d&#x00E9;cadas del siglo XX, es decir, en cuanto a entidad a la cual el Estado le encomiaba la tarea de generar ciudadanos “aptos” para la Naci&#x00F3;n. En efecto, en este cap&#x00ED;tulo queda claro que los autores analizados ven a la familia como entidad valorable (si no imprescindible) en el proceso terap&#x00E9;utico de la neurosis. Una neurosis caracterizada como una “modalidad particular de comunicaci&#x00F3;n”.</p>

			<p>En definitiva, preguntas sobre el binomio salud/enfermedad y, la indagaci&#x00F3;n m&#x00E1;s importante desde nuestra perspectiva, sobre las ideolog&#x00ED;as sustentadas en torno a la identificaci&#x00F3;n del “sano” y el “enfermo”, del “loco” y el “cuerdo”, del “apto” y del “no-apto” y su potencial heredabilidad, subyacen a lo largo de este tr&#x00ED;ptico, a la manera de otra dicotom&#x00ED;a tan cara al pensamiento argentino: la de civilizado o b&#x00E1;rbaro, e inciden, con marcada presencia, en el objetivo &#x00FA;ltimo del texto. En efecto, el trabajo ahora rese&#x00F1;ado exhuma intrincadas facetas ideol&#x00F3;gicas que legitimaron “lo normal y lo patol&#x00F3;gico”, y, desde ah&#x00ED;, se inmiscuye, con particular acierto, en el trasfondo ideol&#x00F3;gico en el cual tuvieran cabida.</p>
			
						<p>Marisa A. Miranda</p>
						<p>CONICET, Argentina</p>

		</sec>
	</body>

	<back>
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
			
				<fn-group>
			
					<fn id="NOTE1"><label>1</label>
						<p>Glick, Thomas; Henderson, Mark, “Las recepciones cient&#x00ED;ficas y populares de Darwin, Freud y Einstein: hacia una historia anal&#x00ED;tica de la difusi&#x00F3;n de las ideas cient&#x00ED;ficas”, en Glick, Thomas; Ruiz, Rosaura; Puig-Samper, Miguel &#x00C1;ngel (editores). <italic>El darwinismo en Espa&#x00F1;a e Iberoam&#x00E9;rica</italic>, Madrid, UNAM-CSIC-Doce Calles, 1999, pp. 289-297 (pp. 291-293).</p>
					</fn>
					
					<fn id="NOTE2"><label>2</label>
						<p>Bunge, Carlos Octavio; <italic>La Educaci&#x00F3;n (Tratado general de Pedagog&#x00ED;a). Libro III “Teor&#x00ED;a de la Educaci&#x00F3;n”</italic>, Buenos Aires, Editorial Vaccaro, 1920. Sobre este autor, puede verse Miranda, Marisa y Vallejo, Gustavo, “Sociodarwinismo y psicolog&#x00ED;a de la inferioridad de los pueblos hispanoamericanos. Notas sobre el pensamiento de Carlos O. Bunge”, en <italic>Frenia. Revista de Historia de la Psiquiatr&#x00ED;a</italic>, VI, Madrid, CSIC, pp. 57 a 77.</p>
					</fn>
					
					<fn id="NOTE3"><label>3</label>
						<p>Estas ideas de Bunge, adem&#x00E1;s de participar del <italic>corpus</italic> galtoniano ten&#x00ED;a ciertas deudas con el darwinista alem&#x00E1;n Ernst Haeckel, quien entend&#x00ED;a que “los hombres salvajes, verbigracia, los indios vedas o los australianos de raza negra, presentaban una mayor proximidad psicol&#x00F3;gica con los vertebrados superiores (con los simios y los perros) que con los europeos altamente civilizados” (cfr. Barrancos, Dora; <italic>La escena iluminada</italic>, Buenos Aires, Editorial Plus Ultra, 1996, p.73).</p>
					</fn>
					
					<fn id="NOTE4"><label>4</label>
						<p><italic>Cfr.</italic> C&#x00E1;rdenas, Eduardo Jos&#x00E9; y Pay&#x00E1;, Carlos Manuel; <italic>La Argentina de los hermanos Bunge (1901-1907)</italic>, Buenos Aires, Sudamericana, 1997, p.142.</p>
					</fn>
					
				</fn-group>
		</sec>
		
	</back>
</article>