<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD Journal Publishing DTD v3.0 20080202//EN" "journalpublishing3.dtd">
<article article-type="research-article" dtd-version="3.0" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">

	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Asclepio</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>ASCLEPIO. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Asclepio</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn pub-type="epub">0210-4466</issn>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		
		<article-meta>
			 <article-id pub-id-type="publisher-id">asclepio.2014.15</article-id>
			 <article-id pub-id-type="doi">10.3989/asclepio.2014.15</article-id>
			 
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
				<subject>DOSSIER: BIOPODER Y DETERMINISMOS EN SUDAM&#x00C9;RICA DURANTE EL SIGLO XX / BIOPOWER AND DETERMINISM IN SOUTH AMERICA DURING THE TWENTIETH CENTURY</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
						
			<title-group>
				 <article-title>Introducci&#x00F3;n: Saber y poder en la periferia de occidente</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="es">
				<trans-title>Introduction: Knowledge and power in the periphery of the West</trans-title>
				</trans-title-group>
				<alt-title alt-title-type="running-head">Saber y poder en la periferia de occidente</alt-title>
			</title-group>
			
			<contrib-group>
			  <contrib contrib-type="author" corresp="no">
				<name>
				 <surname>Vallejo</surname>
				 <given-names>Gustavo</given-names>
				</name>
				<xref ref-type="aff" rid="U1"/>
			  </contrib>
			  
			  <contrib contrib-type="author" corresp="no">
				<name>
				 <surname>Ferla</surname>
				 <given-names>Luis</given-names>
				</name>
				<xref ref-type="aff" rid="U2"/>
			  </contrib>
			  
			  <aff id="U1">Conicet, Argentina</aff>
			  <aff id="U2">Universidade Federal de S&#x00E3;o Paulo, UNIFESP</aff>
			</contrib-group>
			
			
		
			<pub-date pub-type="epub">		<!-- NEW!! -->
				<day>31</day>
				<month>12</month>
				<year>2014</year>
			</pub-date>
		
			<pub-date pub-type="collection">   <!-- NEW!! -->
				<year>2014</year>
			</pub-date>
			
			<volume>66</volume>
			<issue>2</issue>
			
			<elocation-id content-type="doi">10.3989/asclepio.2014.15</elocation-id>

			<history>
				<date date-type="received">
					<day>02</day>
					<month>02</month>
					<year>2014</year>
				</date>
				<date date-type="accepted">
					<day>14</day>
					<month>04</month>
					<year>2014</year>
				</date>
			</history>
		 
			<permissions>
				<copyright-statement>&#x00A9; 2014 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2014</copyright-year>
				<license license-type="open-access" xlink:href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc/3.0/">
					<license-p>Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution-Non Commercial (by-nc) Spain 3.0.</license-p>
				</license>
			</permissions>
		
		</article-meta>
	</front>		
	
	<body>
	
		<sec id="S1">
			<p>Los trabajos reunidos abordan distintos tipos de determinismos, que son aqu&#x00ED; entendidos como expresiones de una interacci&#x00F3;n entre saber y poder concebida para reforzar situaciones inmodificables por la incidencia atribuida a la herencia, al ambiente, a un territorio, a la econom&#x00ED;a o a la religi&#x00F3;n. Entrado el siglo XIX ese fatalismo fue a menudo el punto de partida, pero tambi&#x00E9;n el de llegada, conjugando la diagnosis y la terap&#x00E9;utica, desde un emergente biopoder basado en la confluencia de saberes cient&#x00ED;ficos de impronta biol&#x00F3;gica y praxis pol&#x00ED;ticas. Desde esa perspectiva, si el mal reconocido era inmodificable, la amenaza de su propagaci&#x00F3;n requer&#x00ED;a de estrategias para aislarlo, separarlo, en definitiva excluirlo para dejar a salvo el universo de normalidad deseable. Pero entablada esa disputa entre lo valioso y lo disvalioso amenazante, pronto quedar&#x00ED;a en claro que una y otra entidad representaban tambi&#x00E9;n antagonismos necesarios para el desarrollo del organismo social. El bien se explicaba por su mal contrapuesto, lo normal por lo patol&#x00F3;gico (Cangilhem). La exclusi&#x00F3;n entonces, como estrategia de una m&#x00E1;s amplia tecnolog&#x00ED;a del poder, deb&#x00ED;a servir para retroalimentar los pares oposicionales dentro de un campo de disputa que operaba como legitimaci&#x00F3;n de la esfera de normalidad. Su contracara, la esfera de lo patol&#x00F3;gico, motivar&#x00ED;a constantes reinvocaciones de la ecuaci&#x00F3;n malthusiana que instal&#x00F3; el principio de escasez en el sentido com&#x00FA;n del mundo capitalista, dejando en claro que no s&#x00F3;lo hac&#x00ED;a falta producir y hacer circular bienes sino tener presente que el universo de los beneficiarios no pod&#x00ED;a incluir a toda la poblaci&#x00F3;n. El biopoder ven&#x00ED;a entonces a disciplinar la sociedad para instarla a producir m&#x00E1;s y excluir para optimizar los recursos, integrando razones econ&#x00F3;micas y morales bajo una incuestionable certeza: hab&#x00ED;a all&#x00ED; un mandato de la Naturaleza que &#x00FA;nicamente pod&#x00ED;an interpretar los saberes cient&#x00ED;ficos de los que ese biopoder se val&#x00ED;a. </p>

			<p>Estas vastas problem&#x00E1;ticas se despliegan aqu&#x00ED; sobre un marco espacio-temporal acotado, trat&#x00E1;ndose de episodios inmersos en el Cono Sur Americano a lo largo del siglo XX, cuando esta regi&#x00F3;n, ya devenida en una de las m&#x00E1;s desiguales del mundo, dio lugar a la emergencia de distintos tipos de determinismos (biol&#x00F3;gicos y sociales). Los diversos abordajes de este Dossier confluyen as&#x00ED; en una inquietud dirigida hacia las formas asumidas por la ciencia para relacionarse dial&#x00F3;gicamente con esos determinismos, ya sea que se tratara de brindarle legitimidad o por el contrario de formularles cr&#x00ED;ticas. En cualquier caso, el tema revela la progresiva conformaci&#x00F3;n de un campo -en el estricto sentido que le dio Bourdieu al concepto- oscilante entre la exaltaci&#x00F3;n de la autonom&#x00ED;a de la ciencia con sus propias reglas y saberes espec&#x00ED;ficos, y a la vez pugnar de manera heter&#x00F3;noma por alcanzar desde all&#x00ED; un reconocimiento en las m&#x00E1;s encumbradas instancias del poder. Estas oscilaciones que desde el inicio del siglo XX revelan tensiones inherentes a la constituci&#x00F3;n de la ciencia moderna, tendr&#x00E1;n en el Cono Sur el trasfondo de complejas realidades redundantes en no pocas dificultades econ&#x00F3;micas como tambi&#x00E9;n en la seductora constataci&#x00F3;n de que el poder era capaz de reservarle lugares destacados a los portadores de la ciencia.  </p>

			<p>Las migraciones masivas y los frecuentes golpes militares dirigidos a disciplinar sociedades heterog&#x00E9;neas agregar&#x00ED;an a lo largo del siglo XX m&#x00E1;s rasgos caracter&#x00ED;sticos de aquello que fue un sitio f&#x00ED;sicamente distante pero a la vez muy pr&#x00F3;ximo al hemisferio norte. Fundamentalmente debido a una arraigada dependencia cultural y econ&#x00F3;mica que traslad&#x00F3; hasta sus confines eventos como las crisis internacionales ocasionadas por las guerras europeas, el crac norteamericano o la guerra fr&#x00ED;a. </p>

			<p>As&#x00ED;, sobre sociedades convulsionadas por crecimientos poblacionales incontrolados en sus grandes centros urbanos, ir&#x00E1;n cobrando forma respuestas cient&#x00ED;ficas gestadas a la medida de &#x00E9;lites atemorizadas por el avance de la pol&#x00ED;tica de la democracia y deseosas de asegurar su gobernabilidad a trav&#x00E9;s de mecanismos cada vez m&#x00E1;s sofisticados de control social. </p>

			<p>Los agudos an&#x00E1;lisis de Foucault acerca de c&#x00F3;mo el poder se disemin&#x00F3; a trav&#x00E9;s de una microf&#x00ED;sica imperceptible y a la vez ininterrumpida, atraviesan miradas presentes en los distintos art&#x00ED;culos del Dossier. Se tratar&#x00E1; as&#x00ED; de advertir aspectos de un biopoder que requiere de la ciencia insumos fundamentales para llevar a cabo su tarea consistente en determinar cu&#x00E1;les son las vidas m&#x00E1;s valiosas y c&#x00F3;mo asegurarse que ellas se reproduzcan m&#x00E1;s que otras. Y si esto conformar&#x00E1; un cuadro com&#x00FA;n con distintas sociedades, el Cono Sur presenta las particularidades propias del papel que tuvieron &#x00E9;lites locales reproduciendo un sistema de valores que reactualiz&#x00F3;, por otros medios, el sometimiento a vieja formas de colonizaci&#x00F3;n. De este modo, se afirmar&#x00E1;n estereotipos que desde un discurso racial ampliamente propagado, ven&#x00ED;a a reproducir las mismas relaciones de poder que distingu&#x00ED;an antes al colonizador del colonizado. Porque identificado lo valioso, hac&#x00ED;a falta conocer, fundamentalmente, cu&#x00E1;les eran las entidades que amenazaban su deseada propagaci&#x00F3;n, aquello que por contraste entra&#x00F1;aba el riesgo de lo incontrolable, en definitiva de lo anormal que afectaba al estado de normalidad deseada, esto es de lo que tarde o temprano decantar&#x00E1; en el mal, ya sea a trav&#x00E9;s de la enfermedad o del delito. As&#x00ED;, los rasgos som&#x00E1;ticos, el lugar ocupado en la escala social, la procedencia propia o de sus antepasados, profesar una religi&#x00F3;n diferente a la oficial, adscribir a «ideolog&#x00ED;as enfermas», constituyeron s&#x00ED;ntomas que no pasar&#x00ED;an desapercibidos para saberes encargados de procesarlos «cient&#x00ED;ficamente». La presencia de alguno de esos factores pod&#x00ED;a, de manera indiciaria, entenderse como el germen de cualquier tipo de trastorno social experimentado en las metr&#x00F3;polis modernas de esta parte del mundo. El incremento en los &#x00ED;ndices de criminalidad urbana, huelgas que parec&#x00ED;an ser el preanuncio de la temida revoluci&#x00F3;n, las expresiones callejeras de hambre y la mendicidad, requirieron entonces determinar la procedencia de esos males. Rostros y comportamientos «anormales» ser&#x00ED;an entonces la evidencia palpable de la prolongaci&#x00F3;n del mal para un biopoder que no daba lugar a la duda de si, antes que la causa del mal no ser&#x00ED;an aquellos la consecuencia de un sistema de relaciones que cab&#x00ED;a revisar. All&#x00ED; a su vez se fue diseminando una m&#x00E1;s difusa agenda de temas que incluir&#x00ED;an la culpabilizaci&#x00F3;n de un «otro» inasible por el inarm&#x00F3;nico desarrollo de la sociedad que, para &#x00E9;lites locales, s&#x00F3;lo podr&#x00ED;a revertir el aumento en los niveles de integraci&#x00F3;n (enti&#x00E9;ndase de dependencia) a la econom&#x00ED;a mundo. </p>

			<p>La determinaci&#x00F3;n causal del mal llev&#x00F3; consigo la b&#x00FA;squeda de la homogeneidad (el blanqueamiento en Brasil, la sustituci&#x00F3;n racial por la inmigraci&#x00F3;n europea en Argentina, la colonizaci&#x00F3;n de elites profesionales alemanas impulsada en Chile) por medio de saberes cient&#x00ED;ficos que fueron desde la biotipolog&#x00ED;a, la antropolog&#x00ED;a f&#x00ED;sica, la gen&#x00E9;tica, el maltusianismo, la criminolog&#x00ED;a, como tambi&#x00E9;n las interlocuciones menos expl&#x00ED;citas de la Iglesia Cat&#x00F3;lica con la eugenesia. Y, como se ver&#x00E1; en distintos trabajos de este Dossier, capilarmente se expandir&#x00ED;an sus conclusiones dirigidas a afianzar patrones de normalidad/anormalidad establecidos, por medio de revistas ocupadas de promover la eugenesia, ya sea en su versi&#x00F3;n m&#x00E1;s en&#x00E9;rgica -<italic>Boletim de Eugenia,</italic> de Brasil- o en la que involucraba la postura de la Iglesia Cat&#x00F3;lica -<italic>Criterio,</italic> de Argentina-. Pero tambi&#x00E9;n lleg&#x00F3; a existir un espacio para desafiar aquello que fue identificado como discursos dominantes por una pr&#x00E9;dica libertaria lanzada desde una revista internacional –<italic>Estudios</italic>, publicada en la Espa&#x00F1;a republicana-, con significativa resonancia en el Cono Sur americano. Sin embargo, cuando la voz anarquista fue acallada violentamente, puede decirse que, con algunos matices, aflor&#x00F3; una persistente retroalimentaci&#x00F3;n entre las estrategias de control social emanadas de los discursos dominantes y un sustrato cultural que fue favoreciendo el desarrollo de determinismos hasta  atravesar con ellos la valoraci&#x00F3;n de vidas individuales tanto como de destinos colectivos. Esto &#x00FA;ltimo result&#x00F3; especialmente notorio a partir de la segunda mitad del siglo XX, cuando la entronizaci&#x00F3;n de una forma de entender la econom&#x00ED;a requiri&#x00F3; ensamblar la autonom&#x00ED;a de un saber cient&#x00ED;fico que s&#x00F3;lo admite la opini&#x00F3;n de quienes lo profesan con la heteronom&#x00ED;a de su aplicaci&#x00F3;n pol&#x00ED;tica a expensas de todo, en su expl&#x00ED;cita interpretaci&#x00F3;n fatalista del darwinismo social impuesta «por la raz&#x00F3;n o por la fuerza» -seg&#x00FA;n lo expresa un viejo lema pol&#x00ED;tico chileno-. </p>

			<p>Iluminando sutilmente el devenir de los determinismos y el biopoder en la regi&#x00F3;n, el trabajo de Luis Ferla se concentra en el Brasil de entreguerras, deteni&#x00E9;ndose en las disputas de saberes por hegemonizar la provisi&#x00F3;n de formaciones de verdad a distintas instituciones p&#x00FA;blicas de encierro. El Brasil de entreguerras es situado as&#x00ED; por Ferla como un escenario de disputas de incumbencias entre disciplinas encargadas de medir cuerpos y comportamientos que repercuten particularmente en la pericia legal. Ferla describe entonces un complejo proceso dirigido a entronizar saberes que deb&#x00ED;an ser capaces de zanjar todo tipo de disputas en la tarea de apuntalar el papel ejemplarizador del poder p&#x00FA;blico ante situaciones de trastorno social, delimitando en cada caso y de manera inobjetable, el estado de culpabilidad o absoluci&#x00F3;n, libertad o condena, delito o enfermedad. Y en una grilla que presenta interminables ramificaciones, el trabajo de Ferla se sumerge en las tensiones con las que este prop&#x00F3;sito tendr&#x00E1; que lidiar cuando entren en pugna dos cl&#x00E1;sicos saberes normativos, como son la Medicina y el Derecho. Pero si la pericia legal tra&#x00ED;a consigo un creciente protagonismo de la Medicina, Ferla tambi&#x00E9;n nos muestra c&#x00F3;mo ese proceso ir&#x00E1; pugnando por legitimar la supremac&#x00ED;a absoluta de los representantes de la ciencia por sobre la cada vez m&#x00E1;s despreciada formaci&#x00F3;n de verdad indocta (desde testigos hasta declaraciones policiales). Puede decirse que eran todas ellas expresiones de una etapa de reacomodamiento en los modos de brindar legitimidad cient&#x00ED;fica a todo un aparato represivo del Estado que ten&#x00ED;a poder de vida y muerte, donde ya la tradicional criminolog&#x00ED;a positivista que hab&#x00ED;a hegemonizado ese rol desde fines del siglo XIX hab&#x00ED;a entrado en franco declive. En efecto, luego de que esa criminolog&#x00ED;a proporcionara un arsenal muy simple de herramientas capaces de ser utilizadas por indoctos, donde los estigmas f&#x00ED;sicos del «criminal nato» pod&#x00ED;an ser detectados por cualquier personaje del andamiaje represivo del Estado, el per&#x00ED;odo de entreguerras da cuenta del ascenso de la Medicina llamando la atenci&#x00F3;n de la preparaci&#x00F3;n y sofisticaci&#x00F3;n necesarias para detectar la anormalidad. As&#x00ED;, Ferla destaca el avance del m&#x00E9;dico legal (munido de las novedades cient&#x00ED;ficas que tra&#x00ED;a, por ejemplo, la biotipolog&#x00ED;a) hasta convertirse en la figura portadora de un saber &#x00E1;rbitro en todo tipo de laudo. En su modo de operar contrastar&#x00E1; el tratamiento al castigo y la ciencia a la violencia, hasta lograr imponer la hegemon&#x00ED;a de un saber/poder que ejercer&#x00E1; formas menos expl&#x00ED;citas de castigo y violencia, aunque no por eso desprovista de una crueldad que quedaba diluida en el rol arbitral de instituciones cient&#x00ED;ficas: pod&#x00ED;a ser el Instituto Biotipol&#x00F3;gico, el Laboratorio de Antropolog&#x00ED;a Criminal, o el Laboratorio de Psicolog&#x00ED;a. Los preconceptos que antes resultaban mucho m&#x00E1;s visibles cuando Lombroso lo enunciaba, ahora adquieren otros ropajes cient&#x00ED;ficos sin por ello modificar su esencia determinista. </p>

			<p>Prosiguiendo el abordaje del caso brasile&#x00F1;o en el per&#x00ED;odo de entre-guerras, Paula Habib y Robert Wegner se detienen en un aspecto del devenir del movimiento eug&#x00E9;nico, como fue la b&#x00FA;squeda de acrecentar sus fundamentos a partir de la legitimidad que pod&#x00ED;a proveer la gen&#x00E9;tica. Como part&#x00ED;cipes centrales de esta inquietud, Habib y Wegner sit&#x00FA;an a tres figuras destacadas del campo cient&#x00ED;fico brasile&#x00F1;o: el eugenista Renato Kehl y los genetistas especializados en animales y plantas, Oct&#x00E1;vio Domingues y Salvador Toledo Piza Jr. El punto de articulaci&#x00F3;n de las preocupaciones de todos ellos fue el <italic>Boletim de Eugenia</italic>, la principal revista dedicada a la difusi&#x00F3;n de la eugenesia en Brasil y el tema aglutinante era trasladar a seres humanos los avances experimentados por la gen&#x00E9;tica en la mejora de plantas y animales. Se trataba de un anhelo que no era nuevo, aunque s&#x00ED; lo eran las herramientas para llevarlo a cabo. La manera grotesca y burda en que Charles Binet-Sangl&#x00E9; plante&#x00F3; esa inquietud en <italic>Haras humain</italic> (1918), con las enormes repercusiones favorables y desfavorables suscitadas, iba siendo revisada en funci&#x00F3;n de las mayores certezas alcanzadas por la gen&#x00E9;tica hacia 1930. Esta cuesti&#x00F3;n, descripta por Habib y Wegner, se despliega sobre el trasfondo de una inquietud mayor consistente en buscar respuestas a la pregunta que acuciaba a las &#x00E9;lites brasile&#x00F1;as acerca de ¿qu&#x00E9; hacer con la poblaci&#x00F3;n negra? Esperar que el mestizaje haga con naturalidad su tarea de ir lentamente produciendo un generalizado blanqueamiento, o trasladar los avances experimentados en la gen&#x00E9;tica de animales para conducir esa tendencia desde la eugenesia, ser&#x00E1; un dilema ante el cual los propios genetistas pondr&#x00E1;n de manifiesto sus propias divergencias.  </p>

			<p>C&#x00E9;sar Leyton y Marcelo S&#x00E1;nchez Delgado se concentran en la realidad chilena de comienzos del XX, para analizar la impronta dejada por cient&#x00ED;ficos alemanes ligados centralmente en la formulaci&#x00F3;n de la pol&#x00ED;tica racial del Tercer Reich. Leyton y S&#x00E1;nchez se detienen especialmente en la figura de Max Westenhoffer, para analizar distintos aspectos de su presencia en Chile que ponen de manifiesto una forma de colonizaci&#x00F3;n cultural alemana operada sobre vastos espacios de conocimiento chilenos ligados a la Medicina y la Antropolog&#x00ED;a. Su obra cumbre <italic>El camino propio evolutivo y el origen del hombre</italic>, planteada en 1941 como una teor&#x00ED;a de la evoluci&#x00F3;n alternativa a la darwiniana y atenta a las necesidades de la pol&#x00ED;tica racial alemana, ser&#x00E1; traducida en Chile en 1951, por lo tanto despu&#x00E9;s del fin de la Segunda Guerra, de la Declaraci&#x00F3;n Internacional de los Derechos Humanos (1948) y cuando resultaba ya imposible desconocer las atrocidades llevadas a cabo por el Nazismo. El episodio, que encierra bastante m&#x00E1;s que una curiosidad, aparecer&#x00E1; en el trabajo de Leyton y S&#x00E1;nchez Delgado como la punta del <italic>iceberg </italic>que buscar&#x00E1;n indagar, retrospectivamente, para enlazar una tradici&#x00F3;n acad&#x00E9;mica local afirmada durante d&#x00E9;cadas con la sobrevaloraci&#x00F3;n de una obra justificatoria de la supremac&#x00ED;a racial del pueblo alem&#x00E1;n. Ese examen retrospectivo se remonta a mediados del siglo XIX con la llegada de figuras destacadas de las ciencias de la naturaleza, en el marco de un exitoso programa de colonizaci&#x00F3;n de alemanes en el sur de Chile. El trabajo se detiene tambi&#x00E9;n en figuras nucleadas en torno a Westenhoffer, hasta llegar a sus disc&#x00ED;pulos, que seguir&#x00E1;n reverenciando su saber, dirigido a articular biolog&#x00ED;a, craneometr&#x00ED;a, racismo y eugenesia. Entre ellos se encontrar&#x00E1;n Otto Aichel, Aureliano Oyarz&#x00FA;n, Edgardo Schirmer y Juvenal Barrientos, quienes afirmar&#x00E1;n esta l&#x00ED;nea de pensamiento dentro de la Medicina y la Antropolog&#x00ED;a de Chile durante largos a&#x00F1;os.  </p>

			<p>Gustavo Vallejo y Marisa Miranda focalizan sus indagaciones en un tipo de determinismo que rechaza al de corte biol&#x00F3;gico para centrarse en otro con bases ambientales. Se trata del que promovi&#x00F3; la Iglesia Cat&#x00F3;lica por distintos medios, al abrazar la eugenesia italiana impulsada por el fascismo. De ese modo y analizando el fuerte impacto que esta corriente tuvo en pa&#x00ED;ses como la Argentina, Vallejo y Miranda se detienen en las caracter&#x00ED;sticas de la llamada eugenesia latina y la confluencia de saberes cient&#x00ED;ficos y dogma cat&#x00F3;lico en un <italic>corpus </italic>doctrinario que no se desentiende de la estructura b&#x00E1;sica concebida por Francis Galton para identificar, clasificar y jerarquizar individuos. En la formulaci&#x00F3;n de este programa eug&#x00E9;nico, cobraron importancia figuras internacionales como Agostino Gemelli, Isidro Gom&#x00E1;, Nicola Pende, Antonio Vallejo N&#x00E1;gera, referentes incuestionables para un movimiento eug&#x00E9;nico que en Argentina se extendi&#x00F3; a lo largo de buena parte del siglo XX. La coerci&#x00F3;n confesional desplazaba a las esterilizaciones forzosas y de la b&#x00FA;squeda de moralizar con la eugenesia las relaciones interpersonales conducentes al acto sexual y la reproducci&#x00F3;n, emerger&#x00ED;a un Derecho Eug&#x00E9;nico articulado con el Derecho Civil hacia donde apuntar&#x00ED;an sus mayores preocupaciones dos referentes locales de la eugenesia en la segunda mitad del siglo XX: Carlos Bernaldo de Quir&#x00F3;s y Enrique D&#x00ED;az de Guijarro. La pr&#x00E9;dica oficial del Vaticano en pos de la eugenesia, que proseguir&#x00ED;a aun entrada la segunda mitad del siglo XX, hallaba as&#x00ED; en Argentina fuertes reverberancias en las formas asumidas por un biopoder articulador de precisos saberes y pol&#x00ED;ticas p&#x00FA;blicas. </p>

			<p>Como en el caso de Habib y Wegner, el trabajo de Jim&#x00E9;nez Lucena y Molero cruza la mirada biogr&#x00E1;fica con un &#x00E1;mbito que opera como contenedor de los intereses del intelectual abordado. En ambas indagaciones se despliega la eugenesia como un tel&#x00F3;n de fondo para analizar modos de relaci&#x00F3;n entre el intelectual y el medio de difusi&#x00F3;n. Aunque mientras en el estudio de Habib y Wegner aparecen las interacciones mantenidas entre dos genetistas y un eugenista dentro de la principal publicaci&#x00F3;n divulgadora de la eugenesia pro-germ&#x00E1;nica en Brasil, en el trabajo de Jim&#x00E9;nez Lucena y Molero, en cambio, es el m&#x00E9;dico naturalista argentino Juan Lazarte quien trata temas de eugenesia e introduce la cuesti&#x00F3;n en un cualificado &#x00E1;mbito de afirmaci&#x00F3;n del ideario anarquista en Hispanoam&#x00E9;rica, como fue la revista catalana <italic>Estudios</italic> en los umbrales de la Guerra Civil. En efecto, en torno a Lazarte y a <italic>Estudios</italic> se desarrolla el eje de un an&#x00E1;lisis que se complejiza con la interpretaci&#x00F3;n en clave anarquista de la noci&#x00F3;n de eugenesia para desde ah&#x00ED; gestar una propuesta de liberaci&#x00F3;n sexual. As&#x00ED;, son explorados a trav&#x00E9;s de Lazarte mecanismos que en su punto de partida cabe situar dentro de las l&#x00F3;gicas de inclusi&#x00F3;n por exclusi&#x00F3;n (se&#x00F1;aladas por Foucault y retomadas por Esp&#x00F3;sito), esto es, la ampliaci&#x00F3;n de derechos que pueden devenir de ciertas medidas, aun cuando ellas se inscriban en un programa mayor tendiente, justamente, al cercenamiento de derechos como es la eugenesia. Para Lazarte, la mejora de la raza propugnada por la eugenesia implicaba desplazar su inmanente car&#x00E1;cter excluyente de las habituales coerciones llevadas a cabo en su nombre a un plano distinto como era el del voluntario control de los embarazos. La eugenesia deviene as&#x00ED; en neomalthusianismo, que tampoco tiene que ver con la castidad moralista de Malthus, sino con la separaci&#x00F3;n del acto sexual de sus implicancias reproductivas. Desde all&#x00ED; interpela el orden social burgu&#x00E9;s focalizando los problemas que aquejan a las mujeres: desde su salud, (afectada por m&#x00FA;ltiples partos), a una calidad de vida carente de momentos de recreaci&#x00F3;n o posibilidades laborales que le garanticen una independencia efectiva (por las limitaciones que impone la atenci&#x00F3;n a una familia numerosa), sin dejar de considerar una libertad sexual <italic>tout court</italic>, que deb&#x00ED;a hacer desaparecer el delito de adulterio. La ecuaci&#x00F3;n de Lazarte, sintetizada en igualar alta natalidad a alta mortalidad de hijos y de madres, mientras asociaba una baja natalidad a una baja mortalidad de ambos, nos sit&#x00FA;a as&#x00ED; en las ant&#x00ED;podas de la postura ortodoxa que asumi&#x00F3; la eugenesia en la Argentina, ensamblada, como se ve en el trabajo de Vallejo y Miranda, con un <italic>corpus</italic> signado por el deber de reproducci&#x00F3;n ilimitada que deb&#x00ED;an asumir aquellos que pose&#x00ED;an la «aptitud» para llegar al matrimonio, tras ser reconocida por la Iglesia Cat&#x00F3;lica y la Medicina. As&#x00ED;, entonces, en Lazarte, la libertad sexual, la maternidad conciente, los derechos de la mujer, completaban un programa corrosivo para el biopoder sostenido por un orden social que establec&#x00ED;a inmodificables relaciones de g&#x00E9;nero y donde el fin &#x00FA;ltimo ser&#x00ED;a alcanzar la mejora de la calidad de la raza por medio de la limitaci&#x00F3;n voluntaria de los embarazos con la ayuda de m&#x00E9;todos cient&#x00ED;ficos de anticoncepci&#x00F3;n.  </p>

			<p>Por &#x00FA;ltimo, Biagini y Fern&#x00E1;ndez Peychaux tematizan la incuestionabilidad asumida por la ciencia cuando se articula con el biopoder, a trav&#x00E9;s de un saber herm&#x00E9;tico, como ha tendido a serlo una precisa forma de entender la econom&#x00ED;a. Se trata, en efecto, de la resignificaci&#x00F3;n del discurso de la libertad del mercado, operada desde la segunda posguerra y cuyo impacto en el Cono Sur dej&#x00F3; huellas imborrables. Las demandas de mayor libertad (enti&#x00E9;ndase por &#x00E9;sta pura y exclusivamente como la del mercado) satisfechas a trav&#x00E9;s de decisiones monitoreadas desde la Casa Blanca, se tradujeron en la irrupci&#x00F3;n de dictaduras que iniciaron una espiral interminable de muertes y endeudamiento externo. Detr&#x00E1;s de este biopoder que dio sustento a una l&#x00F3;gica de la gobernabilidad signada por la celebraci&#x00F3;n del crecimiento exponencial de las desigualdades y el reemplazo de la valoraci&#x00F3;n de la vida por el de la competencia y los competidores en s&#x00ED;, se situ&#x00F3; una forma de saber/poder que reactualiz&#x00F3; el protagonismo de la ciencia conferido por el positivismo en el 1900. Biagini y Fern&#x00E1;ndez Peychaux caracterizan agudamente este <italic>revival </italic>que coloca los fundamentos de la ciencia (este caso la econom&#x00ED;a de mercado) como principio y fin de la organizaci&#x00F3;n de una sociedad moderna, con una caracterizaci&#x00F3;n que busca reflejar esa articulaci&#x00F3;n con sus resonancias positivistas. En efecto, ellos nos hablar&#x00E1;n de «neuroliberalismo», trascendente a una expresi&#x00F3;n pol&#x00ED;tica (neoliberalismo) y a las patolog&#x00ED;as que ella alimenta (neurosis obsesivas), en la b&#x00FA;squeda de alcanzar el &#x00E9;xito. El «neuroliberalismo» ser&#x00ED;a as&#x00ED; un estado generalizado en el que inconscientemente quedamos sumidos para resignar crecientes niveles de libertad individual cuando, parad&#x00F3;jicamente, nos sumergimos en la libre competencia del mercado. Los mecanismos de sujeci&#x00F3;n, en tanto forma de ceder derechos voluntariamente, ser&#x00E1;n el resultado de una microf&#x00ED;sica foucaultiana sobre la que se sustenta la reactualizaci&#x00F3;n de este saber/poder que progresivamente ir&#x00E1; perfeccionado sus mecanismos en pos de obtener la respuesta deseada a trav&#x00E9;s de menores formas de coerci&#x00F3;n expl&#x00ED;cita infringidas. Estas ideas en buena medida vuelven sobre la naturalizaci&#x00F3;n de la «lucha por la vida» que hac&#x00ED;a Galton desde su clasificaci&#x00F3;n b&#x00E1;sica de <italic>fit</italic> y <italic>unfit</italic>, donde el resultado de la competencia demarcaba uno y otro universo, estableciendo a su vez valoraciones sobre cu&#x00E1;l de ellos era menester custodiar y favorecer su reproducci&#x00F3;n. Medio siglo despu&#x00E9;s, Ludwing von Mises y Ayn Rand ser&#x00E1;n los adalides de una defensa del capitalismo basada en similares criterios, que a su vez se prolongar&#x00E1;n en Milton Friedman y  Friedrich Hayek. All&#x00ED; Biagini y Fern&#x00E1;ndez Peychaux sit&#x00FA;an el inicio del <italic>revival</italic> positivista y liberal del «neuroliberalismo» fundado en la celebraci&#x00F3;n del «&#x00E9;xito» y el «ego&#x00ED;smo», con la necesaria contraparte de «fracasados» y «resentidos», que no son sino los perdedores en la «lucha por la vida», imprescindibles para la evoluci&#x00F3;n social desde el discurso hegem&#x00F3;nico del mercado. </p>

			<p>Finalmente nos resta agradecer a quienes hicieron posible la realizaci&#x00F3;n de este Dossier (autores, editores de la revista, evaluadores externos). Tambi&#x00E9;n queremos recordar a  aquellos con quienes venimos compartiendo una relaci&#x00F3;n acad&#x00E9;mica, especialmente a Rafael Huertas y los investigadores que junto a &#x00E9;l trabajan dentro de la l&#x00ED;nea  de investigaci&#x00F3;n “Historia cultural del conocimiento” del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC. Asimismo, vale la pena destacar las interacciones mantenidas con  &#x00C1;lvaro Gir&#x00F3;n Sierra y el proyecto: <italic>Ciencia y creencia entre dos mundos. Evolucionismo, biopol&#x00ED;tica y religi&#x00F3;n entre Espa&#x00F1;a y Argentina</italic>, subsidiado por el CSIC (HAR 2010-21333-CO-03, subprograma HIST). </p>

			<p>Tambi&#x00E9;n queremos recordar que los trabajos aqu&#x00ED; reunidos fueron expuestos en dos reuniones cient&#x00ED;ficas celebradas en 2012: el simposio «Biopoder y determinismos biol&#x00F3;gicos y sociales en Iberoam&#x00E9;rica. Siglos XIX y XX», en el marco del 54 Congreso Internacional de Americanistas (ICA): «Construyendo di&#x00E1;logos en las am&#x00E9;ricas», que tuvo lugar en Viena; y el V Workshop sobre Darwinismo social y eugenesia, organizado por la Unidad de Ciencias Humanas del IIB-INTECH/CONICET-UNSAM (Argentina), donde result&#x00F3; invalorable la labor desarrollada por Marisa Miranda.</p>
		

		</sec>
	</body>

	<back>
	
		
	</back>
</article>