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				<journal-title>ASCLEPIO. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia</journal-title>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			<subject>RESE&#x00D1;AS / BOOK REVIEWS</subject>
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			<article-title>El mito de Atapuerca. Or&#x00ED;genes, ciencia, divulgaci&#x00F3;n</article-title>
			<alt-title alt-title-type="running-head">Rese&#x00F1;a</alt-title>
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				<p><bold>Oliver Hochadel</bold>. <italic>El mito de Atapuerca. Or&#x00ED;genes, ciencia, divulgaci&#x00F3;n</italic>,  Bellaterra (Cerdanyola del Vall&#x00E9;s), Edicions UAB, 2013, 383 p&#x00E1;ginas [ISBN: 978-84-939695-4-7]</p>
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		<p>Como ya se&#x00F1;al&#x00E9; hace algunos a&#x00F1;os, el inter&#x00E9;s que despierta la Paleoantropolog&#x00ED;a en la sociedad se debe a que es la ciencia cuyo objeto de estudio es el conocimiento, en el marco de la teor&#x00ED;a de la evoluci&#x00F3;n, del origen y la antigüedad de la Humanidad. O dicho en palabras de Richard Leakey, los huesos f&#x00F3;siles humanos contribuyen a explicar tanto el pasado de la Humanidad como el proceso a trav&#x00E9;s del cual hemos llegado a ser lo que somos. En resumidas cuentas, es una ciencia que, al ser su objeto de estudio los f&#x00F3;siles humanos, investiga el pasado de todos nosotros, en cuanto que se ocupa de la historia geneal&#x00F3;gica de la familia humana, investiga quienes fueron nuestros ancestros y quienes nuestros parientes y nos recuerda y confirma el lugar que ocupamos en la naturaleza. </p>
		
		<p>Los hallazgos en la Sierra de Atapuerca de f&#x00F3;siles humanos, que han sido determinados por el equipo investigador como de diferentes especies y de distintas edades, se han producido en el marco de un exitoso programa de investigaci&#x00F3;n paleoantropol&#x00F3;gica que ha tenido una amplia repercusi&#x00F3;n en la sociedad espa&#x00F1;ola. La excelente planificaci&#x00F3;n del trabajo desarrollado en Atapuerca, que culmin&#x00F3; con importantes resultados cient&#x00ED;ficos, ha tenido una muy buena acogida en los medios de comunicaci&#x00F3;n y ha sido objeto de una extensa divulgaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica, lo que ha propiciado que en Burgos se terminara inaugurando un Museo de la Evoluci&#x00F3;n Humana, y en los pueblos cercanos a los yacimientos se haya establecido una importante industria cultural. La posibilidad de visitar externamente los yacimientos y la creaci&#x00F3;n de un parque arqueol&#x00F3;gico ha permitido que miles de visitantes hayan conocido de una manera cercana la labor que paleoantrop&#x00F3;logos, arque&#x00F3;logos, ge&#x00F3;logos, etc., han llevado a cabo en Atapuerca. En la prensa, la radio y la televisi&#x00F3;n, los medios tradicionales de comunicaci&#x00F3;n, Atapuerca se ha convertido en sin&#x00F3;nimo de &#x00E9;xito en lo que se refiere a la ciencia espa&#x00F1;ola. Esta repercusi&#x00F3;n medi&#x00E1;tica, no hay que olvidar que debido al indudable valor cient&#x00ED;fico de los hallazgos paleoantropol&#x00F3;gicos, ha originado que Atapuerca se convierta en un fen&#x00F3;meno sin precedentes en la historia de la ciencia en Espa&#x00F1;a. En efecto, los trabajos de investigaci&#x00F3;n, y sus resultados, realizados en los yacimientos burgaleses han convertido a la paleoantropolog&#x00ED;a en una de las disciplinas con mayor relevancia en Espa&#x00F1;a. En Atapuerca, desde que en 1976 se descubriera una mand&#x00ED;bula f&#x00F3;sil humana, han excavado numerosos paleont&#x00F3;logos, arque&#x00F3;logos, ge&#x00F3;logos, bi&#x00F3;logos, tanto alumnos como profesores e investigadores, de distintas universidades y del CSIC. Todos ellos han contribuido durante m&#x00E1;s de tres d&#x00E9;cadas al conocimiento paleont&#x00F3;logico y arqueol&#x00F3;gico de la sierra de Atapuerca. Hay que destacar en este punto la importante labor que realiz&#x00F3; Emiliano Aguirre como director del proyecto de excavaciones desde los primeros a&#x00F1;os hasta su jubilaci&#x00F3;n en 1990. Pero adem&#x00E1;s del met&#x00F3;dico y excelente trabajo de campo el equipo investigador ha realizado una intensa labor de popularizaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica de los hallazgos realizados, especialmente los tres codirectores que sustituyeron a Aguirre, a trav&#x00E9;s de numerosos libros de divulgaci&#x00F3;n. Esto nos lleva a considerar lo que ha se&#x00F1;alado al respecto el historiador de la paleontolog&#x00ED;a humana Richard Delisle. Este autor, y coincido en esto con &#x00E9;l, considera preocupante la concordancia de interpretaci&#x00F3;n paleoantropol&#x00F3;gica que hay entre trabajos especializados y obras de divulgaci&#x00F3;n. El motivo es que debido a ello los paleoantrop&#x00F3;logos construyen un corpus de ideas que refleja la posici&#x00F3;n historiogr&#x00E1;fica oficial de la disciplina y esto supone una p&#x00E9;rdida de renovaci&#x00F3;n de la historiograf&#x00ED;a de la paleontolog&#x00ED;a humana. Sin embargo, en el libro objeto de esta rese&#x00F1;a, Oliver Hochadel prefiere no pronunciarse si los investigadores de Atapuerca han ido demasiado lejos a la hora de vender su proyecto. Aclara al principio en qu&#x00E9; coordenadas se ha movido a la hora de abordar su estudio sobre Atapuerca. <italic>El Mito de Atapuerca</italic>, dice, no pretende ser una historia del proyecto de investigaci&#x00F3;n, sino una reconstrucci&#x00F3;n hist&#x00F3;rica articulada en tres soportes: c&#x00F3;mo ha sido contado por los componentes del equipo de investigaci&#x00F3;n, c&#x00F3;mo los medios de comunicaci&#x00F3;n espa&#x00F1;oles tejieron una narrativa ejemplar sobre la ciencia espa&#x00F1;ola y c&#x00F3;mo pol&#x00ED;ticos, historiadores y otros actores se apropiaron de este material, medi&#x00E1;tico y cargado ideol&#x00F3;gicamente, sobre los or&#x00ED;genes humanos para sus propios y diferentes fines. Se&#x00F1;ala que apenas ha habido cr&#x00ED;tica p&#x00FA;blica del proyecto, y que cuando la ha habido, enfocada hacia el aspecto de autoelogio p&#x00FA;blico, siempre se ha matizado al reconocerse la importancia de los hallazgos paleontol&#x00F3;gicos. El autor de este libro, cuyo principal &#x00E1;mbito de investigaci&#x00F3;n en la disciplina es la interacci&#x00F3;n de la ciencia y sus p&#x00FA;blicos, no est&#x00E1; de acuerdo con esta postura, porque para &#x00E9;l significa un intento de omitir lo m&#x00E1;s importante, en otras palabras, separar la cantidad de hallazgos paleontol&#x00F3;gicos y arqueol&#x00F3;gicos de la industria popularizadora creada por el equipo de investigador de Atapuerca. Y es aqu&#x00ED; donde reside la tesis de esta obra: el gran &#x00E9;xito del proyecto cient&#x00ED;fico s&#x00F3;lo puede explicarse atendiendo a la comunicaci&#x00F3;n de los descubrimientos y a sus interpretaciones. Oliver Hochadel expone su discurso en varios cap&#x00ED;tulos que se centran en temas y contextos espec&#x00ED;ficos y cuyo objetivo es ayudar a comprender como se construy&#x00F3; la “monta&#x00F1;a m&#x00E1;gica”, met&#x00E1;fora de Atapuerca. En realidad este era el t&#x00ED;tulo que el autor, como coment&#x00F3; en p&#x00FA;blico, hab&#x00ED;a elegido para su libro, la construcci&#x00F3;n de la monta&#x00F1;a m&#x00E1;gica, pero que por presiones editoriales se cambi&#x00F3; por <italic>El Mito de Atapuerca</italic>, con toda la ambigüedad que encierra la palabra mito en espa&#x00F1;ol. Aunque se emplea para destacar la relevancia hist&#x00F3;rica de algo importante, en lenguaje coloquial a veces se utiliza para referirse a una persona, lugar, objeto, etc., a la que se le da m&#x00E1;s valor de la que tiene en realidad. Pasando ya al contenido del libro, se plantean distintos contextos espec&#x00ED;ficos: la idea de colonialismo cient&#x00ED;fico enraizada en la historia de la paleoantropolog&#x00ED;a y de la arqueolog&#x00ED;a prehist&#x00F3;rica espa&#x00F1;ola; el debate sobre en que pa&#x00ED;s se han hallado los huesos f&#x00F3;siles m&#x00E1;s antiguos, que corresponder&#x00ED;an al primer europeo; la instrumentalizaci&#x00F3;n de los f&#x00F3;siles humanos de Atapuerca y su apropiaci&#x00F3;n, sea como prueba de los or&#x00ED;genes nacionales de un pasado remoto -continuidad biol&#x00F3;gica - o como trofeos de investigaci&#x00F3;n - nacionalismo cient&#x00ED;fico -; la alianza de los medios de comunicaci&#x00F3;n en la con el equipo investigador; la publicaci&#x00F3;n por parte de los paleoantrop&#x00F3;logos de Atapuerca de numerosos libros de divulgaci&#x00F3;n que les permiten exponer sus teor&#x00ED;as y reforzar sus tesis y, para terminar, la reconstrucci&#x00F3;n y visualizaci&#x00F3;n de los hom&#x00ED;nidos, ejemplo para Hochadel de c&#x00F3;mo los productos de la popularizaci&#x00F3;n revierten en el proceso de investigaci&#x00F3;n. No termina Hochadel sin a&#x00F1;adir otro contexto en relaci&#x00F3;n al inter&#x00E9;s por desenterrar el pasado, la coincidencia cronol&#x00F3;gica o las dos caras, una triunfante, otra dolorosa, que constituyen las excavaciones de Atapuerca y la exhumaci&#x00F3;n de cad&#x00E1;veres de republicanos asesinados durante la Guerra Civil.  </p>
		
		<p>Tras este resumen r&#x00E1;pido, que evidentemente no refleja la totalidad de aspectos discutidas por Hochadel, algunas de incuestionables valor como la escasa difusi&#x00F3;n de las posturas cr&#x00ED;ticas sobre la especie <italic>antecessor</italic> de otros profesionales de la paleoantropolog&#x00ED;a o el debate sobre cuestiones controvertidas en torno a los datos que parecen indicar la presencia de canibalismo, altruismo y simbolismos entre los humanos que vivieron en Atapuerca hace cientos de miles de a&#x00F1;os.  </p>
		
		<p>La gran repercusi&#x00F3;n medi&#x00E1;tica de Atapuerca y la coincidencia en las alabanzas de todos los medios de comunicaci&#x00F3;n, se debe a que es la cr&#x00F3;nica y la comunicaci&#x00F3;n p&#x00FA;blica de un &#x00E9;xito, de un triunfo: la riqueza de f&#x00F3;siles humanos, nada menos que varias especies del g&#x00E9;nero <italic>Homo</italic> en el espacio de en torno al mill&#x00F3;n de a&#x00F1;os. No hay yacimientos de este valor cient&#x00ED;fico en ning&#x00FA;n lugar del planeta Tierra. </p>
		
		<p>Puede considerarse arriesgada la postura de Hochadel por haber querido dar una visi&#x00F3;n del fen&#x00F3;meno Atapuerca que personalmente no me parece muy cr&#x00ED;tica, aunque s&#x00ED; cuestione determinados aspectos. El haber llegado hace s&#x00F3;lo unos pocos a&#x00F1;os a Espa&#x00F1;a y, por tanto, encontrarse fuera de lo que denomina la burbuja nacional que protege a Atapuerca, no garantiza el acercamiento objetivo al problema estudiado. Adem&#x00E1;s, para entender cuestiones como la internacionalizaci&#x00F3;n y las relaciones con colegas de otros pa&#x00ED;ses, es necesario tener un buen conocimiento la historia de la paleoantropolog&#x00ED;a en Espa&#x00F1;a, marco que permite entender y analizar el funcionamiento interno y la dimensi&#x00F3;n de los trabajos cient&#x00ED;ficos realizados en Atapuerca. </p>
		
		<p>Est&#x00E1; claro que desde Atapuerca se emite un discurso &#x00FA;nico, tanto desde los trabajos de expertos, como a trav&#x00E9;s de los libros de divulgaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica y de los gu&#x00ED;as que ense&#x00F1;an los yacimientos al p&#x00FA;blico visitante. Desde este punto de vista hay que alabar que Hochadel, con un libro bien construido y bien argumentado, haya dado un paso adelante para emitir una interpretaci&#x00F3;n externa a la que comunica el equipo investigador de Atapuerca. Es deseable que cunda el ejemplo.  </p>


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