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			<journal-id journal-id-type="publisher-id">Asclepio</journal-id>
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				<journal-title>ASCLEPIO Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia</journal-title>
				<abbrev-journal-title>Asclepio</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="epub">0210-4466</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#x00ED;ficas</publisher-name>
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			 <article-id pub-id-type="publisher-id">asclepio.2013.11</article-id>
			 <article-id pub-id-type="doi">10.3989/asclepio.2013.11</article-id>
			 
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			<subj-group subj-group-type="heading">
			<subject>ESTUDIOS / RESEARCH STUDIES</subject>
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			<article-title>Entre controversias cient&#x00ED;fico-m&#x00E9;dicas y movilizaciones populares. Poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica y vacunas contra la fiebre hemorr&#x00E1;gica argentina 1958-1990</article-title>
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			<trans-title>Between medical scientific controversies and mass mobilizations. Epidemic population and argentinian hemorrhagic fever vaccines 1958-1990</trans-title>
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			<alt-title alt-title-type="running-head">fiebre hemorr&#x00E1;gica argentina 1958-1990</alt-title>
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				 <surname>Agnese</surname>
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			  <aff id="U1">Instituto de Historia. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales del Rosario. PUCA</aff>
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		<pub-date pub-type="collection">
		<year>2013</year>
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		<volume>65</volume>
		<issue>1</issue>
		
		<elocation-id content-type="doi">10.3989/asclepio.2013.11</elocation-id>

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				<day>08</day>
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				<year>2011</year>
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			<date date-type="accepted">
				<day>26</day>
				<month>07</month>
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			<copyright-statement>&#x00A9; 2013 CSIC</copyright-statement>
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			<license-p> Este es un art&#x00ED;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#x00E9;rminos de la licencia Creative Commons Attribution-Non Commercial (by-nc) Spain 3.0.</license-p>
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		<abstract xml:lang="es">
		<title>RESUMEN</title>
		<p>La irrupci&#x00F3;n y la progresiva extensi&#x00F3;n de una nueva enfermedad epid&#x00E9;mica, como ha sido la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina, a partir de la d&#x00E9;cada del ’50, impuls&#x00F3; la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica m&#x00E9;dica con el objetivo fundamental de encontrar una vacuna.
En el per&#x00ED;odo 1959-1990 se desarrollaron tres proyectos de vacunas con distintos resultados. El objetivo de este art&#x00ED;culo es considerar las conductas asumidas por la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica en torno a las tres vacunas atendiendo a las tensiones existentes entre la poblaci&#x00F3;n y los m&#x00E9;dicos e investigadores a cargo de las campa&#x00F1;as de vacunaci&#x00F3;n; las pugnas entre los distintos grupos cient&#x00ED;ficos; el rol de la prensa y del estado.</p>
		</abstract>
	
		<trans-abstract xml:lang="en">
		<title>ABSTRACT</title>
		<p>The emergence and gradual extension of a new epidemic disease, as it has been the Haemorrhagic Fever Argentina, from the Decade of the ‘ 50s, prompted the medical scientific research with the aim of finding a vaccine. 
In the period 1959-1990 developed three projects of vaccines with different results. This article aims to consider the behavior assumed by the epidemic population around the three vaccines in response to the tensions that exist between population and physicians and researchers in charge of vaccination campaigns; the struggles between the various scientific groups; the role of the press and the State.</p>
		</trans-abstract>
		
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			<title>PALABRAS CLAVE</title>
			<kwd>Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina</kwd>
			<kwd>Investigadores</kwd>
			<kwd>M&#x00E9;dicos</kwd>
			<kwd>Poblaci&#x00F3;n</kwd>
			<kwd>Vacunas</kwd>
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			<title>KEYWORDS</title>
			<kwd>Argentina Hemorrhagic Fever</kwd>
			<kwd>Researchers</kwd>
			<kwd>Doctors</kwd>
			<kwd>Population</kwd>
			<kwd>Vaccines</kwd>
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	<body>

			<sec id="S1">
				<title>INTRODUCCI&#x00D3;N</title>
				<p>La monoton&#x00ED;a era el signo distintivo de la vida de los peque&#x00F1;os pueblos y ciudades del Noroeste bonaerense (Argentina), caracterizado por grandes extensiones de campo donde se pod&#x00ED;an observar las t&#x00ED;picas viviendas rurales construidas con adobe, pisos y patios de ladrillo o de tierra, tejados de madera o zinc, en las que se utilizaba como material aislante el barro con paja, siendo muy poco frecuentes las construcciones de concreto. El panorama se completaba con peque&#x00F1;os pueblos que no contaban con calles pavimentadas, servicio de agua corriente ni alcantarillado y las distancias entre las ciudades mayores, con instalaciones sanitarias m&#x00E1;s adecuadas, eran bastantes considerables (Metler, <xref ref-type="bibr" rid="CIT32">1970</xref>, p.8). La zona forma parte de la Pampa H&#x00FA;meda de Argentina, sector agr&#x00ED;cola por excelencia y en torno al cual giraba, como en la actualidad, la econom&#x00ED;a del pa&#x00ED;s, sustentada en el modelo agroexportador.  </p>
				
				<p>Los m&#x00E9;dicos de estos sitios atend&#x00ED;an a los pacientes en la peque&#x00F1;a sala de primeros auxilios del pueblo o en sus domicilios, dado que s&#x00F3;lo las localidades m&#x00E1;s pobladas contaban con hospitales o sanatorios privados.  </p>
				
				<p>Esta apacible regi&#x00F3;n se vio perturbada, en los inicios de la d&#x00E9;cada del ’50, con la irrupci&#x00F3;n de “la peste”, como la llamaron los lugare&#x00F1;os. Se presentaba como una aparente gripe pero derivaba en graves hemorragias o trastornos neurol&#x00F3;gicos. Posteriormente fue identificada como una nueva enfermedad y denominada Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina (FHA)<xref ref-type="fn" rid="NOTE01">1</xref>. </p>
				
				<p>Los brotes comenzaron a reiterarse. En 1958 los primeros casos se registraron en O’Higginis, peque&#x00F1;a localidad cercana a Jun&#x00ED;n Desde este lugar la virosis se extendi&#x00F3; abarcando una superficie de 16.274 Km², con una poblaci&#x00F3;n de 268.049 habitantes (Pirosky <italic>et al.,</italic> <xref ref-type="bibr" rid="CIT36">1959</xref>, p. 13) y, un &#x00ED;ndice de mortalidad que oscil&#x00F3; entre un 19,43% a un 50% (Mart&#x00ED;nez Pintos, <xref ref-type="bibr" rid="CIT30">1960</xref>, p.29; Pirosky <italic>et al.,</italic> <xref ref-type="bibr" rid="CIT36">1959</xref>, p. 15; Ruggiero <italic>et al.,</italic> <xref ref-type="bibr" rid="CIT38">1982</xref>, p. 2). Adem&#x00E1;s, la enfermedad se presentaba en tiempos de cosecha, desde fines de verano hasta la culminaci&#x00F3;n del invierno, siendo los principales afectados trabajadores rurales transitorios, particularmente recolectores de ma&#x00ED;z a mano, varones de 20 a 40 a&#x00F1;os, en su mayor&#x00ED;a conocidos como “peones golondrina”. En la zona s&#x00F3;lo un 30% de la cosecha de ma&#x00ED;z se levantaba a m&#x00E1;quina, el resto a mano, de manera que estos peones, que se trasladaban desde las provincias del Norte del pa&#x00ED;s para realizar la cosecha, resultaban imprescindibles (Pirosky <italic>et al., </italic><xref ref-type="bibr" rid="CIT36">1959</xref>, p. 25). </p>
				
				<p>La intensidad del brote del ’58 suscit&#x00F3; una honda preocupaci&#x00F3;n en la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica cercana al p&#x00E1;nico. Desde el 5 de junio, el peri&#x00F3;dico <italic>La Raz&#x00F3;n</italic>, comenz&#x00F3; a publicar art&#x00ED;culos en los que describ&#x00ED;a el temor de los vecinos del &#x00E1;rea afectada, los padecimientos de los enfermos y las dolorosas vivencias de los familiares de las v&#x00ED;ctimas. Esto, sumado a art&#x00ED;culos de otros peri&#x00F3;dicos nacionales como <italic>La Naci&#x00F3;n </italic>o<italic> La Prensa</italic>, si bien de menor envergadura, fueron un factor de presi&#x00F3;n para las autoridades, unido a la importancia econ&#x00F3;mica de la regi&#x00F3;n.  </p>
				<p>Arturo Frondizi hab&#x00ED;a asumido la presidencia de la Naci&#x00F3;n en mayo de 1958, y Oscar Allende la gobernaci&#x00F3;n de la provincia de Buenos Aires; ambos dirigentes de la Uni&#x00F3;n C&#x00ED;vica Radical Intransigente. La intervenci&#x00F3;n del estado nacional como provincial se hizo notoria a partir de la segunda quincena de junio. Adem&#x00E1;s del env&#x00ED;o de medicamentos, ropa de cama, ambulancias y brigadas sanitarias, ambas administraciones resolvieron crear comisiones cient&#x00ED;ficas. El Ministerio de Salud de la Naci&#x00F3;n design&#x00F3; a la Comisi&#x00F3;n Nacional Ad Hoc presidida por el Dr. Ignacio Pirosky, Director del Instituto Nacional de Microbiolog&#x00ED;a (Malbr&#x00E1;n), e integrada por investigadores del mencionado Instituto<xref ref-type="fn" rid="NOTE02">2</xref>. El Ministerio de Salud Provincial cre&#x00F3; la Comisi&#x00F3;n de Estudio de la Epidemia del Noroeste Bonaerense. Tambi&#x00E9;n el vir&#x00F3;logo Armando Parodi —de la C&#x00E1;tedra de Microbiolog&#x00ED;a y Parasitolog&#x00ED;a de la Universidad de Buenos Aires—, con el Dr. Humberto Rugiero —de la C&#x00E1;tedra de Enfermedad Infecciosas— hab&#x00ED;a organizado la Comisi&#x00F3;n de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA)<xref ref-type="fn" rid="NOTE03">3</xref> luego de que Parodi recibiera una convocatoria por parte de m&#x00E9;dicos de Jun&#x00ED;n.  </p>
				
				<p>Mientras la Comisi&#x00F3;n de la provincia de Buenos Aires se dedic&#x00F3; a la prevenci&#x00F3;n y atenci&#x00F3;n de los enfermos, los equipos liderados por Parodi y Pirosky se ocuparon de la investigaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica. Estas dos comisiones, sin coordinaci&#x00F3;n y con una gran competencia<xref ref-type="fn" rid="NOTE04">4</xref>, en pocos meses de trabajo, durante 1958, lograron aislar el virus Jun&#x00ED;n —agente etiol&#x00F3;gico de la enfermedad—, y pudieron observar el curso de la virosis a trav&#x00E9;s de una inoculaci&#x00F3;n experimental del agente viral por ellos aislado. Adem&#x00E1;s el grupo Parodi realiz&#x00F3; estudios sobre la evoluci&#x00F3;n cl&#x00ED;nica, la patogenia de la enfermedad y comenzaron a desarrollar modelos experimentales animales. El equipo Pirosky demostr&#x00F3; la especificidad del virus, descartaron otras posibles etiolog&#x00ED;as, establecieron los caracteres anatomocl&#x00ED;nicos de la virosis, realizaron observaciones epidemiol&#x00F3;gicas del brote epid&#x00E9;mico e investigaciones virol&#x00F3;gicas (Agnese, <xref ref-type="bibr" rid="CIT01">2003</xref>). El aislamiento del virus causal de la enfermedad posibilitaba la obtenci&#x00F3;n de una vacuna, &#x00FA;nica herramienta eficaz para poder controlarla.  </p>
				
				<p>La Fiebre Hemorr&#x00E1;gica, como “una mancha de aceite”, met&#x00E1;fora utilizada para describir lo imprevisible que resultaba poder determinar hacia d&#x00F3;nde se extender&#x00ED;a, fue ampliando, progresivamente, la regi&#x00F3;n afectada. En 1963 irrumpi&#x00F3; en el sudeste de C&#x00F3;rdoba, en la zona de Laboulaye; en el ’64 en el Partido de Pergamino (provincia de Buenos Aires); desde 1968 en el sur de Santa Fe y, en 1977 el Noreste de la provincia de la Pampa. As&#x00ED;, el &#x00E1;rea endemo-epid&#x00E9;mica ocup&#x00F3; una superficie de alrededor de 100.000 km², con m&#x00E1;s de un mill&#x00F3;n de habitantes, abarcando la regi&#x00F3;n agr&#x00ED;cola-ganadera m&#x00E1;s rica de la pampa h&#x00FA;meda (Maiztegui, <xref ref-type="bibr" rid="CIT28">1977</xref>, p. 361) (<xref ref-type="fig" rid="F1">ver Figura 1</xref>). </p>
				
			<fig id="F1">
				  <label>Figura 1</label>
				  <caption>
					<title>Extensi&#x00F3;n progresiva del &#x00E1;rea end&#x00E9;mica de Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina</title>
				  </caption>
				  <graphic xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xlink:href="../images/F1.jpg"/>
		 	 </fig>	
				
				<p>El impacto socioecon&#x00F3;mico de la enfermedad, impulsor del inter&#x00E9;s del Estado<xref ref-type="fn" rid="NOTE05">5</xref> y, la posibilidad de asegurarse la primac&#x00ED;a en el campo cient&#x00ED;fico, propulsaron el desarrollo de tres proyectos de vacuna en el per&#x00ED;odo 1958-1990. El objetivo de esta ponencia es presentar algunos avances de investigaci&#x00F3;n sobre las conductas asumidas por la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica en torno a estos proyectos, atendiendo a las tensiones existentes entre la poblaci&#x00F3;n y los m&#x00E9;dicos e investigadores a cargo de las campa&#x00F1;as de vacunaci&#x00F3;n; las pugnas entre los distintos grupos cient&#x00ED;ficos; el rol de la prensa y del estado. </p>
				
				<p>La enfermedad como objeto de reflexi&#x00F3;n hist&#x00F3;rica ha ganado un destacado espacio en la historiograf&#x00ED;a latinoamericana en las &#x00FA;ltimas d&#x00E9;cadas. En a&#x00F1;os recientes, en Argentina, se han desarrollado valiosos estudios hist&#x00F3;ricos sobre la sanidad rural que han producido conocimientos y manifiestan el inter&#x00E9;s que han suscitado tem&#x00E1;ticas afines a este art&#x00ED;culo, siendo la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina una enfermedad rural de la segunda mitad del siglo XX (Di Liscia, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>; &#x00C1;lvarez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2010</xref>; Kreimer <italic>et al.</italic>, <xref ref-type="bibr" rid="CIT25">2010a</xref>; Zabala, <xref ref-type="bibr" rid="CIT44">2010</xref>; Carter, <xref ref-type="bibr" rid="CIT13">2008</xref>). </p>
			</sec>
				
			<sec id="S2">
				<title>TEMOR Y CONFORMIDAD: LA VACUNA DE PIROSKY </title>
				<p>La preparaci&#x00F3;n de una vacuna contra el Mal de los Rastrojos<xref ref-type="fn" rid="NOTE06">6</xref>, como se conoc&#x00ED;a popularmente a la enfermedad, figuraba como prioridad en el Programa de Trabajo de la Comisi&#x00F3;n Nacional para el a&#x00F1;o 1959 (Pirosky <italic>et al., </italic><xref ref-type="bibr" rid="CIT36">1959</xref>, p. 143)<xref ref-type="fn" rid="NOTE07">7</xref>. El 20 de julio el Ministro de Salud, Dr. H&#x00E9;ctor Nobl&#x00ED;a, anunci&#x00F3; a los periodistas, como un gran triunfo de la ciencia argentina, la obtenci&#x00F3;n de una vacuna preventiva<xref ref-type="fn" rid="NOTE08">8</xref>. Inform&#x00F3; que ya se hab&#x00ED;a realizado una experiencia de campo con m&#x00E1;s de quinientas personas vacunadas en la zona de la enfermedad y, que la vacunaci&#x00F3;n se iniciar&#x00ED;a en breve lapso. Seg&#x00FA;n sus expresiones, las pruebas de laboratorio y experiencias realizadas en voluntarios humanos eran concluyentes<xref ref-type="fn" rid="NOTE09">9</xref>.  </p>
				
				<p>Los peri&#x00F3;dicos nacionales m&#x00E1;s importantes, <italic>Clar&#x00ED;n, La Naci&#x00F3;n, La Prensa, El Mundo</italic>, se hicieron eco de la altisonante declaraci&#x00F3;n del Dr. Nobl&#x00ED;a<xref ref-type="fn" rid="NOTE10">10</xref>. Sin embargo, desde los primeros d&#x00ED;as de agosto, el diario <italic>La Raz&#x00F3;n</italic>, comenz&#x00F3; a publicar detalles sobre la enfermedad del Dr. Pedro Martini y el fallecimiento de la t&#x00E9;cnica Yolanda Righetti, qui&#x00E9;nes hab&#x00ED;an trabajado juntos, en el Instituto Malbr&#x00E1;n, en el desarrollo de la vacuna<xref ref-type="fn" rid="NOTE11">11</xref>; tambi&#x00E9;n comentaban sobre la enfermedad y posterior recuperaci&#x00F3;n de otros investigadores que trabajaban con la virosis hemorr&#x00E1;gica en el citado instituto. Adem&#x00E1;s, el mismo peri&#x00F3;dico denunci&#x00F3; que la vacuna hab&#x00ED;a sido experimentada en veinte alienadas del Hospital Neuropsiqui&#x00E1;trico de mujeres de Buenos Aires (Agnese, <xref ref-type="bibr" rid="CIT02">2005</xref>, pp.153-166), ensayo que Nobl&#x00ED;a neg&#x00F3; enf&#x00E1;ticamente durante una interpelaci&#x00F3;n que se realiz&#x00F3; en la C&#x00E1;mara de Diputados<xref ref-type="fn" rid="NOTE12">12</xref>. Como corolario de estas denuncias y rumores, el 18 de agosto los peri&#x00F3;dicos anunciaron el fallecimiento del Martini calificado como m&#x00E1;rtir de la ciencia<xref ref-type="fn" rid="NOTE13">13</xref>. </p>
				
				<p>Luego del anuncio sobre la vacuna, tanto los miembros de la Comisi&#x00F3;n Provincial como los m&#x00E9;dicos de la zona epid&#x00E9;mica, manifestaron ignorar el valor de la vacuna y si &#x00E9;sta se estaba aplicando en el &#x00E1;rea afectada, pues s&#x00F3;lo conoc&#x00ED;an la informaci&#x00F3;n publicada en los medios period&#x00ED;sticos, testimoniando la falta de coordinaci&#x00F3;n y de intercambio de informaci&#x00F3;n entre los equipos que trabajaban sobre la cuesti&#x00F3;n.  </p>
				
				<p>El primer grupo de vacunaci&#x00F3;n estuvo conformado por Pirosky y el Dr. Ernesto Molinelli y se desarroll&#x00F3; durante el per&#x00ED;odo julio-octubre de <xref ref-type="bibr" rid="CIT36">1959</xref>. El 8 de abril de 1960 el ministro Nobl&#x00ED;a, acompa&#x00F1;ado por el director de la Organizaci&#x00F3;n Mundial de la Salud zona VI, Dr. Emilio Budnick y de profesionales de la zona, inaugur&#x00F3; el Primer Centro Nacional de Vacunaci&#x00F3;n contra la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica en el Hospital Regional de Jun&#x00ED;n (NO provincia de Buenos Aires, en la zona epid&#x00E9;mica). Fue en este a&#x00F1;o cuando algunos peri&#x00F3;dicos de la zona epid&#x00E9;mica anunciaron la elaboraci&#x00F3;n de una vacuna preventiva o hicieron referencia a personas ya vacunadas<xref ref-type="fn" rid="NOTE14">14</xref>. Durante 1961 el operativo de vacunaci&#x00F3;n voluntaria continu&#x00F3;.  </p>
				
				<p>La taxativa concepci&#x00F3;n de la distancia existente entre el trabajo m&#x00E9;dico y del cient&#x00ED;fico de los integrantes del equipo liderado por Pirosky habr&#x00ED;a determinado una relaci&#x00F3;n respetuosa con los m&#x00E9;dicos del &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica pero muy distinta a la que sosten&#x00ED;a Parodi y su grupo, qui&#x00E9;nes trabajaron en colaboraci&#x00F3;n con estos profesionales. Posteriormente se suscit&#x00F3; un gran distanciamiento con los hombres del Malbr&#x00E1;n por las cr&#x00ED;ticas que &#x00E9;stos realizaron al uso de plasma de convaleciente como tratamiento espec&#x00ED;fico<xref ref-type="fn" rid="NOTE15">15</xref>, por la total identificaci&#x00F3;n de los m&#x00E9;dicos locales con el equipo de Parodi y, por la notoria competencia existente entre las dos comisiones cient&#x00ED;ficas. As&#x00ED;, las campa&#x00F1;as de vacunaci&#x00F3;n, que se implementaron en el trienio 1959-1961, estuvieron a cargo exclusivamente de personal del Malbr&#x00E1;n.  </p>
				
				<p>Los pobladores de los partidos afectados del Noroeste bonaerense desarrollaron un gran temor a contraer la enfermedad, asociada con una muerte casi segura. El miedo a la virosis signific&#x00F3; la adopci&#x00F3;n de medidas de prevenci&#x00F3;n y, fundamentalmente la consulta precoz con los m&#x00E9;dicos de la zona epid&#x00E9;mica, los primeros en intervenir ante esta problem&#x00E1;tica. Estos profesionales, particularmente los nucleados en el Centro de Investigaci&#x00F3;n y Tratamiento<xref ref-type="fn" rid="NOTE16">16</xref> que surgi&#x00F3; en el Hospital de Jun&#x00ED;n, fueron reconocidos por la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica como &#x00FA;nicos especialistas en diagn&#x00F3;stico y atenci&#x00F3;n de Fiebre Hemorr&#x00E1;gica.  </p>
				
				<p>Desde fines del siglo XIX la vacunaci&#x00F3;n, por su eficacia como medida profil&#x00E1;ctica, se hab&#x00ED;a extendido si bien en un principio hab&#x00ED;a encontrado resistencia tanto en c&#x00ED;rculos m&#x00E9;dicos como en la poblaci&#x00F3;n misma (Babini, <xref ref-type="bibr" rid="CIT08">2000</xref>, p.110). En Argentina las primeras campa&#x00F1;as de vacunaci&#x00F3;n tuvieron lugar cuando m&#x00E9;dicos higienistas impulsaron la vacunaci&#x00F3;n antivari&#x00F3;lica. Luego de varios intentos, la ley de vacunaci&#x00F3;n obligatoria para la ciudad de Buenos Aires fue aprobada en 1886 y, para el resto del pa&#x00ED;s en 1904. La resistencia a la medida se encontraba en los sectores populares de la poblaci&#x00F3;n “part&#x00ED;cipes de una cosmovisi&#x00F3;n fatalista y tambi&#x00E9;n temerosos de aceptar un remedio que a la vez, produc&#x00ED;a la enfermedad” (Di Liscia, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>, p. 414). Y, en profesionales m&#x00E9;dicos que consideraban que esta pr&#x00E1;ctica era “poco eficaz, engorrosa y costosa” (Di Liscia, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>, p. 414). Al comenzar el siglo XX el estado nacional, a trav&#x00E9;s del Departamento Nacional de Higiene, impuls&#x00F3; la vacunaci&#x00F3;n contra la viruela en el interior argentino: “la resistencia —por parte de la poblaci&#x00F3;n— no ces&#x00F3; pero en general la pr&#x00E1;ctica se hizo cotidiana y habitual” (Di Liscia, <xref ref-type="bibr" rid="CIT21">2011</xref>, p. 491). </p>
				
				<p>Sin embargo hay testimonios sobre conductas de rechazo a la vacunaci&#x00F3;n contra la FHA por parte de habitantes del Noroeste Bonaerense. Rosa Finamore, enfermera id&#x00F3;nea en O’Higgins, donde trabajaba con el m&#x00E9;dico del pueblo, el Dr. Loc&#x00ED;cero, record&#x00F3; que <italic>“el doctor me mand&#x00F3; junto con Juan Desa, que trabajaba en “la Sala” —</italic>Sala de Primeros Auxilios del pueblo—<italic>, no quer&#x00ED;amos ir porque ten&#x00ED;amos un susto tremendo, pero nos dijo que ten&#x00ED;amos que ir, fuimos y nos vacunamos”</italic>. Eber Pagano, otro vecino de O’Higgins, recuerda que se hizo una campa&#x00F1;a de vacunaci&#x00F3;n pero que la gente no fue <italic>“porque hab&#x00ED;a dudas, no se la vio como algo eficaz […] no daba la seguridad que el paciente necesita en esos casos, […] de nuestro grupo familiar nadie fue”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE17">17</xref>.  </p>
				
				<p>Conducta diferente a la sostenida por los peones golondrina -for&#x00E1;neos de la zona epid&#x00E9;mica- quienes, asustados ante la posibilidad de contraer la enfermedad, s&#x00F3;lo aceptaron trasladarse a recoger la cosecha de 1960, en el Noroeste bonaerense, ante el compromiso asumido por el ministro Nobl&#x00ED;a de aplicarles la vacuna<xref ref-type="fn" rid="NOTE18">18</xref>. No obstante, entre adhesiones y rechazos, la vacuna se habr&#x00ED;a aplicado a m&#x00E1;s de 15.000 personas (Metler, <xref ref-type="bibr" rid="CIT32">1970</xref>, pp. 31-32) que representaban el 6% del total de la poblaci&#x00F3;n del &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica. </p>
				
				<p>El 29 de marzo de 1962 el presidente Frondizi fue depuesto por las Fuerzas Armadas. Jos&#x00E9; Mar&#x00ED;a Guido, presidente provisional del Senado, en cumplimiento de la ley de acefal&#x00ED;a, asumi&#x00F3; la presidencia, logrando salvar las formas constitucionales, si bien este formalismo no escond&#x00ED;a el gobierno directo de los militares. Una de las primeras medidas del Dr. Tiburcio Padilla, designado ministro de Salud P&#x00FA;blica y Asistencia Social de la Naci&#x00F3;n, fue la intervenci&#x00F3;n del Instituto Malbr&#x00E1;n y la suspensi&#x00F3;n de su director. Esta medida signific&#x00F3; el desmembramiento de la Comisi&#x00F3;n Nacional y la suspensi&#x00F3;n de todos los trabajos vinculados con la vacuna (Agnese, <xref ref-type="bibr" rid="CIT03">2007</xref>).  En la zona afectada por la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica volvieron a surgir signos de preocupaci&#x00F3;n y voces de alarma, con expresiones cr&#x00ED;ticas hacia la gesti&#x00F3;n del gobierno nacional. Durante el mes de julio entidades como cooperativas agr&#x00ED;colas, la Sociedad Rural<xref ref-type="fn" rid="NOTE19">19</xref> y particulares, con apellidos ilustres, vinculados a esta actividad (Morea, Ocampo, Pueyrred&#x00F3;n, Blaquier), impulsados fundamentalmente por la escasez de braseros, qui&#x00E9;nes temerosos por contraer la virosis rehusaban trasladarse a la zona epid&#x00E9;mica, con la consecuente elevaci&#x00F3;n del jornal, reclamaron al presidente por la falta de resultados de las medidas adoptadas en la lucha contra la enfermedad se&#x00F1;alando que las v&#x00ED;ctimas que esta produc&#x00ED;a se deb&#x00ED;an a la desaprensi&#x00F3;n de las autoridades<xref ref-type="fn" rid="NOTE20">20</xref>. Tambi&#x00E9;n la filial Rojas —localidad del &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica— de la Federaci&#x00F3;n Agraria Argentina<xref ref-type="fn" rid="NOTE21">21</xref> dirigi&#x00F3; una nota el presidente Guido en la que expresaban <italic>“la afligente situaci&#x00F3;n por la que atraviesa la familia campesina, amenazada […] por el […] “Mal de los Rastrojos” </italic>y, dado que en la zona se hab&#x00ED;a iniciado la vacunaci&#x00F3;n, solicitaban que el estudio continuara<xref ref-type="fn" rid="NOTE22">22</xref>. Pocos d&#x00ED;as despu&#x00E9;s, el diario La Prensa, comentaba la inquietud de la poblaci&#x00F3;n del &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica debido el incremento en el n&#x00FA;mero de casos, se&#x00F1;alando que las versiones contradictorias sobre la vacuna <italic>“hab&#x00ED;an contribuido a sembrar el desconcierto”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE23">23</xref>. Los estudios vinculados con la vacuna de Pirosky no volvieron a ser retomados.</p>
			</sec>
				
			<sec id="S3">
				<title>RECLAMOS Y MOVILIZACIONES POR LA XJ CLON 3 </title>
				
				<p>En 1963 la regi&#x00F3;n epid&#x00E9;mica se extendi&#x00F3; abarcando la zona de Laboulaye, al sur de la provincia de C&#x00F3;rdoba. En 1964 el Mal de los Rastrojos hizo su aparici&#x00F3;n, en forma muy intensa, en el partido de Pergamino (provincia de Buenos Aires), determinando que el Instituto Malbr&#x00E1;n centralizara sus estudios en la zona. Al a&#x00F1;o siguiente, en marzo, un equipo de m&#x00E9;dicos e investigadores<xref ref-type="fn" rid="NOTE24">24</xref>, con la coordinaci&#x00F3;n del Dr. Julio Maiztegui, se instal&#x00F3; en la mencionada ciudad. As&#x00ED;, surgi&#x00F3; el Centro de Estudios de FHA que, como ya hab&#x00ED;a ocurrido con el de Pirosky, disputar&#x00ED;a al equipo de Parodi, el liderazgo o preeminencia en orden a los logros en el campo cient&#x00ED;fico vinculado con la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica.  </p>
				
				<p>En la c&#x00E1;tedra de Microbiolog&#x00ED;a y Parasitolog&#x00ED;a de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires el grupo dirigido por Armando Parodi continuaba con sus trabajos de investigaci&#x00F3;n. Y, si bien deb&#x00ED;an lidiar con la falta de recursos, la alteraci&#x00F3;n del orden institucional no hab&#x00ED;a afectado las tareas cient&#x00ED;ficas como en el caso del grupo del Malbr&#x00E1;n.  </p>
				
				<p>En 1968 comenzaron los ensayos en seres humanos con una vacuna desarrollada por el equipo que se aplic&#x00F3; en siete profesionales de la C&#x00E1;tedra. Al observarse que era inocua resolvieron ampliar el estudio vacunando, con la denominada XJ Clon 3, a un grupo de 64 personas de la zona epid&#x00E9;mica (Barcelona <italic>et al., </italic><xref ref-type="bibr" rid="CIT10">1969</xref>; Weissenbacher <italic>et al., </italic><xref ref-type="bibr" rid="CIT43">1969</xref>). </p>
				
				<p>El 23 de junio de 1969, en pleno proceso de desarrollo y evaluaci&#x00F3;n de la vacuna, inesperadamente, muri&#x00F3; el Dr. Parodi, dejando al equipo de la Facultad de Medicina de la UBA sin su gu&#x00ED;a y mentor. El 25 de noviembre se inici&#x00F3; un programa de vacunaci&#x00F3;n voluntario que contaba con el auspicio de los Ministerios de Salud de la Provincia de Buenos Aires y de la Naci&#x00F3;n y, que comprend&#x00ED;a a los partidos de Jun&#x00ED;n y Rojas (NO bonaerense, &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica). En un acto oficial, realizado en el Hospital Regional de Jun&#x00ED;n, se vacun&#x00F3; al director de Epidemiolog&#x00ED;a del Ministerio de Salud de la Provincia al Secretario de la Zona Sanitaria III y al presidente de la Sociedad Rural de Jun&#x00ED;n<xref ref-type="fn" rid="NOTE25">25</xref>, para dar inicio al programa. </p>
				<p>Hemos relatado que los m&#x00E9;dicos de la zona epid&#x00E9;mica, m&#x00E1;s espec&#x00ED;ficamente los profesionales que se desempa&#x00F1;aban el Centro de Investigaci&#x00F3;n y Tratamiento de Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina de Jun&#x00ED;n, eran reconocidos por la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica como los &#x00FA;nicos especialistas en diagn&#x00F3;stico y atenci&#x00F3;n. Profesionales que, adem&#x00E1;s, desde 1958 trabajaban estrechamente con el grupo de Parodi. Fueron estos m&#x00E9;dicos los encargados de conseguir los voluntarios y efectuar los controles.  </p>
				
				<p>En 1969 el diario de Jun&#x00ED;n <italic>la Verdad </italic>convocaba a 1000 voluntarios expresando <italic>“el equipo de Jun&#x00ED;n considera que cuenta con un arma preventiva […] es la vacuna […] hoy en la hora de la victoria que ya parece pr&#x00F3;xima […] Jun&#x00ED;n ha sido elegida para la aplicaci&#x00F3;n de un plan piloto para 1000 pacientes voluntarios. […] Este llamado a la solidaridad social est&#x00E1; avalado por horas de estudio, por el prestigio de sus cinco integrantes —</italic>refiri&#x00E9;ndose a los m&#x00E9;dicos que integraban el Centro de Prevenci&#x00F3;n y Tratamiento de Jun&#x00ED;n<xref ref-type="fn" rid="NOTE26">26</xref>—<italic> […] mencionando como ejemplo a uno solo de ellos nos encontramos con el nombre del Dr. H&#x00E9;ctor A Milani, ilustre por sus descubrimientos”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE27">27</xref>. Claro testimonio de la sustentaci&#x00F3;n de la campa&#x00F1;a de voluntarios en la figura de los m&#x00E9;dicos del centro de Jun&#x00ED;n. </p><p>La poblaci&#x00F3;n acudi&#x00F3; sin reparos, “<italic>alentados por el conocimiento de que primero se hab&#x00ED;an vacunado profesionales m&#x00E9;dicos</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE28">28</xref>”; “<italic>fuimos todos a Jun&#x00ED;n a vacunarnos, en chata, en colectivos, en auto… Cada uno iba como pod&#x00ED;a […] Juan Valent&#x00ED;n, cu&#x00E1;ndo &#x00E9;l fue a Jun&#x00ED;n, quedaban solamente cuatro vacunas, pero iba con su mujer y sus tres hijos. El no se la aplic&#x00F3; para que pudiera hacerlo su familia”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE29">29</xref>.<italic> </italic> </p>
				
				<p>Durante los primeros meses de 1970 los m&#x00E9;dicos de Jun&#x00ED;n afirmaron que antes de concluir ese a&#x00F1;o, se iniciar&#x00ED;a la vacunaci&#x00F3;n masiva con la XJ Clon 3<xref ref-type="fn" rid="NOTE30">30</xref>. El brote del ’70 fue pr&#x00E1;cticamente tan intenso como el del a&#x00F1;o anterior con un total de 1508 enfermos<xref ref-type="fn" rid="NOTE31">31</xref>. Durante el mes de mayo, cuando los brotes adquir&#x00ED;an la mayor intensidad, una Comisi&#x00F3;n Popular de Rojas, volvi&#x00F3; a realizar reclamos tales como la designaci&#x00F3;n de profesionales en el Hospital provincial ante jubilaciones o fallecimientos, el nombramiento de un m&#x00E9;dico para la sala de virosis que solo contaban con un profesional para cumplir funciones durante todo el d&#x00ED;a y, la nominaci&#x00F3;n de enfermeras. As&#x00ED;, el brote epid&#x00E9;mico, como es usual, vehiculizaba preocupaciones y demandas. La inquietud se extend&#x00ED;a a los voluntarios que hab&#x00ED;a recibido la vacuna del equipo de la Facultad de Medicina de la UBA, al no tener informaci&#x00F3;n sobre los resultados de la misma<xref ref-type="fn" rid="NOTE32">32</xref>. </p>
				
				<p>Durante el mes de noviembre, en las primeras Jornadas Nacionales sobre Fiebre Hemorr&#x00E1;gica celebradas en la localidad de Laboulaye (provincia de C&#x00F3;rdoba), mientras el equipo de Jun&#x00ED;n con el Dr. H&#x00E9;ctor Ruggiero auspiciaban la aplicaci&#x00F3;n de la vacuna en las &#x00E1;reas epid&#x00E9;micas, otros investigadores comenzaron a se&#x00F1;alar la posibilidad que pudiera llevar elementos t&#x00F3;xicos u oncog&#x00E9;nicos.  </p>
				
				<p>Entre mayo de 1968 y febrero de 1971 fueron vacunados grupos de 64, 159 y 413 voluntarios de la zona epid&#x00E9;mica de la provincia de Buenos Aires<xref ref-type="fn" rid="NOTE33">33</xref>, es decir, que la vacuna se aplic&#x00F3; a un total de 636 personas (Frigerio, <xref ref-type="bibr" rid="CIT24">1977</xref>), que representaban el 0,08% del total de la poblaci&#x00F3;n del &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica. Los estudios realizados en los voluntarios demostraron que la vacuna era inocua, si bien se experimentaba fiebre entre el 3º al 10º d&#x00ED;a y, estaba comprobado que induc&#x00ED;a la formaci&#x00F3;n de anticuerpos en m&#x00E1;s del 90% de los voluntarios<xref ref-type="fn" rid="NOTE34">34</xref>, es decir, que produc&#x00ED;a inmunidad. Los resultados fueron promisorios si bien el n&#x00FA;mero de 636 vacunados era limitado para formular resultados concluyentes. Seg&#x00FA;n los m&#x00E9;dicos del Centro de Jun&#x00ED;n se podr&#x00ED;a haber aplicado a un mayor n&#x00FA;mero de voluntarios pero faltaron dosis<italic>: “hubo m&#x00E1;s voluntarios que vacuna, en una proporci&#x00F3;n mil a uno”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE35">35</xref>. La falta de dosis habr&#x00ED;a obedecido a la escasa capacidad de producirlas por parte del grupo de Parodi, dado que desempe&#x00F1;aban sus tareas en un &#x00E1;mbito universitario, sin poder dedicarse exclusivamente al proyecto, y sin contar con un adecuado laboratorio para la producci&#x00F3;n de vacunas. </p>
				
				<p>Ante las objeciones del &#x00E1;mbito cient&#x00ED;fico, el Ministerio de Salud P&#x00FA;blica de la Naci&#x00F3;n, a fines de 1971, suspendi&#x00F3; la aplicaci&#x00F3;n de la vacuna y requiri&#x00F3; la opini&#x00F3;n de investigadores en Fiebre Hemorr&#x00E1;gica<xref ref-type="fn" rid="NOTE36">36</xref> y de la Academia Nacional de Medicina. Ambas evaluaciones fueron coincidentes al se&#x00F1;alar que dado que la vacuna no hab&#x00ED;a sido desarrollada conforme a las pautas establecidas por la Organizaci&#x00F3;n Mundial de la Salud<xref ref-type="fn" rid="NOTE37">37</xref>, existiendo un riesgo hipot&#x00E9;tico, deb&#x00ED;a suspenderse su aplicaci&#x00F3;n en humanos si bien consideraban necesario profundizar los estudios sobre la misma<xref ref-type="fn" rid="NOTE38">38</xref>.  </p>
				
				<p>Divulgada por la prensa la decisi&#x00F3;n de suspensi&#x00F3;n de la aplicaci&#x00F3;n de la vacuna, se suscit&#x00F3; un movimiento de alarma entre los pobladores de la zona epid&#x00E9;mica, acicateado por las declaraciones a la prensa de los m&#x00E9;dicos de Jun&#x00ED;n qui&#x00E9;nes sostuvieron que la medida no obedec&#x00ED;a a posibles efectos nocivos que la vacuna pod&#x00ED;a causar, afirmando con vehemencia la validez y eficacia de la misma<xref ref-type="fn" rid="NOTE39">39</xref>. Al mismo tiempo muchos de los voluntarios tem&#x00ED;an por las consecuencias que pod&#x00ED;an sufrir, al reiterarse en art&#x00ED;culos period&#x00ED;sticos las declaraciones de organismos y autoridades sanitarias en las que aclaraban que a&#x00FA;n no hab&#x00ED;a estudios definitorios sobre el valor de esta vacuna.  </p>
				
				<p>A fines de los a&#x00F1;os ’60, m&#x00E1;s precisamente en 1968, la enfermedad se extendi&#x00F3; al sur de la provincia de Santa Fe. As&#x00ED;, de una zona endemoepid&#x00E9;mica de 16.000 km² cuadrados en 1958, en los inicios de los ’70, la virosis ocupaba una superficie de 80.000 Km² con una poblaci&#x00F3;n de m&#x00E1;s de 800.000 habitantes (Sabatini y Maiztegui, <xref ref-type="bibr" rid="CIT40">1970</xref>, p.116).  </p>
				
				<p>El 25 de mayo de 1973 un nuevo intento de r&#x00E9;gimen democr&#x00E1;tico se inici&#x00F3; en el pa&#x00ED;s con la asunci&#x00F3;n de H&#x00E9;ctor C&#x00E1;mpora cuya victoria electoral signific&#x00F3; el retorno del Peronismo al poder. En Junio, Juan Domingo Per&#x00F3;n, regres&#x00F3; definitivamente a la Argentina, luego de dieciocho a&#x00F1;os de proscripci&#x00F3;n. Las esperanzas de muchos de regresar a una &#x00E9;poca “dorada” no se concretaron y el pa&#x00ED;s se hundi&#x00F3; m&#x00E1;s en la violencia, la crisis pol&#x00ED;tica y socio-econ&#x00F3;mica.  </p>
				
				<p>Tanto en 1973 como en 1974 se desarrollaron intensos brotes, particularmente en el Partido de Pergamino, con un total de 1043 y 1002 enfermos<xref ref-type="fn" rid="NOTE40">40</xref>, respectivamente, si bien el &#x00ED;ndice de mortalidad hab&#x00ED;a descendido, ubic&#x00E1;ndose entre el 3 al 10% debido, fundamentalmente, al diagn&#x00F3;stico precoz. El peri&#x00F3;dico <italic>El Tiempo</italic> de Pergamino en relaci&#x00F3;n el rol desempe&#x00F1;ado por el Estado denunciaba <italic>“desidia y hasta indiferencia de las autoridades estatales […], tanto de la naci&#x00F3;n, como de la propia provincia de Buenos Aires […] desgraciadamente debemos pensar que para que nuestras autoridades se interesen vivamente sobre tan dram&#x00E1;tica situaci&#x00F3;n, el flagelo tiene que pisar los umbrales de la Avenida general Paz. […] parte de esta responsabilidad, est&#x00E1; compartida […] por los representantes de los gobiernos que precedieron al actual, a lo largo de esta azarosa d&#x00E9;cada, en que Pergamino, sus pueblos de campa&#x00F1;a, las ciudades vecinas […] perdieron centenares o tal vez millares de vecinos”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE41">41</xref>. Recordemos que, desde 1964, funcionaba un centro de atenci&#x00F3;n e investigaci&#x00F3;n en Fiebre Hemorr&#x00E1;gica, dirigido por el Dr. Julio Maiztegui. </p>
				
				<p>El recrudecimiento de la epidemia pon&#x00ED;a en evidencia la necesidad de contar con una vacuna y gener&#x00F3; la movilizaci&#x00F3;n de la opini&#x00F3;n p&#x00FA;blica. Autoconvocados en el local de la Uni&#x00F3;n Ferroviaria de la ciudad, unos 250 vecinos resolvieron impulsar la creaci&#x00F3;n de una Comisi&#x00F3;n de lucha contra el Mal de los Rastrojos <italic>“con el objetivo principal de lograr que las autoridades competentes se dispongan a encarar la definitiva soluci&#x00F3;n del problema”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE42">42</xref>. De la convocatoria se hicieron eco diversas instituciones como la C&#x00E1;mara de Comercio e Industria, Federaci&#x00F3;n Agraria, Clubes deportivos, el C&#x00ED;rculo Universitario, Asociaci&#x00F3;n M&#x00E9;dica y Concejales. Denunciaban que desde hac&#x00ED;a diez a&#x00F1;os Pergamino padec&#x00ED;a <italic>“este flagelo”</italic> y que en ese lapso no hab&#x00ED;a disminuido el riesgo de la enfermedad, el n&#x00FA;mero de casos ni el n&#x00FA;mero de fallecidos<xref ref-type="fn" rid="NOTE43">43</xref>. Y, se lleg&#x00F3; a proponer un paro general en se&#x00F1;al de protesta.  </p>
				
				<p>En este contexto se suscit&#x00F3; una ardorosa pol&#x00E9;mica en torno a la validez de la XJ Clon 3. Marino Aguirre, concejal de la Uni&#x00F3;n C&#x00ED;vica Radical, y enfrentado con el Dr. Maiztegui<xref ref-type="fn" rid="NOTE44">44</xref>, denunciaba que en orden a las investigaciones hab&#x00ED;a <italic>“hijos y entenados</italic>” ya que s&#x00F3;lo se apoyaba a determinados sectores —aludiendo a Maiztegui—, postergando al grupo que hab&#x00ED;a logrado desarrollar la vacuna<xref ref-type="fn" rid="NOTE45">45</xref>. Los concejales del Frejuli<xref ref-type="fn" rid="NOTE46">46</xref> en nota enviada a Per&#x00F3;n, solicitaban ayuda, sosteniendo la necesidad de instalar un Instituto de Investigaci&#x00F3;n en la zona epid&#x00E9;mica<xref ref-type="fn" rid="NOTE47">47</xref>, proyecto que impulsaba el mencionado Dr. Maiztegui. Los m&#x00E9;dicos de Jun&#x00ED;n insist&#x00ED;an en la necesidad de aplicar la XJ Clon 3, mientras autoridades sanitarias afirmaban que no hab&#x00ED;a comprobaci&#x00F3;n fehaciente de su poder inmunol&#x00F3;gico y que exist&#x00ED;an reparos que era necesario eliminar. El Prof. Alfredo Rabinovich, Coordinador de la Sub&#x00E1;rea de Protecci&#x00F3;n y Promoci&#x00F3;n de la Salud del Ministerio de Salud nacional, agregaba que los equipos y las condiciones edilicias no eran las adecuadas; y que se requer&#x00ED;a de una elevada inversi&#x00F3;n, cuando el impacto de la enfermedad no era tan relevante: sobre cien mil personas expuestas enfermaba el uno por ciento<xref ref-type="fn" rid="NOTE48">48</xref>; declaraci&#x00F3;n que ubicaba en su real dimensi&#x00F3;n como problema sanitario a la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica.  </p>
				
				<p>Una declaraci&#x00F3;n suscripta por los m&#x00E9;dicos del Centro de Fiebre Hemorr&#x00E1;gica de Jun&#x00ED;n, respondiendo a los comentarios negativos en torno a la vacuna, afirmaba la validez cient&#x00ED;fica de la misma, la seriedad de los estudios, expresando que <italic>“todas las objeciones expuestas contra ella son de orden hipot&#x00E9;tico o imaginario”</italic>, siendo la orden de suspensi&#x00F3;n “caprichosa”, aclarando que se estaba en condiciones de fabricar la vacuna. Los doctores Magnoni, Cintora, Ruggiero, H&#x00E9;ctor A. Milani y P&#x00E9;rez Izquierdo se compromet&#x00ED;an “<italic>por sus propios medios, y sin erogaciones mayores</italic>” <italic>a vacunar a la cantidad de personas que hiciera falta”</italic>, una vez que les proveyeran las dosis necesarias<xref ref-type="fn" rid="NOTE49">49</xref>. La altisonante declaraci&#x00F3;n fue secundada por una solicitada firmada por <italic>“Vecinos de Rancagua”</italic>, en donde se&#x00F1;alaban que en la zona de influencia de esta peque&#x00F1;a localidad se contaba con 220 vacunados, quienes no hab&#x00ED;an padecido el mal y tampoco hab&#x00ED;an sufrido otros efectos secundarios. Los integrantes del equipo de la Facultad de Medicina de la UBA, en aqu&#x00E9;l momento, guardaron silencio. La Dra. Mercedes Weissenbacher, quien intervino en el desarrollo de la XJ Clon3 expres&#x00F3;, en su testimonio oral, que siendo conscientes de las objeciones que pod&#x00ED;an hacerse a la vacuna, el mismo equipo hab&#x00ED;a resuelto no continuar con la vacunaci&#x00F3;n con el objetivo de continuar los estudios para desarrollar una vacuna m&#x00E1;s adecuada. </p>
				
				<p>En medio de la pol&#x00E9;mica, la Secretar&#x00ED;a de Salud P&#x00FA;blica de la Naci&#x00F3;n se preocupaba por aclarar que los estudios en torno a esta vacuna continuaban bajo la direcci&#x00F3;n del Prof. Marcelo Frigerio, quien se desempe&#x00F1;aba como nuevo titular de la C&#x00E1;tedra de Microbiolog&#x00ED;a y Parasitolog&#x00ED;a de la Facultad de Medicina de la UBA. Las autoridades sosten&#x00ED;an que se hab&#x00ED;a reforzado el apoyo a la c&#x00E1;tedra.  </p>
				
				<p>Las diversas declaraciones, desmentidas, opiniones a favor y en contra, incrementaron la inquietud popular en Pergamino, adonde llegaban enfermos de Fiebre Hemorr&#x00E1;gica desde el sur de C&#x00F3;rdoba y Santa Fe. El 16 de julio de 1974 se realiz&#x00F3; una reuni&#x00F3;n en el Concejo Deliberante de la ciudad, con la presencia de autoridades sanitarias de la Naci&#x00F3;n y de la Provincia, investigadores del Instituto Malbr&#x00E1;n y m&#x00E9;dicos de Jun&#x00ED;n<xref ref-type="fn" rid="NOTE50">50</xref>. Las conclusiones a las que arribaron, seg&#x00FA;n un Comunicado de Prensa de los concejales oficialistas (FREJULI), fueron que en la preparaci&#x00F3;n de la XJ Clon 3 se hab&#x00ED;a utilizado material que podr&#x00ED;a resultar potencialmente peligroso en su aplicaci&#x00F3;n<xref ref-type="fn" rid="NOTE51">51</xref>. </p>
				
				<p>El diario de Pergamino “La Opini&#x00F3;n” expres&#x00F3;: <italic>“el com&#x00FA;n de la gente asiste, entre pasiva y at&#x00F3;nita, a la guerra de palabras de los sectores profesionales que se embanderan en pro y en contra de la vacuna […] Por un lado se afirma que es la &#x00FA;nica posibilidad de frenar el mal, en tanto que, por el otro —sin t&#x00E9;rminos medios—, se la califica como rotundo fracaso”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE52">52</xref>. A fines del invierno del ’74, concluido el brote epid&#x00E9;mico, la pol&#x00E9;mica en los medios de comunicaci&#x00F3;n se fue acallando, como fue desapareciendo, tambi&#x00E9;n, el movimiento de alarma de la poblaci&#x00F3;n. </p>
				
				<p>En estudios realizados en voluntarios vacunados, entre 7 a 9 a&#x00F1;os despu&#x00E9;s de haber recibido la XJ Clon 3 (1977/1978), se observaron anticuerpos en un 83%, sin que hubieran desarrollado otra enfermedad a causa de la vacuna<xref ref-type="fn" rid="NOTE53">53</xref>.  </p>
			</sec>
				
			<sec id="S4">
				<title>SEIS MIL VOLUNTARIOS PARA LA CANDID </title>
				
				<p>Desde 1965, como hemos narrado, funcionaba en Pergamino (provincia de Buenos Aires, nueva &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica desde el ´64) un Centro de Investigaci&#x00F3;n y Tratamiento surgido a instancias del Dr. Julio Maiztegui. Producido el golpe de estado en marzo del ’76, el Dr. Maiztegui fue designado como Coordinador de la IV Zona Sanitaria (partido de Pergamino) de la provincia de Buenos Aires<xref ref-type="fn" rid="NOTE54">54</xref>. El grupo cient&#x00ED;fico por &#x00E9;l liderado se hab&#x00ED;a posicionado d&#x00ED;a a d&#x00ED;a y a&#x00F1;o tras a&#x00F1;o como centro de investigaci&#x00F3;n, prevenci&#x00F3;n y tratamiento.  </p>
				
				<p>En 1977 el Gobierno Nacional consider&#x00F3; prioritario la obtenci&#x00F3;n de una vacuna a partir de recomendaciones surgidas en un Seminario Internacional sobre Fiebres Hemorr&#x00E1;gicas (1976), organizado por el Ministerio de Salud de la Naci&#x00F3;n y la Oficina Sanitaria Panamericana. Desde 1975 la OPS impuls&#x00F3; la adopci&#x00F3;n de la estrategia de atenci&#x00F3;n primaria de la salud<xref ref-type="fn" rid="NOTE55">55</xref>; entre los programas derivados de esta estrategia se encontraba el de la inmunizaci&#x00F3;n (Cueto, <xref ref-type="bibr" rid="CIT17">2004a</xref>). En el caso de la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica, la vacuna deb&#x00ED;a ser financiada por el estado y de acceso gratuito para la poblaci&#x00F3;n, ya que estaba categorizada como “droga hu&#x00E9;rfana”. Es decir, un producto imprescindible para una poblaci&#x00F3;n restringida, cuyo nivel de demanda no la hac&#x00ED;a comercialmente interesante para los laboratorios privados<xref ref-type="fn" rid="NOTE56">56</xref>.  </p>
				
				<p>Al a&#x00F1;o siguiente el Gobierno Nacional design&#x00F3; al centro de Pergamino como Instituto Nacional de Estudios sobre Virosis Hemorr&#x00E1;gicas (INEVH) y sede de un Programa Nacional de Lucha contra la FHA que comprend&#x00ED;a actividades de vigilancia epidemiol&#x00F3;gica, diagn&#x00F3;stico, tratamiento y educaci&#x00F3;n para la salud. La medida evidenciaba la consolidaci&#x00F3;n del proceso de institucionalizaci&#x00F3;n de la enfermedad como problema sanitario de primer orden si bien en t&#x00E9;rminos de morbiletalidad la virosis hemorr&#x00E1;gica no pod&#x00ED;a contarse entre los problemas sanitarios de mayor impacto en el pa&#x00ED;s<xref ref-type="fn" rid="NOTE57">57</xref>. No obstante el Mal de los Rastrojos afectaba &#x00E1;reas de la regi&#x00F3;n pampeana, en tiempos de cosecha, circunstancias que hab&#x00ED;an impulsado, como hemos se&#x00F1;alado, el inter&#x00E9;s del estado debido a que los brotes hab&#x00ED;an activado la elevaci&#x00F3;n del jornal del pe&#x00F3;n golondrina, encargado de la recolecci&#x00F3;n, y, ocasionaban p&#x00E9;rdidas a las compa&#x00F1;&#x00ED;as aseguradoras. </p>
				
				<p>Julio Maiztegui, desde los inicios de su trabajo, realiz&#x00F3; tareas relacionadas con educaci&#x00F3;n para la salud, logrando vincular el trabajo cient&#x00ED;fico tanto con la poblaci&#x00F3;n afectada como con los m&#x00E9;dicos de estas poblaciones, los primeros que iban a intervenir ante un brote epid&#x00E9;mico. El mismo Maiztegui y, un reducido grupo de investigadores que trabajaban con &#x00E9;l, visitaban los pueblos afectados por la epidemia dando charlas en escuelas, en un galp&#x00F3;n que era utilizado por los bomberos del lugar, en cooperativas agrarias, en todo sitio donde hubiera unas pocas o muchas personas congregadas, preocupadas, por el Mal de los Rastrojos. El Instituto de Pergamino era centro de referencia y de internaci&#x00F3;n para toda el &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica, es decir, a d&#x00F3;nde eran derivados los pacientes, sin importar cual fuera la provincia de origen, por pol&#x00ED;ticas definidas desde el &#x00E1;mbito nacional pero tambi&#x00E9;n por decisi&#x00F3;n de la poblaci&#x00F3;n afectada que reconoc&#x00ED;a en Maiztegui y su grupo como &#x00FA;nicos especialistas en FHA, como antes hab&#x00ED;a ocurrido con los m&#x00E9;dicos del centro de Jun&#x00ED;n. </p>
				
				<p>Como corolario de la decisi&#x00F3;n pol&#x00ED;tica adoptada en orden a la obtenci&#x00F3;n de una vacuna, el Gobierno Nacional suscribi&#x00F3; el convenio ARG/78/009 con Naciones Unidas a trav&#x00E9;s de su Programa para el Desarrollo, la Oficina Sanitaria Panamericana y el Instituto de Investigaciones en Enfermedades Infecciosas del Servicio de Sanidad del Ej&#x00E9;rcito de Estados Unidos (USAMRII). El convenio, en el que interven&#x00ED;a el Instituto de Pergamino, posibilitaba enviar un especialista al USAMRII para desarrollar una vacuna; y, el gobierno argentino, se compromet&#x00ED;a a construir en Pergamino un laboratorio de Virolog&#x00ED;a de Alta Seguridad para producir la misma una vez que estuviera desarrollada. El Dr. Julio Barrera Oro, en ese entonces, jefe del Departamento de Virus del Instituto Malbr&#x00E1;n, fue designado para viajar Estados Unidos. </p>
				
				<p>Seis a&#x00F1;os despu&#x00E9;s de la firma del convenio, m&#x00E1;s precisamente en 1984, Julio Barrera Oro logr&#x00F3; desarrollar una vacuna a la que denomin&#x00F3; Candid<xref ref-type="fn" rid="NOTE58">58</xref>. La noticia no lleg&#x00F3; a los peri&#x00F3;dicos. La continuidad del Programa Nacional de Lucha y Prevenci&#x00F3;n hab&#x00ED;a posibilitado, en el &#x00E1;rea de Educaci&#x00F3;n para la Salud, la distribuci&#x00F3;n entre la poblaci&#x00F3;n de folletos, afiches, casetes y videocasetes destinados a programas radiales y televisivos, charlas informativas y reuniones de actualizaci&#x00F3;n para m&#x00E9;dicos y bioqu&#x00ED;micos de las localidades en riesgo. Como resultado de estas acciones el 86% de los habitantes de toda la regi&#x00F3;n afectada ten&#x00ED;an informaci&#x00F3;n sobre la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica, el 46,3% conoc&#x00ED;a las medidas preventivas, el 52,5% sobre los s&#x00ED;ntomas y el 63,4% sobre el tratamiento espec&#x00ED;fico; un 68% estimaba que el problema era preocupante, el 90% consideraba de importancia disponer de una vacuna y un 87,9% estaba dispuesto a recibirla<xref ref-type="fn" rid="NOTE59">59</xref>. </p>
				
				<p>Entre 1985 y 1988 m&#x00E1;s de 300 voluntarios del &#x00E1;rea de Pergamino fueron inoculados con la Candid, experiencia a cargo del grupo dirigido por el Dr. Maiztegui, en la que no se observaron efectos cl&#x00ED;nicos adversos y, en m&#x00E1;s del 90% se detectaron anticuerpos contra el virus Jun&#x00ED;n. El primero de estos voluntarios fue el mismo Maiztegui. Para llevar a cabo el estudio de efectividad e inocuidad a campo abierto, &#x00FA;ltimo paso para poder implementar una vacunaci&#x00F3;n masiva, fueron seleccionadas 41 localidades del sur de la provincia de Santa Fe donde se hab&#x00ED;a verificado una alta incidencia de la enfermedad<xref ref-type="fn" rid="NOTE60">60</xref>. El estado provincial dio su aval al estudio a trav&#x00E9;s de la firma de un convenio con el Ministerio de Salud de la Naci&#x00F3;n, que fue refrendado por decreto del Gobernador<xref ref-type="fn" rid="NOTE61">61</xref>.  </p>
				
				<p>La convocatoria para los voluntarios se realiz&#x00F3; a partir de una campa&#x00F1;a de difusi&#x00F3;n que recurri&#x00F3; a reuniones y charlas informativas, recurso permanente impulsado por Maiztegui, como la distribuci&#x00F3;n de folletos y afiches explicativos. Se hac&#x00ED;a especial referencia a la no existencia de riesgo pues se hab&#x00ED;a comprobado que la Candid era inocua e inmunog&#x00E9;nica, participar del estudio, agregaban, era un privilegio porque <italic>“representaba un acto de solidaridad y cooperaci&#x00F3;n comunitaria”</italic> siendo la primera vez que se realizaba un estudio de tal importancia y magnitud en el pa&#x00ED;s. Adem&#x00E1;s, los voluntarios, contar&#x00ED;an con la permanente supervisi&#x00F3;n y asesoramiento de los profesionales del Instituto de Pergamino y del Ministerio de Salud y Medio Ambiente de la provincia de Santa Fe<xref ref-type="fn" rid="NOTE62">62</xref>. Tambi&#x00E9;n, se prepar&#x00F3; un mensaje televisivo difundido por Canal 5 de Rosario (Santa Fe), un mensaje radial propagado por las emisoras de la ciudad, como radios de las localidades elegidas. Esto gener&#x00F3; una verdadera movilizaci&#x00F3;n de la poblaci&#x00F3;n, ya activa a partir de la preocupaci&#x00F3;n generada ante la posibilidad de sufrir una enfermedad asociada con la muerte y, concientizada por el accionar del Dr. Maiztegui y sus colaboradores desde los inicios de los setenta cuando la virosis apareci&#x00F3; en el sur santafesino. Adem&#x00E1;s, debemos tener presente que, entre el grupo de Pergamino y la poblaci&#x00F3;n del &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica, particularmente el sur de Santa Fe muy cercano a la citada ciudad, exist&#x00ED;a una relaci&#x00F3;n m&#x00E9;dico-paciente: qui&#x00E9;nes les propon&#x00ED;an vacunarse era aqu&#x00E9;llos que hab&#x00ED;an atendido en alguna ocasi&#x00F3;n a familiares, amigos y vecinos; aqu&#x00E9;llos que hab&#x00ED;an llegado al pueblo, inmerso en la conmoci&#x00F3;n ante la epidemia, para dar una charla sobre la problem&#x00E1;tica: <italic>“cada vez que &#x00ED;bamos a un lugar estaba el enfermo tal que ven&#x00ED;a a saludarnos, que nos contaba c&#x00F3;mo se le hab&#x00ED;a ca&#x00ED;do el pelo, que le dol&#x00ED;a la cabeza, […] nosotros no &#x00E9;ramos […] desconocidos para esta comunidad, &#x00E9;ramos la gente que los atendi&#x00F3;”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE63">63</xref>. </p>
				
				<p>En cada pueblo o ciudad organizaron una comisi&#x00F3;n encargada de la inscripci&#x00F3;n y el registro de los voluntarios; colaboraron docentes y estudiantes de escuelas primarias y secundarias, cooperativas agrarias, municipalidades, el Rotary Club y agencias del Instituto Nacional de Tecnolog&#x00ED;a Agropecuaria (INTA). Entre junio y septiembre de 1988 fueron inscriptos 7.559 voluntarios<xref ref-type="fn" rid="NOTE64">64</xref> sobre un total de 20.600 personas que reun&#x00ED;an las condiciones para participar en el estudio, aproximadamente un 37%. Finalmente fueron seleccionadas 5927<xref ref-type="fn" rid="NOTE65">65</xref> personas, de sexo masculino de 15 a 60 a&#x00F1;os que trabajaban o resid&#x00ED;an en la zona rural. </p>
				
				<p>Entre octubre de 1988 y enero de 1989 se llev&#x00F3; a cabo el estudio realizado en forma prospectiva, a doble ciego, es decir, el 50% de los voluntarios recibi&#x00F3; la vacuna y el 50% restante una sustancia control<xref ref-type="fn" rid="NOTE66">66</xref>. Los centros de inoculaci&#x00F3;n, nueve en total, estuvieron a cargo de personal del Instituto de Pergamino y profesionales, enfermeras y vecinos dispuestos a colaborar, de las distintas poblaciones implicadas. Al primer examen de control, en marzo de 1989, concurri&#x00F3; el 95% de los inoculados, dato que indicaba el desarrollo sin inconvenientes del estudio y <italic>“un gran esp&#x00ED;ritu de colaboraci&#x00F3;n de los voluntarios participantes”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE67">67</xref>.  </p>
				
				<p>A fines de 1990 Maiztegui, enfermo de c&#x00E1;ncer, junto a Barrera Oro pudo comprobar en Estados Unidos, al romper los sellos de control de los pacientes y voluntarios inoculados, el 95,5% de efectividad de la Candid I. La vacuna cumpl&#x00ED;a los requisitos para las vacunas vivas atenuadas como el sarampi&#x00F3;n, paperas, y poliomielitis. As&#x00ED;, la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica, convertida en endemia, podr&#x00ED;a ser controlada. En medio de la algarab&#x00ED;a de investigadores, voluntarios y periodistas, la Lic. Mar&#x00ED;a Rosa Feulliade, Directora interina del Instituto de Pergamino, reconoci&#x00F3; a esos voluntarios del sur de Santa Fe tan importante logro al expresarles “<italic>Ustedes son los responsables de esto; ustedes se inocularon esta sustancia cuando pocos cre&#x00ED;an en ella. El m&#x00E9;rito, repito, es de ustedes”</italic><xref ref-type="fn" rid="NOTE68">68</xref>. El personal de este centro de investigaci&#x00F3;n se aboc&#x00F3; inmediatamente a cumplir con el compromiso asumido al iniciar los estudios que era el de inocular a todo aqu&#x00E9;llos voluntarios que hab&#x00ED;an recibido el placebo. </p>
			</sec>
				
			<sec id="S5">
				<title>CONCLUSIONES </title>
				
				<p>Las actitudes temerosas de la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica ante la posibilidad de inocularse la vacuna de Pirosky encontrar&#x00ED;an su explicaci&#x00F3;n en el hecho que las campa&#x00F1;as no estuvieron acompa&#x00F1;adas o impulsadas por los m&#x00E9;dicos del &#x00E1;rea epid&#x00E9;mica qui&#x00E9;nes contaban con amplio reconocimiento por parte de la poblaci&#x00F3;n como &#x00FA;nicos especialistas en FHA. Los investigadores del Instituto Malbr&#x00E1;n, a cargo de la vacunaci&#x00F3;n, eran unos desconocidos para los habitantes del noroeste bonaerense. Sin embargo el n&#x00FA;mero de 15.000 personas inoculadas, cuando no era obligatorio, es importante e indica los recursos con que contaba el equipo del Instituto Malbr&#x00E1;n —la Comisi&#x00F3;n Nacional—; circunstancia que demuestra el inter&#x00E9;s del gobierno frondizista en este proyecto, coincidentemente con el compromiso demostrado por esta gesti&#x00F3;n en impulsar a la ciencia en general.</p>
				
				<p>La disposici&#x00F3;n de la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica a vacunarse con la XJ Clon 3 se sustent&#x00F3; en el temor ante la enfermedad que derivaba en la adopci&#x00F3;n de conductas preventivas y, fundamentalmente, en la presencia de los m&#x00E9;dicos locales en la implementaci&#x00F3;n de las campa&#x00F1;as de vacunaci&#x00F3;n. Las movilizaciones populares a favor de la vacuna fueron impulsadas por el incremento de n&#x00FA;mero de casos y por los art&#x00ED;culos publicados en peri&#x00F3;dicos, donde, aparec&#x00ED;an nuevamente los m&#x00E9;dicos de Jun&#x00ED;n afirmando la validez de la XJ Clon 3. La manifiesta y verbalizada adhesi&#x00F3;n de la poblaci&#x00F3;n contrasta con el n&#x00FA;mero de s&#x00F3;lo 636 vacunados circunstancia que obedecer&#x00ED;a a las limitaciones del equipo de Parodi en orden a los recursos y al hecho que una c&#x00E1;tedra no es el &#x00E1;mbito adecuado, por razones t&#x00E9;cnicas, para desarrollar una vacuna. La presencia del estado provincial como nacional auspiciando la vacunaci&#x00F3;n demuestra, nuevamente, el inter&#x00E9;s estatal en la cuesti&#x00F3;n de la FHA que, en t&#x00E9;rminos de morbilidad, no ten&#x00ED;a la importancia de otras enfermedades como es el caso, por ejemplo, del Mal de Chagas Este inter&#x00E9;s se sustent&#x00F3; en el impacto socioecon&#x00F3;mico de la enfermedad y, el espacio que la misma encontr&#x00F3;, en los medios de comunicaci&#x00F3;n.  </p>
				
				<p>El v&#x00ED;nculo m&#x00E9;dico-paciente desarrollado por Maiztegui y su grupo con la poblaci&#x00F3;n epid&#x00E9;mica, la concientizaci&#x00F3;n de la poblaci&#x00F3;n a trav&#x00E9;s de campa&#x00F1;as de educaci&#x00F3;n para la salud implementadas en el marco del Programa Nacional de Prevenci&#x00F3;n y Lucha contra la FHA y, el persistente temor por la enfermedad, ante la reiteraci&#x00F3;n de los brotes, justifican el importante n&#x00FA;mero de 6000 voluntarios para realizar el &#x00FA;ltimo estudio de la vacuna Candid. La virosis, adem&#x00E1;s, continu&#x00F3; encontrando espacio en los medios de comunicaci&#x00F3;n, ya no s&#x00F3;lo peri&#x00F3;dicos sino tambi&#x00E9;n canales de televisi&#x00F3;n, que resultaron instrumentos fundamentales en la implementaci&#x00F3;n de las campa&#x00F1;as de educaci&#x00F3;n para la salud, particularmente aqu&#x00E9;llas en las que convocaban a voluntarios para la vacunaci&#x00F3;n.  </p>
				
				<p>La presencia del estado, tanto gobiernos de facto como democr&#x00E1;ticos, promoviendo los proyectos de desarrollo de vacunas demuestran el continuo inter&#x00E9;s del estado en la problem&#x00E1;tica del Mal de los Rastrojos, si bien esto no siempre se tradujo en la transferencia de recursos suficientes.</p>
			</sec>
	</body>

	<back>
		<sec id="notas">
			<title>NOTAS</title>
				 <fn-group>
				
					<fn id="NOTE01"><label>1</label>	 <p>Fue denominada cient&#x00ED;ficamente como Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina por el Dr. Humberto Rugiero, aludiendo a sus s&#x00ED;ntomas caracter&#x00ED;sticos, como fiebre y una tendencia a las hemorragias, y a que se localiza &#x00FA;nicamente en nuestro pa&#x00ED;s.</p></fn>

					<fn id="NOTE02"><label>2</label>	 <p>El equipo estaba integrado por los doctores Ernesto Molinelli Wells, Juan Zuccarini, Arturo Di Pietro, Pedro Martini, Julio Barrera Oro, Alberto Pfeifer, Lidia Martos, Matilde D’Empaire y el t&#x00E9;cnico Luis Gutman Frugone.</p></fn>

					 <fn id="NOTE03"><label>3</label>	 <p>Este “team” cient&#x00ED;fico estaba conformado por los Dres. Marcelo Frigerio, Norma E. Metler, F&#x00E9;lix Garz&#x00F3;n, Marta Boxaca, Luc&#x00ED;a de Guerrero, Nora R. Nota, Enrique Rivero y Jos&#x00E9; Mar&#x00ED;a de la Barrera, todos miembros de la c&#x00E1;tedra de Parasitolog&#x00ED;a y Microbiolog&#x00ED;a. Y, por los Dres. Laura Astarloa, Carlos Gonz&#x00E1;lez Cambaceres, Francisco Maglio, Guido Squassi, Enrique Libonatti, Diana Fern&#x00E1;ndez y la Dra. Giacosa, de la C&#x00E1;tedra de Enfermedades Infecciosas Este fue el primer grupo cient&#x00ED;fico en iniciar trabajos de investigaci&#x00F3;n vinculados con la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina.</p></fn>

					<fn id="NOTE04"><label>4</label>	 <p>Testimonio oral de los Dres Ernesto Molinelli Wells y Julio Barrera Oro (equipo de Pirsoky) y de las Dras. Nora Nota y Marta Boxaca (equipo de Parodi). La intensa competencia es una de las caracter&#x00ED;sticas de todo campo cient&#x00ED;fico (Bourdie, <xref ref-type="bibr" rid="CIT12">2003</xref>).</p></fn>

					<fn id="NOTE05"><label>5</label>	 <p>En Argentina el factor econ&#x00F3;mico fue el motor de la primera acci&#x00F3;n de sanidad rural impulsada por el gobierno central, a principios del siglo XX, en zonas afectadas por el Paludismo (&#x00C1;lvarez, <xref ref-type="bibr" rid="CIT04">2010</xref>, p. 38).</p></fn>

					<fn id="NOTE06"><label>6</label>	 <p>El rastrojo es el residuo (tallos y hojas) que queda en la tierra luego de segar. En el rastrojo del ma&#x00ED;z se encontraban los nidos de las lauchas transmisoras de la enfermedad, los peones trabajaban y viv&#x00ED;an sobre estos rastrojos.</p></fn>

					<fn id="NOTE07"><label>7</label>	 <p>La idea, como &#x00E9;l mismo lo testimoni&#x00F3;, hab&#x00ED;a sido del propio director del Malbr&#x00E1;n, Dr. Pirosky, bas&#x00E1;ndose en trabajos de cient&#x00ED;ficos sovi&#x00E9;ticos con agentes virales causantes de otras Fiebres Hemorr&#x00E1;gicas de los a&#x00F1;os ’30.</p></fn>

					<fn id="NOTE08"><label>8</label>	 <p>El equipo que la hab&#x00ED;a desarrollado estaba integrado por los Dres. Juan Zuccarini, Ernesto Molinelli Wells, Pedro Martini, Arturo Di Pietro, Lidia Martos y Matilde D’Empaire. Una publicaci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica, la &#x00FA;nica del equipo referida a la vacuna, testimonia los trabajos realizados; en las conclusiones afirmaban que “se ha obtenido una vacuna a base de virus espec&#x00ED;fico muerto por formol con un porcentaje de protecci&#x00F3;n en la rata blanca de un 50% sobre 100 dosis mortales”, en “Virosis Hemorr&#x00E1;gica del Noroeste Bonaerense: la vacuna espec&#x00ED;fica y la vacunaci&#x00F3;n”, <italic>Orientaci&#x00F3;n M&#x00E9;dica </italic>(1959), 8 (363), Buenos Aires, p. 743.</p></fn>

					<fn id="NOTE09"><label>9</label>	 <p><italic>La Raz&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959, p. 9. <italic>La Prensa</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959, p. 8. <italic>La Naci&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959, p. 7. <italic>Clar&#x00ED;n</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959, S/nº de p. <italic>El Mundo</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959, p. 6.</p></fn>

					<fn id="NOTE10"><label>10</label>	 <p><italic>Clar&#x00ED;n,</italic> Buenos Aires, 21 de julio de 1959, p. 9; <italic>La Naci&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959 p. 7; <italic>La Prensa</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959, p. 8 y <italic>El Mundo</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1959, p. 6.</p></fn>

					<fn id="NOTE11"><label>11</label>	 <p><italic>La Raz&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 3 de agosto de 1959, p. 4.</p></fn>

					<fn id="NOTE12"><label>12</label>	 <p><italic>Diario de Sesiones - C&#x00E1;mara de Diputados</italic> (1959) - Congreso Nacional, Buenos Aires, Imprenta del Congreso de la Naci&#x00F3;n, pp. 1977 a 2013.</p></fn> 

					<fn id="NOTE13"><label>13</label>	 <p><italic>La Raz&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 17 de agosto de 1959, p. 8.</p></fn> 

					<fn id="NOTE14"><label>14</label>	 <p><italic>La Comuna de Alberti</italic>, Alberti, 25 de Febrero de 1960, <italic>El Oeste</italic>, 27 de Febrero de 1959, <italic>El Censor</italic>, Bragado, 2 de marzo de 1960 y <italic>El Diario de Nueve de Julio</italic>, Nueve de Julio, 14 de marzo de 1960.</p></fn> 

					<fn id="NOTE15"><label>15</label>	 <p>Este m&#x00E9;todo fue implementado, en forma emp&#x00ED;rica, a fines del brote de 1958 por los Dres. Cintora y Magnoni del Centro de Prevenci&#x00F3;n y Tratamiento de FHA de Jun&#x00ED;n. Los investigadores de la Comisi&#x00F3;n Nacional criticaron el m&#x00E9;todo por falta de rigorismo cient&#x00ED;fico y se opusieron a su utilizaci&#x00F3;n. Las razones que esgrim&#x00ED;an eran v&#x00E1;lidas debido a que cient&#x00ED;ficamente no estaba demostrado su eficacia. Por otra parte, no hab&#x00ED;a un control estricto del plasma utilizado y se trataba de enfermos de Fiebre Hemorr&#x00E1;gica diagnosticada cl&#x00ED;nicamente pero no en el laboratorio. La falta de control planteaba la posibilidad que junto con el plasma se pudieran introducir otras enfermedades infecciosas o, como ocurri&#x00F3;, que no se tratara de plasma inmune por un diagn&#x00F3;stico err&#x00F3;neo en el dador, pero era a los m&#x00E9;dicos locales a quienes se les mor&#x00ED;an los pacientes, con el plasma observaron buenos resultados y lo siguieron empleando si bien no lo documentaron cient&#x00ED;ficamente. La corroboraci&#x00F3;n cient&#x00ED;fica de la utilidad del Plasma de convaleciente fue realizada posteriormente por el Dr. Julio Maiztegui en el per&#x00ED;odo 1974-1978.</p></fn> 

					<fn id="NOTE16"><label>16</label>	 <p>En este centro bajo la direcci&#x00F3;n del Dr. H&#x00E9;ctor A. Ruggiero se desempe&#x00F1;aron los doctores Alberto Cintora y Clemente Magnoni, a cargo del pabell&#x00F3;n de emergencia, Fernando P&#x00E9;rez Izquierdo, integrante del cuerpo m&#x00E9;dico y H&#x00E9;ctor Antonio Milani, jefe de Laboratorio.</p></fn> 

					<fn id="NOTE17"><label>17</label>	 <p>Testimonio oral de Eder Ober Pagano y Rosa de Finamore, habitantes de O’Higgins durante el per&#x00ED;odo 1958-1963.</p></fn> 

					<fn id="NOTE18"><label>18</label>	 <p>Clar&#x00ED;n, Buenos Aires, 27 de julio de 1959, p. 28.</p></fn> 

					<fn id="NOTE19"><label>19</label>	 <p>Sociedad Rural Argentina: entidad que representa a los grandes propietarios de tierras.</p></fn> 

					 <fn id="NOTE20"><label>20</label>	 <p><italic>La Raz&#x00F3;n</italic>, Chivilcoy, 4 de julio de 1962, p. 1.</p></fn>

					<fn id="NOTE21"><label>21</label>	 <p>Federaci&#x00F3;n Agraria Argentina: entidad que nuclea a peque&#x00F1;os y medianos productores agr&#x00ED;colas.</p></fn>

					 <fn id="NOTE22"><label>22</label>	 <p><italic>La Verdad</italic>, Jun&#x00ED;n, 8 de julio de 1962, p. 2.</p></fn> 

					<fn id="NOTE23"><label>23</label>	 <p><italic>La Prensa</italic>, Buenos Aires, 21 de julio de 1962, p. 6.</p></fn> 

					<fn id="NOTE24"><label>24</label>	 <p>El equipo estaba conformado por m&#x00E9;dicos, investigadores y t&#x00E9;cnicos del Instituto Malbr&#x00E1;n, del Centro Piloto de Atenci&#x00F3;n M&#x00E9;dica de la Comunidad y del Centro de Educaci&#x00F3;n M&#x00E9;dica e Investigaciones Cl&#x00ED;nicas (CEMIC).</p></fn> 

					<fn id="NOTE25"><label>25</label>	 <p>Dres. Rodolfo Carcavallo, V&#x00ED;ctor D’Arienzo y Rodolfo Cogorno, respectivamente.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE26"><label>26</label>	 <p>Dres. Clemente Magnoni, Fernando P&#x00E9;rez Izquierdo, H&#x00E9;ctor Ruggiero, H&#x00E9;ctor A Milani y Alberto Cintora.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE27"><label>27</label>	 <p><italic>La Verdad, </italic>Jun&#x00ED;n, 23 de marzo de 1969, p. 2.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE28"><label>28</label>	 <p>Solicitada firmada por Vecinos de Rancagua en <italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 15 de junio de 1974, p. 3.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE29"><label>29</label>	 <p>Testimonio del Dr. Santero, m&#x00E9;dico de Rancagua en Revista <italic>Gente</italic>, Buenos Aires, 6 de junio de 1974, p. 11.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE30"><label>30</label>	 <p><italic>La Raz&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 18 de mayo de 1970, s/nº de p.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE31"><label>31</label>	 <p><italic>Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina </italic>(1987, folleto), Pergamino, Programa Nacional de Lucha contra la FHA, Secretar&#x00ED;a de Salud, Ministerio de Salud y Acci&#x00F3;n Social de la Naci&#x00F3;n, pp 1-22, p. 11.</p></fn>

					 <fn id="NOTE32"><label>32</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 28 de mayo de 1970, p. 9.</p></fn> 

					<fn id="NOTE33"><label>33</label>	 <p>Los inoculados eran de los partidos de Jun&#x00ED;n, Pergamino, Rojas, General Arenales, Alem, Chacabuco, Ramallo, Bartolom&#x00E9; Mitre, Col&#x00F3;n y las localidades de Rancagua y La Violeta (Partido de Pergamino), Ferr&#x00E9; y Arribe&#x00F1;os (Partido de General Arenales), P&#x00E9;rez Mill&#x00E1;n (Partido de Ramallo), Rafael Obligado (Partido de Rojas), Vedia (Partido de Alem), Morse, Agustina, Cuartel Quinto (Partido de Jun&#x00ED;n).</p></fn> 

					<fn id="NOTE34"><label>34</label>	 <p>Estudios realizados tres meses despu&#x00E9;s de la inoculaci&#x00F3;n indicaron que un 93% de los vacunadas ten&#x00ED;an anticuerpos contra el virus Jun&#x00ED;n en Ruggiero, H&#x00E9;ctor, Magnoni, Clemente, Barcelona, Luc&#x00ED;a, Milani, H&#x00E9;ctor Antonio, P&#x00E9;rez Izquierdo, Fernando, Milani, H. L<italic>., Evoluci&#x00F3;n alejada de vacunados contra la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina con la cepa atenuada XJ Clon 3, Estudio cl&#x00ED;nico, humoral e inmunol&#x00F3;gico 7 a 9 a&#x00F1;os despu&#x00E9;s de su inoculaci&#x00F3;n</italic>, S/otros datos, Archivo personal del Dr. H&#x00E9;ctor Luis Milani.</p></fn> 

					<fn id="NOTE35"><label>35</label>	 <p>Testimonio oral del Dr. H&#x00E9;ctor Luis Milani, bioqu&#x00ED;mico del Centro de Investigaci&#x00F3;n y Tratamiento de Jun&#x00ED;n.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE36"><label>36</label>	 <p>La Comisi&#x00F3;n Nacional Coordinadora, organismo creado durante la presidencia de Illia para coordinar todos los trabajos cient&#x00ED;ficos vinculados a la FHA, design&#x00F3; a un grupo integrado por los Dres. Julio Barrera Oro —Jefe Divisi&#x00F3;n Arbovirus del Instituto Malbr&#x00E1;n—, Ram&#x00F3;n Alberto de Torres —Profesor Titular de Microbiolog&#x00ED;a de la Facultad de Medicina de la UBA—, Marta Sabattini —Jefe del Programa de FHA del Instituto de Virolog&#x00ED;a de C&#x00F3;rdoba— y Alois Bachmann —Investigador, Profesor Titular de Microbiolog&#x00ED;a de la Facultad de Medicina del Salvador—.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE37"><label>37</label>	 <p>La historia de pasajes de la cepa y su forma de preparaci&#x00F3;n no respond&#x00ED;an a las normas de producci&#x00F3;n de vacunas para uso humano conforme lo establecido por la OMS. La cepa de la vacuna ten&#x00ED;a un pasaje por cerebro de rat&#x00F3;n lactante y se hab&#x00ED;a obtenido por clonado en cultivo de tejidos de conejo, que pod&#x00ED;a hipot&#x00E9;ticamente arrastrar virus oncog&#x00E9;nicos. La OMS hab&#x00ED;a sido creada en 1948 como agencia multilateral de salud y, a pesar del contexto de la Guerra Fr&#x00ED;a, hab&#x00ED;a logrado legitimarse como instituci&#x00F3;n fundamental para la promoci&#x00F3;n de la salud p&#x00FA;blica y como centro autorizado de informaci&#x00F3;n sanitaria.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE38"><label>38</label>	 <p><italic>Informe del grupo de Trabajo designado para evaluar las acciones desarrolladas en nuestro pa&#x00ED;s en la b&#x00FA;squeda de un ant&#x00ED;geno espec&#x00ED;fico contra la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina, </italic>Buenos Aires, 27 de agosto de 1973. Dictamen solicitado por el Subsecretario de Salud P&#x00FA;blica de la Naci&#x00F3;n Dr. Domingo Liotta, expedido el 16 de octubre de 1973 y aprobado por el Plenario Acad&#x00E9;mico en la Sesi&#x00F3;n del 30 de octubre de 1973, Buenos Aires. Archivo del Instituto de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I Maiztegui” – Pergamino.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE39"><label>39</label>	 <p>Testimonio oral de los Dres. Julio Barrera Oro y Marta Sabattini investigadora del Instituto de Virolog&#x00ED;a “Dr. Jos&#x00E9; Mar&#x00ED;a Vanella” de la Universidad Nacional de C&#x00F3;rdoba (Argentina) quien organiz&#x00F3; un equipo destinado a la investigaci&#x00F3;n en FHA.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE40"><label>40</label>	 <p><italic>Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina </italic>(1987, folleto), Pergamino, Programa Nacional de Lucha contra la FHA, Secretar&#x00ED;a de Salud, Ministerio de Salud y Acci&#x00F3;n Social de la Naci&#x00F3;n, pp 1-22, p. 11.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE41"><label>41</label>	 <p><italic>El Tiempo</italic>, Pergamino, 6 de mayo de 1974, s/nº de p.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE42"><label>42</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 22 de mayo de 1974, p.5. <italic>La Naci&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 27 de mayo de 1974, p.4.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE43"><label>43</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 24 de mayo de 1974, p. 5.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE44"><label>44</label>	 <p>El Dr. Marino Aguirre quien se hab&#x00ED;a desempe&#x00F1;ado como Jefe de la sala de Fiebre Hemorr&#x00E1;gica del Hospital municipal San Jos&#x00E9; de Pergamino, y hab&#x00ED;a renunciado, en 1971, al trasladarse esa sala al Hospital provincial Rodr&#x00ED;guez J&#x00E1;uregui.</p></fn> 

					<fn id="NOTE45"><label>45</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 17 de mayo de 1974, p. 8.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE46"><label>46</label>	 <p>Frente Justicialista de Liberaci&#x00F3;n, denominaci&#x00F3;n del Partido Peronista en el gobierno.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE47"><label>47</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 17 de mayo de 1974, p. 5.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE48"><label>48</label>	 <p>Revista <italic>Gente</italic>, Buenos Aires, 6 de junio de 1974, p. 11.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE49"><label>49</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 13 de junio de 1974, p. 11.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE50"><label>50</label>	 <p>Estuvieron presentes los Dres. Osvaldo Carena, interventor, Julio Barrera Oro, Jefe del Departamento de Virus,, Lucio Leverone, Secretario cient&#x00ED;fico, Ra&#x00FA;l Santino, Secretario de producci&#x00F3;n, del Instituto Malbr&#x00E1;n; Giani Villani, Subsecretario de Medicina Sanitaria, Ben&#x00ED;tez Sosa, Director de Zoonosis, Rodr&#x00ED;guez Naso, Coordinador de la IV Zona Sanitaria, Dr. Liotta, Secretario de Salud P&#x00FA;blica, del Ministerio de Salud P&#x00FA;blica de la Naci&#x00F3;n; Herminio Zatti, Subsecretario de Seguridad Social de la Provincia de Buenos Aires; Dres. Milani, Magnoni, P&#x00E9;rez Izquierdo del Centro de Prevenci&#x00F3;n y Tratamiento de FHA de Jun&#x00ED;n; Dr. Maiztegui, Jefe de la Sala Vir&#x00F3;sica del Hospital Rodr&#x00ED;guez J&#x00E1;uregui.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE51"><label>51</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 21 de julio de 1974, p. 11.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE52"><label>52</label>	 <p><italic>La Opini&#x00F3;n</italic>, Pergamino, 30 de mayo de 1974, p. 8.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE53"><label>53</label>	 <p>Ruggiero, H&#x00E9;ctor, Magnoni, Clemente, Barcelona, Luc&#x00ED;a, y otros, “Evoluci&#x00F3;n alejada de vacunados contra la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina con la cepa atenuada XJ Clon 3, Estudio cl&#x00ED;nico, humoral e inmunol&#x00F3;gico 7 a 9 a&#x00F1;os despu&#x00E9;s de su inoculaci&#x00F3;n””, S/otros datos. Archivo personal del Dr. H&#x00E9;ctor Luis Milani.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE54"><label>54</label>	 <p>Hasta el momento carecemos de datos que nos permitan analizar las circunstancias de esta designaci&#x00F3;n.</p></fn> 

					<fn id="NOTE55"><label>55</label>	 <p>La atenci&#x00F3;n primaria de la salud es la asistencia sanitaria esencial basada en m&#x00E9;todos y tecnolog&#x00ED;as pr&#x00E1;cticas, cient&#x00ED;ficamente fundados y socialmente aceptables, puesta al alcance de todos los individuos de la comunidad, Declaraci&#x00F3;n de Alma-Ata (1978).</p></fn>
					
					<fn id="NOTE56"><label>56</label>	 <p>La falta de inter&#x00E9;s comercial de los laboratorios privados tambi&#x00E9;n es mencionada en el caso de desarrollo de investigaciones cl&#x00ED;nicas sobre tratamiento de Chagas (Kreimer, <xref ref-type="bibr" rid="CIT25">2010a</xref>, pp. 405-428, p. 410, p. 415).</p></fn>
					
					<fn id="NOTE57"><label>57</label>	 <p>A principios de la d&#x00E9;cada del 70 se estimaba que unas 10.000 personas hab&#x00ED;an padecido la enfermedad en nada equiparable a los 4 millones de personas afectadas por el Mal de Chagas.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE58"><label>58</label>	 <p>El Dr. Barrera Oro explic&#x00F3; que “Candid en ingl&#x00E9;s significa pura, […] sin prop&#x00F3;sitos secundarios”.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE59"><label>59</label>	 <p><italic>V Reuni&#x00F3;n Anual del Programa Nacional de Lucha contra la FHA</italic> (1985), Archivo del Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I. Maiztegui”.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE60"><label>60</label>	 <p>San Jos&#x00E9; de la Esquina, Arequito, Los Molinos, Casilda, Pujato, Berabev&#x00FA;, Los Quirquinchos, Ca&#x00F1;ada de Ucle, Villada, Chab&#x00E1;s, Sanford, Fuente, Chovet, Firmat, Bombal, Bigand, Villa Mugueta, Arminda, Acebal, Miguel Torres, Carreras, Alcorta, M&#x00E1;ximo Paz, Pav&#x00F3;n Arriba, Uranga, Labordeboy, Hughes, Rueda, Cepeda, Godoy, J.B. Molina, Sargento Cabral, Peyrano, Ca&#x00F1;ada Rica y General Nelly.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE61"><label>61</label>	 <p>Decreto Nº 0463 del 30 de enero de 1989.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE62"><label>62</label>	 <p>Anuncio del estudio para establecer la eficacia de la Candid I realizado en la VIII Reuni&#x00F3;n Anual del Programa Nacional de Lucha contra la FHA que tuvo lugar en Rosario en <italic>La Capital</italic>, Rosario, 25 de junio de 1988, p. 1 y 5.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE63"><label>63</label>	 <p>Testimonio oral de la Dra. Delia Enr&#x00ED;a, actual Directora del Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas (INEVH) “Dr. Julio I. Maiztegui”, de la Lic., Mar&#x00ED;a Rosa Feulliade, estad&#x00ED;stico, desde 1978, y actual Jefe del Departamento de Capacitaci&#x00F3;n del citado instituto y de &#x00C1;ngel Ra&#x00FA;l Masanessi integrante de la Asociaci&#x00F3;n de Lucha contra la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina (ALFHA) de Pergamino, en 1965, y de la actual fundaci&#x00F3;n “Julio Maiztegui”.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE64"><label>64</label>	 <p>“Inoculaci&#x00F3;n de voluntarios humanos con la vacuna Candid 1 de Virus Junin (1989)”, <italic>IX Reuni&#x00F3;n Anual del Programa Nacional de Lucha contra la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina,</italic> Pergamino, INEVH, pp 1-30, p 5.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE65"><label>65</label>	 <p>Nota enviada al Director Nacional de Institutos e Investigaci&#x00F3;n Dr. Luis Pedro Mujica del Ministerio de Salud y Acci&#x00F3;n Social de la Naci&#x00F3;n por el Dr. Julio Maiztegui como Director del Instituto de Pergamino - Archivo del INEVH.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE66"><label>66</label>	 <p><italic>La vacuna contra la Fiebre Hemorr&#x00E1;gica Argentina - Informaci&#x00F3;n para profesionales</italic> (1994, folleto), Pergamino, INEVH, Ministerio de Salud y Acci&#x00F3;n Social de la Naci&#x00F3;n.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE67"><label>67</label>	 <p>Nota enviada al Director Nacional de Institutos e Investigaci&#x00F3;n Dr. Luis Pedro Mujica del Ministerio de Salud y Acci&#x00F3;n Social de la Naci&#x00F3;n por el Dr. Julio Maiztegui como Director del Instituto de Pergamino – Archivo del INEVH.</p></fn>
					
					<fn id="NOTE68"><label>68</label>	 <p><italic>La Naci&#x00F3;n</italic>, Buenos Aires, 30 de noviembre de 1990, S/nº p.</p></fn>
						
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