Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia 77 (2)
julio-diciembre 2025, 1357
ISSN-L: 0210-4466, eISSN: 1988-3102
https://doi.org/10.3989/asclepio.2025.1357

RESEÑAS / BOOK REVIEWS

León León, Marco Antonio. Identidades abyectas. Construcciones socioculturales y mediáticas de la anormalidad. Chile, 1927-1973. Santiago de Chile, Centro de estudios Bicentenario, 2024, 460 pp. [ISBN: 978-956-9997-50-1].

Rafael Huertas

Instituto de Historia, CSIC, España

https://orcid.org/0000-0002-4543-7180

CONTENIDO

Es bien sabido que, a partir de los pioneros trabajos de Georges Canguilhem (1966)Canguilhem, Georges. 1966. Le Normal et le pathologique. París: PUF.
, lo “normal” dejó de ser asimilado a la media estadística o a las características mayoritarias de una realidad, para convertirse en un juicio, en una decisión social. Desde esta perspectiva, lo “anormal” sería todo aquello que se saliera de los límites de la norma (o valor) establecida previamente por el pensamiento hegemónico; y, viceversa, la normalidad sería lo que queda tras establecer los contornos de la anormalidad. En esta separación entre lo normal y lo patológico –toda vez que la anormalidad sufrirá un proceso de medicalización sin precedentes– desempeñarán su papel otras categorías sociológicas y antropológicas de gran interés en el estudio de la regulación social, como los procesos de estigmatización y de etiquetado social. Pienso, y así lo he señalado en más de una ocasión (Huertas 2008Huertas, Rafael. 2008. Los laboratorios de la norma. Medicina y regulación social en el Estado liberal. Barcelona: Octaedro.
, 2012Huertas, Rafael. 2012. Historia cultural de la psiquiatría. Madrid: Los libros de la Catarata.
), que la división normal-anormal aporta un fundamento teórico fundamental para entender los discursos, estrategias y acciones relacionadas con la defensa social en perspectiva histórica.

Lo anormal, o por mejor decir, la construcción social y cultural de la anormalidad es el hilo conductor de Identidades abyectas, el reciente libro del historiador chileno Marco León. Situándose en una larga tradición historiográfica, el autor ha sido capaz de realizar una solvente y original aportación con novedosas preguntas de investigación, manejo de fuentes poco conocidas y una metodología con la que se han obtenido resultados que se confrontan de manera fresca y contundente con ciertos lugares comunes que resultan un tanto rancios y caducos.

Como anuncia Ricardo Campos, en un acertado prólogo, se trata de una investigación que “[se] aleja de los estudios que exhiben un gran aparato metodológico y teórico sin sustento empírico” (13). Y es verdad que la investigación de Marco León tiene un trabajo heurístico, de localización y sistematización de fuentes, impresionante, y que el manejo de la bibliografía nacional (chilena) e internacional denota un muy amplio, sólido y actualizado conocimiento de la historiografía. Sin embargo, el esfuerzo hermenéutico, de interpretación de dichas fuentes, así como los resultados que aporta no hubieran sido posibles sin un marco teórico depurado que, de manera sutil y efectiva, se pone al servicio de la interpretación de las fuentes. Dicho de otro modo: sin alharacas teórico-metodológicas, sin esas profesiones de fe que suelen ser más simbólicas que efectivas, León lleva a cabo un trabajo riguroso en el que los fundamentos conceptuales se articulan hábilmente con la información obtenida de los documentos. Se evita así tanto los “lechos de Procusto” propiciados a veces por teorías y métodos demasiado rígidos, como la aridez y escaso alcance de los trabajos meramente descriptivos.

El libro está organizado en cuatro capítulos. En el primero, “Modernidad y anormalidad: indagando un proceso social de etiquetamiento”, se plantea el punto de partida y se formulan con precisión los términos y conceptos (anormalidad, peligrosidad social, medicalización, determinismo biológico, etiquetado social, etc., etc.) que se van a manejar a lo largo de la obra. Se trata de categorías que no son estáticas, sino que cambian y se resignifican en el marco de la modernidad desarrollista del Estado chileno en el siglo XX, permitiendo la construcción de diversos estereotipos. Afirma el autor, con razón, que la asignación de estereotipos es una forma de simplificar la realidad y facilitar la distinción del Otro (anormal, peligroso, enfermo, etc.). Una simplificación, añadiría yo, que es siempre dicotómica y esquemática, porque conviene no olvidar que esta diferenciación entre lo normal y lo anormal debe enmarcarse en un proceso mucho más amplio inherente al propio liberalismo y a sus hábiles estrategias de separación. Una separación tajante entre lo público y lo privado, pero también entre géneros, clases, etnias. Y, cómo no, entre las diferentes modalidades de intervención normativa: vicio y virtud, legal o ilegal, responsable o irresponsable, normal o patológico y, dentro de esta última, curable o incurable.

El segundo capítulo, titulado “La construcción de la anormalidad desde la especialidad: la mirada de las disciplinas psi en el derecho penal y la criminología”, aborda los discursos y debates en torno a la anormalidad por parte de los saberes expertos reconocidos. Medicina mental, derecho y criminología se esforzaron en delimitar un campo de conocimiento (sobre la anormalidad) y de intervención (sobre los sujetos anormales). No se trata aquí de una historia institucional o disciplinar, sino de situar el discurso de los especialistas en el contexto de procesos históricos, sociales y culturales en el Chile de la pasada centuria. La lectura crítica que el autor ofrece de publicaciones como la Revista de psiquiatría y disciplinas conexas y de la Revista de ciencias penales va en esa dirección y permite establecer muy interesantes relaciones entre la medicina y el derecho –los dos grandes saberes normativos, junto con la teología– que, forzosamente, nos recuerda, en nuestro medio, a La sombra de la sospecha, el último libro de Ricardo Campos (2021)Campos, Ricardo. 2021. La sombra de la sospecha. Peligrosidad, peoquiatría y derecho en España (siglos XIX y XX). Madrid. Los libros de la Catarata.
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“Afirmando la diferencia: las identidades anormales en las definiciones, clasificaciones e ilustraciones de las revistas policiales” es el título de un tercer capítulo que, con similar metodología, analiza los contenidos de la Revista de los Carabineros de Chile y de otras tres revistas editadas por la policía: Detective, Revista de criminología y policía científica y Criminología. Resulta de gran interés, y no es muy habitual en este tipo de estudios, valorar el papel de estos órganos de expresión policiales y su manera de transmitir informaciones de carácter institucional, lo que pone de manifiesto los intereses y discursos de legitimación de los cuerpos armados. Asimismo, es de destacar la mirada que desde este ámbito de la defensa social se tenía, y se ofrecía, de los enemigos de la sociedad y de la llamada “cuestión criminal”, una visión que podía ser individual, al referirse a casos de delincuentes concretos, pero también colectiva, al describir ambientes (los “bajos fondos”, la “mala vida”, etc.) que expresaba un conocimiento alejado pero complementario del generado en los gabinetes académicos. Otra característica importante de estas publicaciones es que no estaban dirigidas a especialistas, sino a un público más general, lo que las otorga un papel como productos culturales nada desdeñable.

Esta idea del producto cultural enlaza con el cuarto y último capítulo del libro que comentamos: “Anormalidad y masividad: producción y circulación de representaciones textuales y visuales de lo anormal”, donde se estudia el espacio que la anormalidad ocupó en los medios de comunicación de masas. Los periódicos y revistas elegidas son aquí La Tercera Hora, Clarín, Vea, Ercilla y su estudio ha permitido a Marco León distinguir el carácter informativo y/o sensacionalista de este tipo de productos. Especial interés tiene, sobre todo en este último capítulo, la importancia otorgada a lo que podríamos llamar los “imaginarios de lo anormal”, es decir, las imágenes, construidas bien mediante el relato escrito, bien a través de la fotografía y otros medios, de figuras y estereotipos de criminalidad, marginalidad, etc. Este recurso a la cultura visual constituye, a mi juicio, un plus porque nos acerca a distintos modos de representación, es decir, de construcción simbólica de significados, con toda su carga ideológica y discursiva.

Este breve repaso a los contenidos del libro nos puede dar una idea de la ya apuntada originalidad historiográfica de Identidades abyectas. Una originalidad que tiene que ver también con el marco cronológico (1927-1973) de la investigación: de la modernidad desarrollista al Estado de bienestar en Chile. Un tiempo más cercano y con un contexto diferente al habitual en este tipo de estudios, que suelen abordar el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. Las novedades son evidentes pues, aunque pueda haber epígonos del lombrosismo en la época que nos ocupa, lo cierto es que la antropología criminal italiana o el degeneracionismo francés perdieron influencia y otros saberes como el psicoanálisis, la eugenesia o la sociología criminal fueron ocupando espacios. Lo mismo ocurre con el desarrollo de la sociedad de la comunicación y el auge de los productos culturales en el siglo XX.

En definitiva, Marco León, estudiando el caso chileno, pone de manifiesto que la construcción social y cultural de la anormalidad es la resultante de un complejo proceso que tiene muy variadas dimensiones y aristas. Por un lado, se trata de un concepto construido por diversos saberes y agencias institucionales (psiquiatría, criminología, derecho, policía, medios de comunicación) con su variedad de perspectivas e intereses; por otro, la anormalidad incluye a un número amplio de sujetos: criminales y otros delincuentes, pero también vagabundos, mendigos, prostitutas, alcohólicos, drogadictos, homosexuales y un largo etcétera de personajes desviados y “abyectos”. Identidades abyectas es, precisamente, el título de la monografía que comentamos. En cierto modo puede recordar a los “hombres infames” de Foucault (1990)Foucault, Michel. 1990. La vida de los hombres infames. Ensayos sobre desviación y dominación. Madrid: La Piqueta.
, aunque el término ha sido utilizado también por autoras como Julia Kristeva (1980)Kristeva, Julia. 1980. Pouvoirs de l’horreur: essai sur l’abjection. Paris. Édition Seuil.
o Judith Butler (1993)Butler, Judith (1993), Bodies That Matter: On the Discursive Limits of Sex, New York, Routledge.
desde otras perspectivas y con otros objetivos. Lo abyecto, sinónimo de infame, vil, despreciable, miserable, odioso, repugnante, denigrante, pero también de canalla, temible, peligroso, inquietante, desviado, anómalo, aparece en la obra de Marco León como sujeto/objeto de investigación científica por parte de los saberes expertos y académicos; sujeto/objeto de sospecha, pesquisa e intervención para la policía, y sujeto/objeto de exposición para los medios de comunicación. En suma, Identidades abyectas termina demostrando que, en conjunto, se ha concebido al anormal (en cualquiera de sus variantes) como un objeto de consumo, al menos en algunos escenarios y públicos, con independencia del proceso de cosificación y estigmatización necesario para definir e identificar al Otro, que constituye una forma de establecer la normalidad de los demás.

Cabe decir, para finalizar, que Identidades abyectas será, sin duda, una lectura muy provechosa para historiadores y científicos sociales, pero también para otros profesionales y para un público amplio, porque el rigor de la investigación es compatible con una redacción ágil y accesible y porque nos plantea, desde una perspectiva histórica, problemas e inquietudes que siguen siendo muy actuales.

Bibliografía

 

Butler, Judith (1993), Bodies That Matter: On the Discursive Limits of Sex, New York, Routledge.

Campos, Ricardo. 2021. La sombra de la sospecha. Peligrosidad, peoquiatría y derecho en España (siglos XIX y XX). Madrid. Los libros de la Catarata.

Canguilhem, Georges. 1966. Le Normal et le pathologique. París: PUF.

Foucault, Michel. 1990. La vida de los hombres infames. Ensayos sobre desviación y dominación. Madrid: La Piqueta.

Huertas, Rafael. 2008. Los laboratorios de la norma. Medicina y regulación social en el Estado liberal. Barcelona: Octaedro.

Huertas, Rafael. 2012. Historia cultural de la psiquiatría. Madrid: Los libros de la Catarata.

Kristeva, Julia. 1980. Pouvoirs de l’horreur: essai sur l’abjection. Paris. Édition Seuil.